miércoles, 30 de mayo de 2018

Fiestas San Antonio 2018

 La Huella vuelve a ser el plato fuerte

Nos adentramos en el mes de junio, el mes que junto con julio marca el derroche y desenfreno de eventos en nuestro municipio “abrigados” por la llegada del buen tiempo. Ya saben lo que pasa una vez que nos metemos en agosto, “cerramos por vacaciones”.

El pistoletazo de salida de los eventos lúdico-festivos en nuestro pueblo llega de la mano de las Fiestas de San Antonio de Padua. ¿Alguien recuerda lo sucedido el año pasado? Desde el mismo momento que se vieron las críticas, estaba claro que este año las cosas serían distintas, pues son las últimas fiestas de San Antonio de esta legislatura y aunque todos decimos que los recortes nos los hagan en estas cosas, al final el lucimiento de la fiestas mueve más votos que la mayoría de los servicios básicos.

Así que prepárense para un  San Antonio muy distinto al del año pasado. Está claro que estas fiestas siempre son distintas, pues la organización va rotando y cada año sus organizadores (mayordomos), le dan su particular toque. Otra cosa es que estos dispongan de los medios para poder llegar a su objetivo bien por apoyo municipal o sus propios contactos o habilidades.

El caso es que sea por las habilidades de los mayordomos, la ayuda municipal o un “mix” de ambas cosas, este año las fiestas van a ser muy distintas a las del año pasado. De salida sorprende lo dilatado del programa de fiestas, pues abarca algo más de una semana si tomamos como punto de partida el tradicional Mercado Medieval y algunos campeonatos deportivos y de juegos de mesa. Es lo que tiene el día en que ha caído el patrón, en mitad de semana, que al final se estira el programa por ambos lados y salen muchos días de eventos aunque muchos de ellos con un interés relativo.

Vuelven los evento taurinos a San Antonio
Así que ya tenemos la primera gran diferencia con respecto al programa del año pasado, su duración. Si entramos más en detalles, podemos observar que se recuperan los eventos taurinos aunque sean en formato de becerrada y novillada sin picadores. Este sigue siendo un punto de desencuentro y división, pues hay quien sigue considerando que unas fiestas sin toros son menos fiestas, mientras que el movimiento anti taurino sigue creciendo de forma continua. Lo que está claro es que siguen siendo foco de atracción en todas las fiestas en que se celebran.

Volvemos a tener potentes orquestas para amenizar la Plaza del Ayuntamiento en las jornadas clave y se incorporan otras actividades como un tobogán gigante, un torneo de futbol 24h, una merienda para los mayores o una paellada entre otras. Estas actividades se suman a charangas, batucadas, DJ’s y otras actividades que pueden consultar en el programa que dejo en el enlace al final de la entrada y que ha facilitado www.guiavillalba.net.

Posiblemente quede algún fleco aún por cerrar, pero a priori parece un muy buen programa de fiestas, aunque por segundo año consecutivo se echa en falta la actividad de los “Autos Locos”, que se había convertido en un clásico en los años anteriores y que por cansancio de sus organizadores (Peña Los Piris) y desencuentro con los mayordomos y/o Ayuntamiento, no vio la luz el año pasado y parece que tampoco lo verá este. Es una lástima, porque creo que había arraigado en el programa de fiestas, era un evento “low cost”, para todas las edades y que fomentaba mucho la participación popular.

Aún así y a falta de ver el resultado una vez pasadas las fiestas, creo que hay que felicitar a los responsables de las mismas por haber logrado un programa amplio, compensado, participativo y espero que no demasiado caro.

Pincha en la imagen para ver el programa de fiestas completo






martes, 29 de mayo de 2018

Elecciones 2019 (I)


Falta poco menos de un año para la próxima cita electoral a nivel municipal. Las aguas bajan revueltas en el campo político y ni que decir tiene, que entre unas cosas y otras, las lluvias parecen tornar en temporales en buena parte de los casos.

Aunque aún gozamos de muy poca información en lo relativo a las candidaturas que se presentarán, pues algunas opciones como UPyD o Vox desaparecieron de la escena política en el minuto uno de la legislatura al no tener representación en el consistorio. Aunque son muchos los rumores en torno a todos los partidos, que si Mariola y Julio Henche dejaran la política tras esta legislatura, que si IU se integrará en Cambiemos Villalba, que si surgirá una candidatura de Podemos… En fin, rumorología varia que complica más aún la obtención de un dato realmente fiable y más por el soporte de internet. 

Pese a todo, he decidido realizar un primer sondeo de intención de voto para conocer la intención de los vecinos a día de hoy.



martes, 22 de mayo de 2018

La Movida (VII). Llega el Buho


Allá por principios de los 90’s, otro factor va a condicionar los hábitos y costumbres de los ciudadanos de la Sierra del Guadarrama, en especial los de los más jóvenes. Aparecía el famoso “Búho”. El servicio nocturno de autobuses que pasaría a unir los pueblos de la zona noroeste con la capital.

Hasta ese momento, pese a las buenas comunicaciones de nuestro pueblo vía carretera y RENFE, lo cierto es que a partir de las 22:30 más o menos, cada cual tenía que buscarse la vida en lo que al desplazamiento se refería. Si no tenías coche, pasabas a depender de tus padres (si es que lo tenían) o del amigo que había conseguido sacárse el carnet a temprana edad y que sus padres les dejaran el coche, algo bastante difícil en aquellos tiempos.

Ni que decir que la irrupción del Búho supuso toda una revolución en este capítulo, pues posibilitaba que pudieses bajar a Madrid y quedarte hasta altas horas de la noche, evitando las dos opciones que hasta ese momento se tenían (volverse antes de la medianoche o “empalmar”, algo a lo que nuestros padres no estaban tan acostumbrados a autorizar como los padres de las nuevas generaciones).

Así pues, a los jóvenes de la Sierra se les empezó a quedar pequeña Villalba, en especial en el largo invierno y más conforme pasabas a la Universidad y empezabas a formar nuevos círculos de amistad en ella. Se veían atraídos por las luces de neón y las discotecas de varias plantas, la sensación de hacerse más adulto y la falta de control parental auspiciada por el anonimato de la gran ciudad. 

Demasiados alicientes como para que muchos no comenzaran a alterar sus prioridades a la hora de salir y más con las facilidades que ahora se daban gracias al Búho.

El Reciclaje y sus directos fueron un clásico 
Y si la gran capital restaba gran parte del público de los locales villalbinos durante el invierno, durante el verano el enemigo estaba más cerca. Peor comunicado, pero con un alcance más directo sobre la línea de flotación. Y es que evidentemente empezaron a salir emprendedores por muchos pueblos vecinos que propiciaron que casi todos los pueblos de alrededor tuviesen un área de ocio juvenil con locales que atraían a su público autóctono e incluso al villalbino que también buscaba de vez en cuando cambiar de aires.

Así, a los clásicos de Alpedrete como La Cantera, se fueron sumando La Tortuga y La Sal, también en el mismo pueblo, Refugio Cherokee y Texas fueron algunos de los locales que comenzaron a escoltar al mítico Reciclaje en Guadarrama, mientras que en Moralzarzal despuntaban Tarambana y Tragapanes entre otros. Y así en mayor o menor medida, todos los pueblos serranos fueron teniendo sus locales alternativos a la “movida villalbina”, que ya no gozaba del casi monopolio del que había disfrutado hasta ese momento.

Y todo ello por no hablar de la zona más “pija” del oeste de Madrid, Majadahonda con sus locales del CC Equinoccio (Flanagan's, Barba Roja, etc.) y Pozuelo con su Avenida Europa o El Graduado en el Sexta Avenida.



Uno de los últimos locales míticos en caer

Está claro que en la década de los 90’s la cosa cambió radicalmente y nada tenía que ver el paisaje de las zonas de ambiente de principios de década con lo que acabó quedando al final de la misma.

domingo, 6 de mayo de 2018

Plaza de los Belgas. ¿Qué opina el pueblo?

Avenida Juan Carlos I (foto de J.M. Santamaria)

El pueblo ha hablado, ahora falta saber si los gobernantes de nuestro pueblo han escuchado.

En primer lugar, quisiera agradecer a todos los que han participado en el sondeo sobre la reforma de la Plaza de los Belgas o simplemente han expresado su opinión al respecto bien en el blog, bien en las redes sociales.

Lo cierto es que el tema ha dado mucho de si desde un primer momento, pues parece que el golpe de efecto que el gobierno municipal buscó anunciando una obra de ese calibre que no estaba ni en programa electoral ni se había tenido conocimiento de proyecto alguno hasta la fecha, puede tener un peligroso efecto boomerang.

A nadie se le escapa que a falta de un año, la campaña electoral ha comenzado. Y como ya he dicho en anteriores ocasiones, el PP sale con ventaja pues al fin y al cabo es el que tiene la sartén por el mango durante este año. Es el que tiene la capacidad para poder tomar decisiones y los medios para llevarlas a cabo. Por ello no nos debe extrañar la batería de actuaciones que han anunciado que van a hacer con el “superávit” acumulado en esta legislatura, que todos sabemos de dónde ha salido (presión fiscal en constante subida y bajada en la calidad de los servicios prestados). Ahora falta saber si “la remontada” es posible después de como ha quedado el pueblo y como pinta la cosa por Génova. Algo más que unas “cremas” son necesarias para “maquillar” estos años de olvido en nuestro pueblo.

Pero centrémonos en el asunto de La Plaza de los Belgas.

Antes de escribir esta entrada quise pulsar el sentir de algunos comerciantes de la zona, los cuales se mostraban a favor de una reforma, pero no de cualquier reforma. Son los primeros interesados en que la plaza presente el mejor aspecto posible, pero entienden que el coste es un desmadre y se muestran más preocupados por el tema de la ORA y por la ordenación del tráfico en algunas de las calles de la zona, pues como anécdota, me contaban que hay un negocio al cual no se puede acceder de ninguna forma “legal”, pues esta entre dos tramos en dirección prohibida. Cuando se les menciona el tema del mercadillo, la respuesta es clara, tiene que seguir en la plaza, pues sus ventas están muy vinculadas al tráfico de clientes de esos días y a los que conocen sus negocios por acercarse hasta él.

Esto nos deja en una situación que no difiere mucho del resultado que ha arrojado el sondeo planteado desde este blog. Aunque algún dato sí que me ha sorprendido de forma notable. Pero ya se sabe cómo funciona esto de las encuestas y más en el caso de las de internet. Valen para hacerse una idea, pero no para tomarlas como dato científico.

Parece claro que la gente desea un lavado de cara, pero no a cualquier precio y para hacer cualquier cosa. Casi la mitad de la gente que apoya una actuación en la plaza, solo quieren el arreglo del pavimento y poco más, única forma que la mayoría entiende que dejará a la plaza seguir conservando su gran valor como espacio polifuncional y único espacio para albergar granes eventos al aire libre en el centro del pueblo.

Conviene tener en cuenta que una tercera parte de la gente no aplaude la reforma bien por considerarla un despilfarro o porque piensan que la plaza está bien tal como está ahora mismo.
En cuanto a cómo emplear ese dinero que sobraría si no se hiciese la reforma o esta fuese menos costosa, la gente lo tiene muy claro, no quiere grandes instalaciones (solo el 12.2% apoya la construcción del teatro que debería sustituir al completamente desfasado de la Casa de la Cultura) y solamente un 17.3% apoya otros capítulos distintos a los que se dio como opción para la votación.

Queda claro a la vista de los resultados de este sondeo, que la gente lo que quiere es ver el suelo por el que pisa (que no esté oculto entre basura y sea visible) y que este esté en condiciones. Algo muy simple a lo que los villalbinos no estamos acostumbrados a disfrutar.



Como empecé en la entrada, los datos del sondeo están ahí y creo que son lo suficientemente contundentes como para ser tenidos en cuenta más allá del proyecto que presente un arquitecto, que lógicamente buscará su lucimiento personal en el concurso de ideas. Espero que por una vez nuestro equipo de gobierno reflexione y no meta la pata hasta el fondo y aproveche el “penúltimo tren” que posiblemente se le presente a este pueblo para recuperar un mínimo de lo que un día fue.

miércoles, 25 de abril de 2018

La Movida (VI), factores irrepetibles.


Foto de quienesquienvillalba.es
Lo prometido es deuda y por ello me dispongo a seguir desgranando lo que yo creo que son algunos de los motivos que precipitaron el fin de la época dorada de “la movida villalbina” y por los que resulta casi imposible el que un fenómeno así pueda volver a darse en nuestro municipio. Pero antes permitirme que os recuerde que sigue abierto el sondeo sobre el tema estrella del mes, la reforma de la Plaza de los Belgas.

Pero centrémonos nuevamente en la movida.

Hasta finales de los años 80, Collado Villalba contaba con el único Instituto de Bachillerato de la zona, el Jaime Ferrán. Esto hacía que hasta nuestro municipio llegasen estudiantes de todos los pueblos vecinos como Moralzarzal, Cerceda, Collado Mediano, Becerril, Guadarrama, Alpedrete, etc.

No fue hasta el curso 87-88 que abrió sus puertas el instituto de Guadarrama, cuando el Jaime Ferrán dejó de ser el único centro público de bachillerato de la zona. Como anécdota, en el curso 86-87, se llegó hasta 1ºK, dándose clases incluso en “la pecera”, aula llamada así por su acristalamiento y todo ello con clases de 40 alumnos.

Esto era consecuencia lógica de la llegada de los hijos del “Baby Boom” a la adolescencia y del trasiego migratorio de las provincias a la periferia de Madrid. Pero si nos referimos a los términos de “la movida”, lo realmente relevante es que toda la adolescencia serrana estaba comunicada por el nexo común del Jaime Ferrán. Todos teníamos amigos o conocíamos a buena parte de los chavales de nuestra edad de los pueblos vecinos.

Y hablar del Jaime Ferrán, es también hablar de las fiestas en las discotecas de Villalba para poder sacar fondos para el viaje de fin de curso. En aquellos años los jóvenes no disponían de pagas que pudiesen permitir el típico viaje a Roma de los estudiantes, pues eran sus mismos padres los que no podían permitirse un desembolso repentino tan importante. Recordemos que por aquellos años, lo más normal era que en la unidad familiar entrase un solo sueldo, la generalización de la “mujer trabajadora” aún tendría que esperar unos añitos.

Así que si se quería ir de viaje, el estudiante tenía que sacar fondos por sus propios medios y uno de los más extendidos fue el de la venta de las entradas para las fiestas de los viernes en una discoteca villalbina. Normalmente no había fiesta ni nada especial, simplemente era un acuerdo entre la discoteca y los organizadores del viaje de ese año, por el que se rebajaba el precio de la entrada + consumición a cambio de llevar hasta allí a toda la chiquillería del instituto. Negocio redondo para ambas partes. ¿Quién no recuerda Botticelli hasta arriba y sus vapores condensados goteándote a mitad de la noche?

He mencionado anteriormente el factor demográfico. Es cierto que Collado Villalba y toda la Sierra del Guadarrama han visto su población duplicada o incluso triplicada en algunos casos, sin embargo el envejecimiento de la misma, aun siendo menor que la media nacional, es algo incuestionable. Está claro que ya no hay tanta población joven en nuestro municipio como para poder llenar esas macro discotecas que teníamos por aquellos años. Y más si tenemos en cuenta otro componente íntimamente ligado al demográfico, la inmigración.

Durante las tres últimas décadas, Collado Villalba no ha parado de recibir emigrantes de fuera de las fronteras de nuestro país, lo que ha añadido una variedad o dispersión cultural que no facilitaría una hipotética resurrección de algo que pudiese parecerse a la movida. En los años álgidos del fenómeno, existía una evidente variedad cultural y existían tribus urbanas como puedan existir ahora. Estaban los “heavies”, “rockers”, “maquineros”, “pijos” y una gran masa sin catalogar, pero más o menos coexistíamos sin aparentes problemas. Existían garitos claramente etiquetados para algunas de esas tribus, pero en la mayoría de los locales de la época o al menos en los de más éxito, se iban secuenciando las músicas de bandas que abarcaban un gran espectro musical. Se iban sucediendo canciones de Depeche Mode, U2, Dire Straits, Bruce Springsteen, Héroes del Silencio, Loquillo, etc.

Loquillo "lo petaba" en aquellos años.

Ahora se me hace un tanto difícil que un amante del rock trague con el reggaetón o el electro latino o con sus variantes de los países del norte de África. Si bien en la convivencia hay una integración más o menos alta, en el aspecto cultural una buena parte de estos nuevos vecinos no han aceptado nuestros gustos musicales. Quién nos iba a decir por aquellos años que iba a ser más importante la lista de éxitos de Colombia o Miami que lo que saliese de las islas británicas.



Ejemplo de hit del momento

No quiero que se vea esto como un factor xenófobo, pero evidentemente, es innegable que es otro factor a dificultar la resurrección del fenómeno. La diversidad cultural actual, choca frontalmente con la uniformidad y tolerancia cultural de aquellos años. Poca música y ambientes de consenso existen en los días que vivimos.

Continuará…