Mostrando entradas con la etiqueta Vacas.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vacas.. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de abril de 2015

Transformando Certezas

“Transformando Certezas” ha sido el título de la exposición del artista de Collado Villalba Julián Redondo que se ha podido contemplar en el Ateneo de Madrid, un lugar selecto y en el cual se respira por igual el ambiente de intelectualidad y el olor a antiguo que llega a parecerse al de las barricas de roble de las viejas bodegas.

La figura de Julián es imprescindible a la hora de acercarse a la historia de nuestro pueblo, ya que sus dibujos, junto con los escritos de Luis Antonio Vacas,  son de lo poco que hemos tenido las generaciones posteriores  para hacernos a la idea de cómo era Collado Villalba tiempo atrás.

La exposición tenía una muestra variada de buena parte de su obra, desde oleos de sus inicios como “El sueño de Velázquez”,  con el que el autor gana su primer premio importante en el vecino pueblo de El Escorial y en el que se nos muestra un Velázquez dormido al que se le aparecen varios de los personajes de sus cuadros en un montaje que es un bonito collage. A los que suceden plumillas de rabiosa actualidad en la serie del 15M en la que el autor muestra su crítica hacia lo que nuestro país está viviendo en los últimos tiempos con el desmantelamiento del Estado del Bienestar.


Todo ello salpicado con algún retrato familiar al óleo y otras imágenes de extraordinario realismo, que solo consigues diferenciar de una foto cuando estas a menos de medio metro y puedes ver los trazos de la plumilla de tinta china a base de pequeñas estrellitas u otros trazos simples para llegar a conseguir el detalle de las arrugas en las manos, las sombras de los contrastes del tronco de un árbol o el detalle de los lacrimales de los ojos o incluso el reflejo de lo que sus personajes ven a través de sus pupilas. Verdaderamente espectacular.



Otra plumilla que no se podía ignorar era una réplica del famoso mural que adornaba una de las paredes del antiguo Salón Parroquial de la Estación. Una lástima que el derribo de ese lugar nos prive de tan grandiosa obra cuyas dimensiones nos abrumaban de pequeños. 1.90 x 3m de mural en el que se reflejaba a unos musculosos jóvenes tratando de mover una piedra que simbolizaba a la humanidad, hacia una luz que se suponía que era la sabiduría y el conocimiento. Eran los años de la transición y los desnudos de sus personajes a punto estuvieron de ser censurados.  Al menos una fotografía de una vecina ha permitido al autor  volver a recrear esa imagen fiel a la original, aunque haya sido en un pequeño formato.

Aunque Julián ha expuesto varias veces en Villalba, va siendo hora de que sus obras vuelvan a exponerse en su pueblo, pues está claro tras el llenazo de la sala el pasado sábado, que Julián es profeta en su tierra. Y si alguna vez la finca de La Malvaloca se llega a convertir en un centro cultural, debería contar forzosamente con una exposición permanente de nuestro gran artista, pero como esto lo fiamos para largo, ¿qué tal si la Casa de la Cultura tuviese su aula de pintura bautizada con su nombre?, aunque lo suyo seria que lo tuviese todo el recinto.



Pequeños detalles que debería tener el Ayuntamiento con sus vecinos ilustres y que no cuestan nada, solamente hacen justicia.

martes, 16 de diciembre de 2014

Resumen 2014 I (Enero-Marzo)

Vamos a tratar de resumir el año que nos dejará en pocos días. Un año que ha sido de lo más ajetreado en muchos aspectos y que sin duda puede haber significado un punto de inflexión en el devenir futuro del municipio.

Comenzaba el año con un vistazo a la cabalgata de reyes, uno de los eventos más participativos de cuantos se desarrollan en nuestro pueblo y que este año tuvo un desarrollo un tanto accidentado, aunque sin consecuencias que lamentar.

Continué con mi perspectiva de otro evento, mucho menos conocido por la mayoría de la gente pero que siempre regala grandes estampas, como es el Cross de la Dehesa. En esta ocasión pude acercarme a ver y disfrutar de atletismo del auténtico y de ver a muchos chavales corriendo por la dehesa. Y como uno no tiene nivel para competir en esos mundos, se tiene que conformar con soltar su rollo sobre un entrenamiento trotón.

Febrero ha sido siempre un mes en el que me ha costado mucho actualizar el blog, los que me siguen desde hace años ya conocen el motivo. Pero aún así hubo un hueco para poder despedir a dos personas importantes del pueblo, en especial Luis Antonio Vacas, que ha sido el referente de la memoria de este nuestro pueblo.

Tampoco pude evitar el hacer mención a otro clásico, laprimera nevada (creo que este año fue la única) y sus consecuencias y trastornos para los vecinos. Como digo, un clásico que se repite año tras año independientemente del color del gobierno.

Marzo es el mes Tragamillas y como no podía ser de otro modo, dedique una entrada a agradecer a toda esa gente que de un modo u otro (desde los propios corredores a los voluntarios) nos ayuda a que el sueño de unos pocos siga afianzándose como un referente local. Y como hubo un comentario en esa entrada que me resulto interesante, decidí profundizar en la explicación a lo que ese visitante del blog expuso, mostrar el otro lado, el menos conocido.

Y como aún quedó alguna fuerza para seguir entrenando tras La Tragamillas, la inercia me hizo me hizo salir a correr algún que otro día después y en uno de esos días pude ver algo que  desconocía. ¿Y vosotros?


Y cerré el mes de marzo con el comienzo de la serie de entradas que dedique al Club Baloncesto Collado Villalba con motivo del partido que se celebraría en el mes de junio. Recuerdos y más recuerdos de la afición entorno a la cual giró mi infancia.

martes, 4 de febrero de 2014

Las vidas y los rios.

Diversos sucesos han acaecido en nuestro municipio la pasada semana y tristes los dos principales a los que me voy a referir, aunque con distinta naturaleza.

Ya acertaba Jorge Manrique al comparar nuestras vidas a los ríos que van a la mar que es el morir. Pero los hay que llegan tranquilos y caudalosos y otros que lo hacen después de ir serpenteando por su recorrido entre abruptos terrenos. Los hay que han visto como el hombre los ha canalizado e incluso los que han visto como la mano humana les dejaba sin caudal, sin poder llegar a ese “mar de calma”.

Como seguramente sabréis, dos personas nos han dejado en este pueblo en los últimos días. Por un lado Luis Antonio Vacas, al que debemos buena parte de la historia de este pueblo, no solo como alcalde que fue, sino como persona que tuvo entre sus intereses el tratar de recopilar y dar a conocer la historia de este pueblo. Su legado junto con los grabados de Redondo, son la mejor manera de acercarse a la historia de este nuestro pueblo.

Luis Antonio nos dejó el pasado día 24 de enero a los 90 años de forma silenciosa y discreta. Me sorprendió que las redes sociales no se hicieran eco del suceso de la muerte de una persona tan notable no solo por él, sino por su familia. Una familia numerosa y que también forma parte muy activa de la vida social del municipio. Uno de sus hijos ha sido concejal del PP en al menos las dos últimas legislaturas que yo recuerde, otros regentan un conocido restaurante del casco antiguo y todo ello sin olvidar que Luis Antonio además de ser alcalde, también paso por la añorada MADE, donde fue el jefe del laboratorio.

Recuerdo que mi padre siempre que le mencionaba hacía mención a que era una persona muy educada y muy culta. Para todos los que se quieran acercar a la figura de este ilustre vecino, siempre tendrán a su disposición los libros que él publicó sobre la historia y las historias de Collado Villalba, que se pueden comprar en algunas dependencias municipales y en las librerías de toda la vida como Ariño.

Se ha ido de puntillas, sin hacer ruido y de forma modesta, pero deja un legado histórico del cual os dejo un enlace que ya publiqué en sumomento.

Desgraciadamente el caso del otro suceso es bien distinto. Si Luis Antonio Vacas se fue con lo que podríamos considerar una vida cumplida, José Merino fue una vida truncada, un hueco irremplazable en la vida de muchos seres queridos a juzgar por lo visto en las redes sociales.

Vaya por delante que no conocía a esta persona, por lo que no puedo decir que era un extraordinario ser humano ni nada por el estilo sin caer en la demagogia. Solamente puedo hablar desde la distancia y ver que él fue una de esas víctimas de la crisis que nos llegan a diario por las noticias y a las que no prestamos atención hasta que le ponemos cara o apellidos.

Él como tantos otros, estaba sufriendo la crisis de la precariedad laboral, de las hipotecas que te asfixian y los problemas personales que cada uno mejor o peor llevamos a cuestas. Un altísimo porcentaje de la población española está viviendo con el filo de la guadaña sobre su cuello esperando que un ligero movimiento nos pueda dar el dramático final. ¿Fue la carta de despido que recibió unos días antes la culpable? ¿Son responsables los empresarios españoles que están despidiendo a sus empleados los responsables de los suicidios?

Es difícil de determinar la responsabilidad de un suceso como ese. No sabemos qué es lo que pasa por la cabeza de una persona para llegar a tomar una decisión sin vuelta atrás como esa. Evidentemente, en el caso que nos ocupa, el crédito de los afectados esta tan agotado como seguramente estaban las cuentas de José con las que tenía que hacer frente a esos gastos que le agobiaron hasta el punto de quitarse la vida.

Estoy seguro de que muchos empresarios se habrán visto obligados a tomar esa decisión en contra de sus principios, pero en el caso que nos ocupa, todos sabemos que sus principios siempre  han sido los mismos. Aún así, no quisiera estar en su pellejo siendo señalado como el responsable de la perdida de una vida, algo que mi conciencia nunca me perdonaría.

Sea como sea, la vida nos ha enseñado que todos iremos a la mar, pero que hemos de intentar que esa llegada no sea en medio de una tempestad, sino que sea como final a un largo y apacible transito por este mundo.


Descansen en paz los dos.

miércoles, 17 de octubre de 2012

MADE mía, como hemos cambiado (II)


Dejábamos nuestra anterior entrada en el año 1956, el momento clave en el que tras la ampliación de la fábrica, MADE además de a sus actividades tradicionales, comienza a atender pedidos de la industria de la automoción.

MADE cierra el ejercicio de 1956 dando trabajo a 74 empleados en Madrid, 155 en Medina del Campo, 59 en Lérida y 280 en Collado Villalba, lo que hace un total de 568 empleados, frente a los 436 con los que lo inicio. Sin duda un gran año y una apuesta por el futuro.

El pleno potencial de la empresa se alcanza allá por 1976, cuando la forja de Collado Villalba, que ocupaba la extensión que hoy engloba la calle Rafael Alberti hasta la gasolinera, la Parroquia de la Santísima Trinidad,  el edificio Parcor y el de la futura Policía Municipal (si es que lo llegamos a ver) producía 1500Tm de piezas mensualmente.

Con una plantilla de 1500 personas en su conjunto, la empresa era el motor de los municipios en los que se instalaba y en Collado Villalba lo fue sin duda alguna. Además desarrollaba labores sociales como las del Economato donde las familias de los empleados podían comprar artículos rebajados.

El libro de Luis Antonio Vacas nos ofrece datos de facturación interesantes de las ventas del periodo octubre-diciembre de aquel año, que nos permiten hacernos una idea de la importancia del economato y la empresa dentro del municipio:

Carne fresca: 2.671.072 pesetas
Comestibles: 9.217.065 pesetas
Vestuario: 987.293 pesetas
Electrodomésticos: 3.275.264 pesetas.

Por otra parte, el comedor sirvió 7072 comidas, 6985 bocadillos, 543.656 botellas de refresco, 26.472 botellas de cerveza…

Son cifras de las dimensiones de una gran empresa integrada dentro de un municipio que por aquellos tiempos no tendría ni 15000 habitantes.

Sin duda alguna, ninguna otra empresa ni iniciativa, ha conseguido vertebrar tanto el desarrollo de nuestro municipio como lo hizo MADE en su época dorada. El desarrollo del polígono P-29 y la implantación del CC Los Valles pueden haber supuesto mas creación de puestos de trabajo, aunque también habría que analizar cuántos de esos puestos en realidad fueron transformación de otros que ya existían en el municipio y que se “mudaron” de casa.

Raro era por aquellos años, que al menos un 20% de tus compañeros de clase no fuesen hijos de empleados de la fabrica. Los horarios del pueblo los marcaban el martillo de estampación y la sirena que anunciaba los cambios de turno antes de que la riada de hombres vestidos con su mono azul saliese o entrase de la fábrica.
Fueron años dorados que se vieron truncados a primeros de los años 80, cuando otra gran crisis sacudió España y la famosa “Reconversión Industrial” llevó al cierre a buena parte de los astilleros, minería y otras industrias pesadas del país.

Especialmente duro fue el año 1981, creo recordar, cuando un ERE planteaba el despido de una gran parte de la plantilla en nuestro municipio. Después de alguna que otra manifestación, huelgas, encierros e incluso algún disparo al aire en el interior de la fábrica, dicho ERE no se llevó a cabo. De haberse llevado a cabo, no solo la empresa habría quedado tocada, el municipio entero habría entrado en una peligrosa recesión económica y social. Recuerdo que aquel año se diseño un cartel lleno de actuaciones en el polideportivo para las fiestas de Santiago Apostol con artistas de primera fila, pero ninguno de los artistas llego ni tan siquiera a rozar el lleno, es más, varias de las atracciones del ferial se desmontaron a mitad de las fiestas ante la falta de público. El horno no estaba para bollos e incluso había una cierta fractura social en el pueblo entre los que habían recibido “la carta” y los que no.
Afortunadamente el ERE no se llevó a cabo y la plantilla fue adelgazando en los siguientes años a ritmo vertiginoso a base de planes de prejubilación con edades inferiores a los 57 años, lo que ha provocado que algunos de esos empleados hoy tengan pensiones bajísimas pese a lo que cotizaron en sus años de trabajo. Esa cifra parece un disparate con lo que se habla hoy en día, pero con esa cifra la mayoría trabajaron no menos de 35 años y eso pese al servicio militar.

La industria fue cambiando y MADE con ella. Cambios en su ubicación que la llevaron a su actual emplazamiento en el P-29, cambios de nombre desde Fovisa, Forjanor a Gerdau… y todo ello con ciclos de bonanza en los pedidos que implicaban la implantación del tercer turno y ciclos recesivos en los que las bajas se multiplicaban.

Y es que MADE, perdón el grupo Gerdau o Sidenor o como quiera que se llame ahora, puede seguir fabricando piezas, incluso en mayor numero y mejores, pero ya no tiene el peso que tuvo en la sociedad villalbina. Un peso que podríamos decir que hace inconcebible el pensar en el desarrollo del pueblo sin la existencia de la forja, que junto a la llegada de las canalizaciones del agua corriente y la canalización del rio, fueron los pilares del crecimiento del municipio en el siglo XX.

lunes, 15 de octubre de 2012

MADE mia, como hemos cambiado (I)


Después de unas cuantas actualizaciones que habían sido planificadas tiempo atrás, salpicadas por algún evento puntual de actualidad, me enfrento al reto de seguir adelante con el blog estando bastante falto de ideas.

Por ello me puse a ojear la otra tarde un libro de los varios que están en la estantería, “Cosas de mi Pueblo” de Luis Antonio Vacas Rodríguez. No se trata de un libro de “la historia” de Collado Villalba, sino un libro de “historias y visiones” de Collado Villalba. En él, la visión y opinión del autor trata de acercarnos lugares y personajes de la historia de este municipio, principalmente de la primera parte del siglo pasado.

Muchos de los capítulos del libro son interesantes por cuanto gracias a él, podemos saber el motivo por el que se “bautizó” con tal o cual nombre un lugar o estancia municipal. Pero como repito, no se trata de un libro de historia al uso con datos científicos.

Como ya hice en otra ocasión un “fusilamiento” del citado titulo, no era cuestión de volver a tentar la suerte de enfadar al autor por aquello de la propiedad intelectual. Sin embargo el ojear el libro me puso en la órbita (justo el día en que “Rafa” se tira desde la estratosfera en caída libre) de la que debía ser la siguiente entrada. Una deuda imperdonable que debía saldar y para cuyo pago si debo reconocer que he tirado de bastantes datos del citado libro.

Y es que tiene delito que tras casi seis años de andanzas con el blog contando historias del pasado y del presente de Collado Villalba, no hubiese dedicado una entrada a MADE, motivo por el que soy Villalbino desde que nací.

Y es que mi padre como tantos otros jóvenes de su época, tuvo que emigrar de su pueblo natal en búsqueda de mejor suerte, lo que le trajo hasta Collado Villalba a trabajar en MADE. Pero la historia comenzó unos cuantos años antes, cuando se comenzó a electrificar la línea ferroviaria Madrid – Segovia.

Las empresas encargadas de tal tarea (SEMI – ABENGOA – GRANDES REDES) tuvieron grandes problemas con el suministro  de varias piezas de forja que llegaban a su destino tarde y mal. Por ello en 1940 deciden formar un pequeño taller auxiliar que les solventara el problema. Una pequeña empresa que se ubico en la calle Las Mestas, al lado de SEMI (para los más jóvenes, la antigua Fabrika de Sueños). Se constituyó con un capital de 300000 pesetas y con una plantilla de cinco operarios, siendo su director Julio González-Valerio.

Esta modesta empresa fue capaz de con su trabajo y superación progresar en un entorno muy difícil de materias primas y energía, recordemos que España está recién salida de la guerra y Europa está en plena II Guerra Mundial. Prácticamente todo el metal tiene como fin la industria bélica. Sin embargo, solo siete años mas tarde a MADE le han salido “hermanitos” en Ponferrada y Orense que complementan el trabajo de la fábrica villalbina.

Es por aquel entonces, cuando la fábrica de Villalba comienza a fabricar piezas en serie conforme a un catálogo, lo que debido a la demanda obligó a una ampliación de los talleres del municipio serrano.
Y la empresa, siguió creciendo a ritmo vertiginoso en esos momentos gracias también a otros trabajos derivados de las obras de la línea ferroviaria de Barcelona – Mataró. Hasta el punto de tener que montar un taller provisional en Barcelona. En 1949 el capital social ya alcanza los 6 millones de pesetas.

En Ponferrada y Orense se comienzan a fabricar torres metálicas, mientras que la fábrica de Collado Villalba se especializa en herrajes metálicos con gran aceptación por parte de las empresas de energía eléctrica. Tal es el éxito, que entre 1952-1953 los talleres se vuelven a ampliar y cambian su ubicación al barrio de La Estrella. En ese año el capital ya alcanza los 15 millones de pesetas y se instala el laboratorio de ensayos, lo que permite modernizar la sección de galvanizados y se crea la Escuela de Aprendices.

Pero 1953, es también el año en que llega el famoso martinete alemán que permitirá fabricar piezas de gran tamaño. Paralelamente, la fábrica de Medina del Campo pasa a ser pionera en la galvanización de torres para líneas en España.

En los años sucesivos, la expansión continua y la diversificación de productos también. Empieza la edad de oro de MADE y de forma paralela, la historia que modificó un pueblo de ganaderos como era Collado Villalba a lo que hoy todos conocemos.

Continuará…

domingo, 1 de enero de 2012

Resumen 2011. Junio, el comienzo de una nueva época

Tras un mes de mayo muy cargado de acontecimientos políticos y con el ambiente muy crispado por la cosa electoral, apetecía arrancar el mes de junio en un tono un poco más ameno y agradable, por ello la primera entrada fue dedicada al apartado “Villalba en la mochila” con su cuarta entrega, que tendría como protagonista a la subida a Cabeza Mediana, conocida popularmente entre nosotros como el Cerro del Telégrafo.


Debo decir que no se trata de una descripción excesivamente pormenorizada y detallada y que además es solo una sugerencia de excursión de las decenas que ofrece este monte que sin ser de Villalba, si forma parte de nosotros de una forma u otra.

Pero los rescoldos de la cita electoral seguían aún ardiendo y sobretodo en el Partido Socialista que después de su descalabro veía como quedaba tocado en muchos aspectos como el liderazgo y lo que es peor, la confianza en un equipo que ha quedado destrozado y sin conexión entre las distintas corrientes internas.

Hoy, varios meses después, la sombra de José Pablo sigue planeando de forma inquietante sobre un partido que sigue con luchas internas y sin conseguir ganarse el beneficio de una población que comienza a ver las primeras medidas impopulares por parte de los nuevos regentes de la alcaldía. La regeneración del PSOE tanto a nivel nacional, como a nivel local, parece que va a llevar más tiempo del deseable y es que uno no ve que nadie dentro del mismo agarre el toro por los cuernos y asuma el liderazgo. Seguramente todo obedezca a que hay que convocar un congreso y tal y tal, pero la situación manda cuanto menos que este congreso se convoque con carácter de urgencia, porque parece que estuvieran en una situación de interinidad que el municipio no se puede permitir.

También reflexioné al respecto de algo que ya me tenia inquieto por aquel entonces como eran las relaciones de ciertas empresas con el ayuntamiento. Me refiero a la época de José Pablo. ¿Continuarían esas prácticas? ¿Se erradicarían? ¿O solo cambiarían los actores para continuar con la misma película? Debo de confesar que mantengo la mosca tras la oreja al ver ciertos patrocinios que el equipo gestor ha logrado para algunos eventos, asociaciones, etc. Que quieren que les diga, que un centro comercial como Planetocio, en semiquiebra, se permita el lujo de costear la iluminación de las fiestas al ayuntamiento, cuanto menos hace levantar más de una suspicacia.

Pero continuando con lo que dio de sí el mes de junio, no pude por menos que hacer mención a la toma de posesión del nuevo alcalde. Una toma de posesión que evidentemente era un acto festivo para los ganadores, pero que convirtieron el mismo en un espectáculo bochornoso en el que primo por encima de todo el linchamiento al rival y la falta de educación.

Y llego el momento de la primera medida a tomar por los que por aquel entonces eran nuevos inquilinos de la Plaza de la Constitución. Esta medida fue la supresión del certamen Granitorock. Un certamen que englobado dentro del programa de fiestas de Santiago Apóstol se había ido consolidando poco a poco y que gozaba de una gran relevancia a nivel nacional.

La medida cayó como un jarro de agua fría en buena parte de la juventud local y de fuera, que veían algo más que una medida de ahorro, veían una nueva política cultural mucho más conservadora y excluyente de las minorías y todo ello casi sin llegar a sentarse en el sillón del despacho.

El Ayuntamiento defendió su postura en que no podía hacer frente a los urgentes pagos que habían sido reclamados por los organizadores del evento y que por ello se veían obligados a suprimirlo. Un par de semanas más tarde, ante el clamor popular y la iniciativa de algún que otro aficionado se llego a una solución intermedia que evito la muerte del festival, aunque hubiera que reducir su duración y calidad.

Continúe con una cuestión trivial como puede ser el nombre del futuro hospital. Pero vistos los problemas que se siguen arrastrando con los nombres de algunas calles y la falta de reconocimiento de algunos personajes destacados del municipio en beneficio de otros, tal vez la cuestión pase a tener más peso e incluso segundas lecturas. Juzguen ustedes.

Y tras esta reflexión, llegaba una crítica a un sector concreto y puntual de la hostelería y la restauración local. Pero esto no dejaba de ser mas que un botón de muestra y es que el tejido comercial de nuestro municipio sigue presentando unas carencias muy importantes, muchas de las cuales no se cubrirán por mucho que se construyan nuevos centros comerciales como algunos piensan.

Terminé el mes con una mención a la primera entrevista que como alcalde llevó a cabo Agustín Juárez para Onda Cero y la televisión local. Personalmente me sorprendió su evolución en cuanto a lo dialectico, pero el fondo seguía teniendo “posos” y seguía sin comprender algunas de las medidas de dinamización del comercio y ¿turismo? de nuestro pueblo. Como sigo sin comprender que se sigan haciendo actos oficiales costosísimos para algo que no lo requiere, pero la foto es la foto.

martes, 21 de junio de 2011

¿Que nombre le ponemos a la criatura?

Llevaba un tiempo aplazando esta entrada como consecuencia de la actualidad derivada por la “no supresión” del Granitorock 2011, pero ya va siendo hora de darle forma a un pensamiento de los que me vinieron a la cabeza en una de esas tardes que me he adentrado en el Cerro del Telégrafo corriendo desde esa gran obra que ahora ocupa lo que fue La Chopera.


Y es que como he dicho en ocasiones anteriores, mientras corres, muchas veces empiezas a dar vueltas a cualquier tipo de cosas, una veces de lo más trascendentes y otras de lo más absurdas. No sé muy bien donde encuadrar a la de hoy, ya que no la veo ni en un extremo ni en el otro.

El caso es que al pasar por la obra levante la vista para ver la gran valla que anuncia la misma y no vi nombre alguno, lo que me hizo preguntarme si esta obra tendrá nombre o simplemente será “Hospital Comarcal de Collado Villalba”. Evidentemente, esta no es una cuestión capital ni para la obra ni para el funcionamiento del hospital cuando este se encuentre operativo, pero fue la idea que me fue acompañando durante esa salida.

He tratado de informarme sobre si el hospital va a tener nombre o no y si en el caso de tenerlo, ya estaría asignado, pero nadie me ha sabido dar una respuesta a día de hoy.

Así pues, sigo con mi pregunta a cuestas. ¿Qué nombre poner a nuestro hospital? Evidentemente los habrá que desearan que lleve el nombre del que ha sido el mayor impulsor de la consecución del mismo, nuestro antiguo alcalde José Pablo González, pero otros dirán que debería llevar el nombre de la promotora final, Esperanza Aguirre. Pero quiero pensar que una gran mayoría no querrá ver el nombre de ni uno ni otro en el mismo. Que bastantes guerras entre los partidos nos tragamos como para abrir otra más por un tema como este y que pueda prolongarse durante años en función de quien este en los respectivos gobiernos. Yo al menos estoy cansado de que se cambien los nombres de las calles por que si aquel era un militar o el otro fue un concejal en tiempos pasados, ya que lo único que se, es que me he perdido y ahora no sé como se llaman algunas de las calles de las que antes me sabia los nombres y que se generan muchas molestias a los vecinos, así que no usemos a los políticos para estos menesteres, que además en los tiempos que corren no parecen dignos de tal honor.

Así pues, podríamos pasar a darle el nombre de algún ilustre vecino. Pero esto se me vuelve también algo complicado. Aunque que existe una plaza dedicada a un camarero, si bien es cierto que por otras tareas, que son también muy festivas pero no las propias del poner cañas y tapas. Pero es curioso que este señor tenga una plaza y por poner un ejemplo, no tengan una calle “Don Amador” o “Doña Esperanza”, profesores que dedicaron toda una carrera docente a enseñar a generaciones y generaciones de villalbinos, entre los cuales no me incluyo por razones de edad. Y si nos atenemos a razones de “Memoria Histórica de Villalba”, no cabe duda de que si alguien merece dicho honor seria Luis Antonio Vacas, vecino gracias al cual podemos saber gran parte de nuestra historia y que ha dejado plasmado su conocimiento del municipio en distintos libros que se pueden adquirir en la Casa de la Cultura o en la librería Ariño. Pero en este caso volvemos a topar con la política, ya que la vinculación de esta persona con el PP es notable. Recordar que uno de sus hijos ha sido concejal hasta hace muy poco y durante varias legislaturas.

Así pues, y varios kilómetros después seguía con el hospital “en pecado”, esto es, sin bautizar. Y pase a pensar en los ilustres de la medicina española: Severo Ochoa, Ramón y Cajal, Miguel Servet… pero todos ellos ya tienen el honor de tener un hospital a su nombre. Pero entonces pensé en que ellos se han llevado la gloria en un trabajo en el que hay miles de personas entregando toda una vida para tratar de mejorar la nuestra o incluso salvarla y que sin embargo nunca recibirán ese momento de gloria. Y entonces pensé que dedicarle el hospital al investigador desconocido era una opción, pero que como tal, resultaba un tanto oscura. Pero que sin embargo se le podría dedicar a alguien como Margarita Salas. Una investigadora que ha sido discípula de Severo Ochoa y de otros grandes científicos y que ahora es no solo el ejemplo de ese investigador en la sombra, sino la heredera de uno de los mayores legados en la materia de la investigación. Tratar de resumir su carrera en este blog se me hace imposible, por lo que mejor dejo un enlace para que podáis ver los meritos de esta señora, que seguro que no lo tuvo nada fácil siendo mujer para llegar tan lejos en aquellos tiempos. Es lo que tiene ser una pionera.

Esta fue finalmente mi mejor opción, Hospital Margarita Salas. Seguro que cada uno tiene la suya. ¿Vosotros que opináis?


¿Que nombre le pondrias al hospital?

jueves, 26 de abril de 2007

El Caño Viejo


Como la próxima cita electoral promete acaparar mucho contenido en este blog en los días venideros, he considerado oportuno poner un post un tanto más ligero en su contenido. Por ello he echado la vista atrás y he tratado de bucear en la historia de nuestro pueblo, que aunque escasa también la tiene.



A continuación os hago una composición con base al texto del mismo tema que Luis Antonio Vacas Rodríguez dedicó en su libro "Cosas de mi pueblo" publicado en el año 2004 y que podéis encontrar en librerías locales. También os reproduzco integro un poema dedicado a la fuente, que me imagino seria escrito por el mismo L.A. Vacas.



El caño viejo.

En nuestro pueblo se han llegado a conocer tres fuentes de la época de la ocupación mora de la península. Las Fuentecillas, La Fuente del Álamo y El Caño Viejo. A día de hoy solo podremos encontrar esta última, ya que las anteriores fueron sacrificadas en beneficio del progreso y quedando reducidas a las tuberías y las arquetas de conducción sin que ahora podamos saber nada de su bóveda de ladrillos y cal moruna.

De la que aún queda en pie, podemos decir que también ha cambiado bastante, por cambiar ha cambiado hasta el nombre de la calle en la que se ubica, que según la persona que mejor conoce la historia de este pueblo antes era conocida como calle de Las Fuentecillas, aunque posteriormente se paso a llamar Calle de Espinarejos, que se correspondía con una calleja por la que discurre la carretera de Manzanares. Hoy día, si buscamos la ubicación de la fuente en las diversas guías municipales o de ocio, digitales o impresas, tendremos que buscar en la Calle Caño Viejo. Aunque no se haya respetado su nombre histórico, parece claro que este nombre es más apropiado y más indicativo del lugar.

La actual estructura de la bóveda en sillería de granito parece que se podría fechar en el siglo XVI, como la iglesia parroquial, pero en la fuente del Caño Viejo parece claro según los expertos, que esa sillería trata de imitar la obra en ladrillos de la vieja fuente mora. Estaríamos hablando pues de una primera obra o reconstrucción de la misma.

En los años cincuenta esta fuente dio con su excedente el agua corriente para la barriada de Nuestra Señora del Enebral, siendo estas las primeras viviendas del municipio que contaron con dicho servicio hasta que el alcalde de Collado Mediano, aprovechando una visita de Franco pidió solución para el problema del suministro de agua y se incluyo al resto de pueblos serranos en la medida.

A continuación copio un poema dedicado a “El Caño Viejo”

Ay! Fuente rumorosa
del fino manantial del Caño Viejo
do brota bulliciosa
el agua cual espejo
donde la luna deja su reflejo.

Por el Caño Viejo
de mi lugarejo
aquesta mañana
divisé serrana
fermosa, sentada.

Miróme de fijo
después que me dijo
con guiño de cara
pidiendo dejara
fuente despejada.

Retíreme un poco
e volvióme loco
la su hermosura
e buena figura
e límea curvada.

Al pie de ese caño
sin hacerla daño
en noche cerrada
e bien estrellada
yací sobre hierba.

Encima un altillo
olor a tomillo
subí con mi amada
toda sofocada
gozosa a mi lado.

En silencio mira
e luego suspira
su cara rosada
e profunda mirada
de su amor probado

É subida el agua
sujeta la enagua
hasta ver la aurora
e cielo rosado.

E muy de mañana
regresa temprana
con el agua fina
prueba su vecina
alzando el botijo
según las consejas
que dicen las viejas
quien el agua prueba
así que la beba
aquí se nos queda.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
explicando los romances
que tu arroyo lleva al mar.

Cuitas de alegre morilla
llantos de bella cristiana
saciar pudiste la sed
que amor la puso en el alma.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
contando lo que tu sabes
de amor y de libertad.

Serranas bellas serranas
que lleváis cántaro al caño
andar bien vuestro camino
para que no sufra daño.

Si algún descanso tomáis
decirle al acompañante
¡Quietas las manos galán!
la fuente esta mas delante.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
narrando las emociones
que quiere el pecho ocultar.

Noche de luna estrellada
al lado del manantial
olor de hierba y tomillos
y crujidos de percal.
Sofocos de una serrana
cuando la quieren besar
suspiros y más suspiros.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
diciéndonos cuantas madres
vinieron aquí a lavar.
Pañales de niño chico
ropa blanca, buen percal
cesta de mimbre al costado
y banquillo de lavar
dura lancha berroqueña
fuerte para restregar.
Amplia charca, limpias aguas
donde allí puedo aclarar.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
y decir cuantos bebieron
agua de tu manantial.
Tú bien sabes, quien la prueba
a ti siempre volverá.
Cuanto botijo estrellado
nunca más se llenará.

Promesas de amor eterno
que los amantes se dan
y para su cumplimiento
rumiando otra cosa están.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
los amores que a ti van.