miércoles, 11 de abril de 2018

Camino de un error histórico


La actualidad manda y me veo forzado en cierto modo a alterar la planificación sobre la siguiente entrada al blog, así que permitirme que retome el tema del punto de inflexión entre el éxito de la movida y suocaso en futuras entradas.

Y es que el otro día el Ayuntamiento nos sorprendió a casi todos con la convocatoria de prensa para presentar el concurso de ideas para remodelar la Plaza de Los Belgas.

Aunque todos sabemos que ya estamos a las puertas de una nueva campaña electoral y que todos los partidos empiezan a sacar su artillería y más el que ocupa la casa consistorial, pues puede rentabilizar más todo lo que haga y aprovechando que  parece que en lo económico el Ayuntamiento respira un poco (a cambio de seguir asfixiando al sufrido contribuyente), nadie esperaba que esta fuese a ser una de las propuestas estrella del cierre de legislatura.

Y es que dentro del abandono y deterioro del estado de las infraestructuras de Collado Villalba, no era esta la que más destacaba. Cierto es que existen algunas cosas que se podrían mejorar, pero de ahí a una reforma integral de la plaza y a ese precio (más de 1.6 millones de euros), creo que hay un mundo.

Pero claro está que a estas alturas empieza a ser necesario el hacerse fotos y hay cosas que venden más que otras, aunque a la larga queden como testigos mudos de los gravísimos errores de la gestión pública que acumula nuestro pueblo.

Precisamente, este fin de semana vinieron hasta aquí un par de amigos y comentábamos el aspecto de Villalba un sábado por la noche. Calle Real a poco más de las 23:00 y parecía que estuviésemos en un pueblo fantasma con toda la hostelería del centro echando el cierre o a punto de ello.

Y justo en el semáforo de El Mirador, me paré a explicarles un poco el desmadre que nos ha llevado hasta esta situación. Allí y con el famoso túnel bajo nuestros pies, se puede ser testigo de algunos de los mayores despilfarros que no hay manera de encontrar justificación a ellos.

  • Dejemos el túnel a un lado y mirando a la izquierda tenemos la famosa fuente que nadie recuerda cuando funcionó por última vez, ¿despilfarro de agua? ¿problemas técnicos para su puesta en marcha? ¿daños en la infraestructura del puente?
  • Justo casi sobre nuestras cabezas la famosa pantalla led a la que tampoco se le recuerda uso alguno. ¿No se realizan contenidos? ¿está rota?
  • Giremos la cabeza a la derecha y veremos la pasarela a ninguna parte. Esa pasarela que está a escasos 100m de un paso de peatones y que con el zigzag para evitar el desnivel no aporta ventaja alguna para el peatón.
  •  Y si gozas de buena vista, igual puedes llegar a divisar la ¿fantástica escultura? que fue bautizada con el nombre de “Vigía del Collado”. Un mojón en toda regla.


¿Qué les parece el asunto?

Porque a mi particularmente, me parece que la remodelación de La Plaza de Los Belgas puede situarse en lo más alto del pódium de los disparates. Recuerden que el túnel lo hemos dejado fuera de concurso.

Y es que creo, como la mayoría de los vecinos a tenor de lo visto en las redes sociales, que esta obra no es necesaria en este momento, que hay otras acciones más urgentes.

Si lo que querían era un legado de la legislatura, recordemos que está en marcha la ampliación del Kike Blas, podrían haber tirado por la construcción de un nuevo espacio cultural, el famoso teatro tan demandado en nuestro pueblo ya que la Casa de la Cultura ha quedado algo más que obsoleta. ¿Qué fue de la idea de rehabilitar la Casa de la Malvaloca? ¿O se tiene previsto dejarla morir víctima del abandono?

Pero es que ya ni tan siquiera apunto tan alto. Nos han vendido durante tantos años que hay telarañas en las arcas, que ahora todos apostábamos por lo más básico. Arreglo de aceras (la Avda. Juan Carlos I existe más allá de la Casa de la Cultura, la puerta sur de la Estación de FFCC es como caminar por la atracción del Mississippi…), un plan integral de asfaltado de calles, pues rara es la que no presenta parches o hundimientos que darán mucha guerra en los próximos años, la renovación y cambio de los actuales contenedores de basura por otros más modernos, o la recuperación de algunos espacios públicos como los jardines y parques infantiles ya existentes. Por no hablar de la limpieza, la gran asignatura suspensa y con un muy deficiente, de nuestro actual consistorio.

Y es que ya no se trata solo de que sea un derroche en estos momentos, sino que se trata de algo difícilmente mejorable mas allá de un asfaltado y poco más, pues la importancia de esa plaza, radica en que se trata del mayor espacio diáfano en el centro del pueblo y sobre suelo no protegido, lo que hace que sea el único lugar para poder desarrollar grandes eventos o la ubicación del tradicional mercadillo. Este factor hace que la remodelación de la plaza quede limitada a sustituir las pirámides del lateral por otro tipo de ornamentos y como mucho a la colocación de cuatro macetas y tres “arboles palulú” o de lo contrario la funcionalidad de la plaza se la cargarían y esta se debe preservar si o si.


Video presentación estraido de "La Voz de la Sierra"

Y si lo que les preocupa es que el famoso pino del centro de la misma (una de las pocas referencias con cierta historia que le quedan al pueblo) este levantado el pavimento con sus raíces, más les debería preocupar el estado de los árboles del paseo del rio, que son chopos viejos a los que apenas se les hace seguimiento y que cualquier día de viento nos pueden dar un  disgusto. De los árboles plantados hace dos años en el interior de la dehesa mejor no hablar, pues pasaron a mejor vida, por lo que si nos venden que quieren darle un toque de naturaleza a la plaza, no muerdan el anzuelo.
Señora alcaldesa, espero que no sea tan tozuda como suelen ser los políticos y escuche el clamor de un pueblo que está pidiendo que ese dinero se emplee en cosas más útiles para el día a día de los ciudadanos.

Os dejo un par de encuestas para palpar el sentimiento general respecto de este tema de actualidad.





miércoles, 4 de abril de 2018

La Movida (V) Entre el cielo y el suelo...


La anterior entrada reflejaba el punto álgido de la movida Villalbina y su mejor versión, pero ¿Qué ocurrió después?

La movida siguió aún unos años más de pleno auge en el municipio y de hecho, creció todavía algo por dos vías.

La extensión de las “manchas” de las zonas calientes. Esto es, alrededor del Edificio Europa, por sus calles colindantes salieron otros locales que también daban cabida a otro buen número de clientes cuando en sus horas punta estos locales estaban llenos, incluso rebasando peligrosamente sus aforos. Pensándolo ahora con tiempo, ¿Qué habría pasado si se hubiese dado una situación de emergencia en el Edificio Europa en hora punta? Recordemos que fue concebido como un edificio de oficinas, no como lo que finalmente fue.

En la zona de Pradillo Herrero se abrieron bares en casi todas sus calles, aunque está claro que la palma se la llevaron Las Cubas y Fresh con permiso de El Portón, que curiosamente fue el último en hincar la rodilla por la zona. 



Y una segunda vía  con la apertura de los locales del centro comercial Puerta de Villalba o como lo conocemos comúnmente “El Ecore”, en referencia al comercio que abrió allí y que también supuso un pequeño hito. Evidentemente, nos referimos al Piano Bar y a La Frontera. Curiosamente dos de los pocos reductos que aún quedan de aquellos años en los que decir que eras de Collado Villalba era sinónimo de ser un tío con suerte si eras un adolescente, pues se te presuponía que tenías la diversión asegurada.

Estos dos locales fueron ganando peso conforme fueron cerrando otros locales y ellos aguantaron el tirón. Evidentemente las facilidades de aparcamiento y el cerco que se llevó a cabo a los locales del centro del pueblo tuvo una importancia capital para que estos locales de tamaño mediano lograran consolidarse. Alejados del centro, pero sin tener que meterse en carreteras.

No éramos conscientes en aquellos tiempos, pero poco a poco el sueño se desvanecía y Collado Villalba iba perdiendo su glamour y su tirón. Los factores eran variados y habrá que desgranarlos en varias entradas, pues de igual forma que el fenómeno creció poco a poco, el declive también se llevó a cabo de una forma paulatina.
¿Qué hizo que no quede prácticamente nada de lo que fue la vida nocturna de Collado Villalba?
La movida estalla siendo Collado Villalba aún un pueblo donde la segunda residencia tenía aún muchísimo peso. Gustase o no, Villalba era un pueblo en el que el fenómeno del veraneante era muy importante, pero a su favor jugaban varios factores que otros de la zona no tenían, sus comunicaciones.

En los años 80, la frecuencia de autobuses era muy inferior a la de ahora y en el caso de los trenes, era de menos de la mitad con respecto a nuestros días. Y por supuesto, no existían los búhos.  Pese a ese déficit de infraestructuras con respecto al panorama actual, lo cierto es que Collado Villalba tenía en aquellos días un diferencial enorme con respecto a los pueblos de la zona.

Foto extraida de QuienesQuienenVillalba.es 

Como he comentado unas líneas más arriba, es entre la década de los 80 y la de los 90, cuando Villalba comienza esa mutación que le llevará a pasar de ser un pueblo a una ciudad dormitorio. Los pisos de las urbanizaciones empiezan a pasar a ser primeras residencias y poco a poco se van llenando las dos macro urbanizaciones del pueblo, Las Suertes y El Parque de La Coruña.

Evidentemente, se llenan de población más o menos joven o con familias con más de dos hijos de media, lo que hizo que se disparase la población joven. Recordar que se tuvieron que duplicar el número de colegios en pocos años para dar respuesta a la demanda de escolarización.

Así pues, Collado Villalba se situó en esos años con una gran masa de población joven, es decir, de población que demandaba sus espacios de ocio, lo que unido al fenómeno del veraneo, disparaba aún más esa demanda.

Esa población joven de los años 80 y 90, alcanzaba su independencia “motora” mucho más tarde que en la actualidad. Hay que tener en cuenta que sus padres aún provenían de la cultura del ahorro de los años del franquismo y que muchos de ellos no tenían dinero para pagar el carnet de conducir al chaval. Además, el coche era “familiar” y no me refiero al tamaño, sino que era una inversión de la familia, un coche por familia y punto, y eso donde lo había, que era aún bastante común el ver familias sin coche. Así que el chaval que se olvidase de tener su propio coche hasta tener un trabajo estable.

Y claro está, sin coche y con un transporte como el de aquellos años, no llamaba lo de bajarse a Madrid ni irse a otros pueblos como Majadahonda o Pozuelo, que también tuvieron varias zonas de ocio pujantes en “aquellos maravillosos años”. Así pues, si teníamos un ocio de calidad y estábamos “secuestrados” en nuestro pueblo, que mejor que disfrutarlo.

(Continuará…)

martes, 20 de marzo de 2018

Aguas revueltas

Foto del grupo Vecinos de Collado Villalba

Las aguas bajan revueltas por Villalba, y no me refiero a las aguas del rio Guadarrama a su paso por nuestro municipio tras las últimas lluvias, me refiero a otro tipo de aguas que si todo sigue así, podrían llegar a ser “aguas estancadas” o casi “fecales”.

Y es que queda poco más de un año para que tengamos que pasar de nuevo por los colegios electorales a elegir quien dirija los rumbos de nuestro pueblo y todos los partidos comienzan a mover ficha con el objetivo de derrocar al PP después de dos legislaturas convulsas y poco productivas.
Aún es pronto para hacer pronósticos y máxime cuando no sabemos aún como se diseñará el mapa de las opciones para depositar nuestro voto, pero si empezamos a ver movimientos muy significativos que pueden darnos una ligera idea de a lo que nos vamos a enfrentar.

En el caso de IU lo primero que habrá que saber es si concurren aliados con Podemos o si por el contrario serán listas distintas. También habrá que saber si la alianza a nivel nacional va a tener consecuencias al paso por los comicios locales. Particularmente, creo que IU Villalba está por encima de la nota que saca la coalición de izquierdas en el conjunto nacional.

En el caso de Cambiemos Villalba, habremos de estar atentos a si se confirma la noticia de que la formación de Pablo Iglesias concurrirá a las elecciones con su marca líder y abandonará las “marcas blancas” usadas en las anteriores elecciones. De concurrir con el nombre de Podemos, el futuro de la formación morada es más que incierto. No parece que sus actuaciones a nivel local hayan supuesto un gran cambio en la vida municipal, y el partido a nivel nacional está en unos extraños y complicados equilibrios que muchos de sus votantes no terminan de entender (Cataluña, derogación de la Prisión Permanente Revisable, despenalización de la venta ambulante…) Los últimos sondeos no les han sido favorables y creo que han empezado a tener un cierto desgaste.

Llegamos al partido naranja, que con tanta fuerza irrumpió en el Ayuntamiento de Villalba, hasta el punto de convertirse en juez y parte de la política local. Una gran oportunidad que perdieron desde el minuto uno, en el primer pleno en el que respaldaron las asignaciones salariales del equipo de gobierno. Desde entonces no sabemos muy bien a que han jugado Henche y sus secuaces (los que quedan tras el terremoto interno que acabó con el apartado de toda tarea ejecutiva de la concejala díscola). No creo equivocarme si avanzo que todo lo que pudiera haber ganado la formación a nivel nacional por los efectos “Arrimadas” y “voto útil de centro-derecha”, se irá por la alcantarilla en nuestro pueblo al permanecer la formación de espaldas totalmente a lo que demandan los vecinos.

Y en estas aparece una nueva formación independiente local “Vecinos por Collado Villalba”, que surgiendo con la base de la escisión de C’s y con la aspiración de recoger una buena cantidad de los votos de la casi difunta UPyD, más el descontento de PSOE y PP, podría tener algo más que una mera representación testimonial. Recordemos que ahora mismo el gobierno del PP se sustenta en una minoría de un solo concejal. Aún es pronto, porque habrá que saber si se presentan más partidos tipo Pacma o alternativas de esas “raras de última hora”, pero ellos han comenzado a caminar y poco a poco van asomando la cabeza. Cuando conozcamos mejor la candidatura podremos saber si se llegará a un “sorpasso” o quién sabe si a algo como lo de Guadarrama o Torrelodones.




Pero llegamos a la parte más jugosa del análisis, la que afecta al PSOE. Y es que hablar del Ayuntamiento de Collado Villalba y referirse al PSOE es casi uno. Por un lado por haber sido el partido que más veces ha ganado las elecciones y además en casi todas ellas por mayoría. Por otra, porque buena parte de sus trabajadores entraron a trabajar bajo los mandatos de Carlos Julio López Jiménez o José Pablo González.

Pero lo cierto es que aquel PSOE hegemónico en poco se parece a este que aún se lame las heridas de la cornada mortal del  Josepablismo tardío. Y es que a la lucha interna nacional, hay que sumar la local, donde habrá que saber hasta qué punto “Vituco” ha conseguido que todo el partido reme en la misma dirección. A tenor de la rueda de prensa del hasta ahora portavoz del grupo municipal Juan José Morales, las aguas bajan muy revueltas.

Está claro que la nueva ejecutiva ha decidido romper con la dirección del partido en los últimos años y parece que vuelve a girar otra vez 180º a recuperar la línea del último mandato que ostentaron. Incluso parece que vuelve a asomar la sombra del ínclito José Pablo por la candidatura, en una maniobra un tanto arriesgada, pues del mismo modo que buena parte de la militancia no ha olvidado a su líder y no perdonan la “traición” de Morales al asumir que hubo graves errores en los últimos tiempos de su mandato y que había que cambiar el rumbo, una buena cantidad de vecinos tienen presentes los años de derroches y la megalomanía del antiguo alcalde. Algunos aún esperan sentados un sincero “me equivoque” en algunas de sus decisiones más importantes de los últimos años, pero su ego se lo impide. Parecen ignorar que  el pueblo tiene más memoria de lo que algunos creen. Y son muchos los que conocen a alguien que tuvo que cerrar su negocio o lo vio contra las cuerdas durante las obras de Honorio Lozano, otros muchos pasan a diario por algunos de los “santo y seña” del derroche de la época dorada del Josepablismo, como la rotonda del Canguro, el Vigía del Collado ¿Alguien vio alguna vez los torrentes de agua en Romacalderas? ¿Cuantos fueron a ver a Pitingo en el último Viajazz?

Lo dicho, demasiado grave y reciente todo, como para volver a caer en los mismos errores. El PSOE tendrá que ofrecer algo distinto, mucho más nuevo e ilusionante que el viejo PSOE.

Y a todo esto, ¿qué sabemos del PP? Algunas quinielas marcan la salida de la alcaldesa por decisión propia para reincorporarse a su trabajo de médico, pero nada hay seguro al respecto. De momento ahí permanece todo quieto, para que mover nada, si la incompetencia de unos y otros sumada a la falta de dialogo para hacer un frente común contra ellos es su mejor baza electoral.

Así que todos quietos y viendo volar los sables en el resto de formaciones y  como caen los opositores antes de llegar al rin de combate. Y ellos sin mojarse ni aún en el centro del “no parking” del Hospital de Villalba. Vamos, que no se han pringado ni los bajos de los pantalones a pesar del barro que nos han traído toda esta sucesión de temporales invernales.

domingo, 11 de febrero de 2018

La Mini Tragamillas



Desde este blog a lo largo de todos estos años, han sido numerosas las entradas relativas a eventos deportivos y en especial a los relacionados con el atletismo, así que el nacimiento de la nueva prueba la “Mini Tragamillas” tenía que tener su espacio en el mismo.

Por ello he decidido incluir esta entrevista con uno de los miembros de la organización.

  • ·         ¿Cuál es es el motivo que os ha impulsado a lanzaros a organizar una nueva competición en Collado Villalba?

Desde hace once años, llevamos organizando la Media Maratón de Collado Villalba y hemos pensado que era un buen momento para tratar de dar un empujoncito a la que consideramos fiesta del atletismo de nuestro pueblo.

  • ·         Ante un calendario tan saturado de carreras populares, ¿hay espacio para una prueba más, máxime cuando la participación de La Tragamillas ha venido descendiendo en los últimos años?

Creemos que sí y por eso nos hemos lanzado al ruedo. Las cifras de participación de La Tragamillas se han venido resintiendo desde hace unos años debido a la gran competencia y a ciertas particularidades propias de nuestra carrera. Por ello hemos decidido “arropar” a La Tragamillas con esta versión más corta y menos dura.

  • ·         Hablemos de esos motivos que han llevado a La Tragamillas a esa bajada de la participación mientras el auge del running no para de crecer.

Es cierto que el fenómeno del running no ha parado de crecer en los once años que han transcurrido desde que se celebró la primera Tragamillas, pero no menos cierto es que este fenómeno también ha ido cambiando.

Por un lado han aparecido innumerables carreras populares por todos los pueblos y a lo largo de todo el calendario. La Tragamillas nació en un entorno donde era una carrera fantástica para preparar el Maratón de Madrid, estábamos en el selecto grupo junto con Getafe, El Pardo, Ciudad Universitaria, Madrid y Latina, todas distribuidas en poco más de dos meses y sin otras citas destacadas en las provincias limítrofes. Ahora se han ido sumando otros pueblos a lo largo de la geografía de la Comunidad de Madrid, y eso ha provocado que esos cerca de 800-900 corredores que llegaban desde más allá del eje de la A6 se hayan visto muy mermados.

Pero por otro lado, el perfil del runner de hoy en día no es el mismo que el de hace una década. El corredor popular de hace diez años descubrió el mundo de las carreras populares y le enganchó hasta el punto de que la gran mayoría acababan con un mínimo de diez carreras al año. Sin embargo el corredor de hoy en día no busca tanto el correr carreras sino simplemente el correr y se ha hecho muy selectivo a la hora de elegir las competiciones a las que se inscribe. Por ejemplo, un corredor del centro de Madrid se encuentra con que el precio de inscripción de sus dos carreras de referencia como la San Silvestre de Madrid o el Maratón, se han disparado a más del doble de lo que costaban hace siete u ocho años, por lo que si no tiene posibilidades de aumentar su presupuesto para inscripciones, tiene que “recortar” el número de carreras a las que se apunta.

Además, La Tragamillas es una carrera un tanto singular, ya que su trazado rompe piernas y con muchos tramos de tierra la hace tener la etiqueta de “carrera dura” y precisamente los corredores que buscaban antes este tipo de carreras, ahora se han pasado al fenómeno de las “carreras de montaña” y los “trails”, quedándose La Tragamillas un poco en tierra de nadie. Demasiado dura para los asfalteros y amantes de batir sus marcas, pero sin alicientes para los que siguen esta nueva tendencia.

  • ·         ¿Y cómo se plantea la organización el defender el evento?

Desde hace años tenemos claro que el running crece en gran medida en el segmento femenino, sin embargo no hemos sido capaces de lograr traspasar este efecto a las inscripciones de La Tragamillas. Centenares de mujeres de todas las edades corren por los parques de Collado Villalba, sin embargo siguen sin verse motivadas para el desafío de La Tragamillas. En unos casos por miedo a la competición, en otros por miedo a la dureza o la distancia. Si lográsemos que empezase ese trasvase del deporte salud hacia la competición, no de ganar medallas ni trofeos, sino simplemente del afán de superación y vivir la experiencia de una carrera, habríamos dado un gran paso para la consolidación definitiva de La Tragamillas.

Con esta línea de trabajo realizamos el pasado día 26 de enero un entrenamiento guiado especialmente a este segmento de público con la presencia de dos entrenadores contrastados como Alejandro González y Marina Damlaimcourt.
Alejandro González y Marina Damlaimcourt

Este es uno de los motivos que nos han movido a organizar la Mini Tragamillas, la captación de esos corredores noveles que aún tienen miedo a la distancia y la dureza de nuestra carrera. U otros segmentos importantes como los de aquellos que han visto forzada su preparación por lesiones, trabajo u otros factores personales.

Y todo ello sin olvidar otro segmento de corredores que en los próximos años empezará a tener mucha importancia, la de aquellos que por edad ya no se vean con el ánimo de correr distancias tan largas y prefieran “bajar” a zonas de confort de menos kilometraje.

  • ·         Pero choca el que siendo la proliferación de carreras uno de los factores que han influido en el desgaste de La Tragamillas, la solución planteada sea la organización de otra carrera.

Si, parece una incongruencia, pero si lo analizamos un poco en profundidad no lo es tanto. Se va a tratar de dos carreras distintas orientadas a públicos distintos. Si antes me refería al tema de la participación de las chicas en La Tragamillas, los primeros números que manejamos para la versión Mini nos hacen ser relativamente optimistas en cuanto a haber logrado el objetivo de que muchas mujeres quieran participar de la fiesta. No es fácil lograr la participación de féminas de La San Silvestre que roza el 30%, pero sin duda mejoraremos el 12.5% que presentó el año pasado La Tragamillas.

Por otro lado, la saturación del calendario en nuestra zona de influencia más próxima, no se da hasta la segunda parte del verano, cuando muchos pueblos tienen sus tradicionales pruebas pedestres coincidiendo con el inicio de sus fiestas patronales, lo que nos dejaba un hueco. No hay tantas carreras de esta distancia en fechas próximas en las localidades de nuestro radio de acción.

  • ·         ¿Pero no hay peligro de que la gente “abandone” La Tragamillas para pasarse a la Mini y dejar muy maltrecha a la carrera “grande”? ¿Hay suficientes sinergias entre una y otra prueba?

Está claro que se producirá un trasvase de la carrera de 21km a la corta, pero pensamos que ese impacto es mucho menor de lo que podemos ganar por meter esos corredores que hasta ahora no habían podido disfrutar de nuestra carrera.

Recorrido de la Mini Tragamillas
Una carrera de un tamaño medio como es La Tragamillas, necesita un mínimo de inscritos si se quiere que el proyecto sea viable económicamente. Hace unos años empezamos a entrar en el difícil punto de equilibrio entre ingresos y gastos llegando a ser una carrera deficitaria en alguna edición contrariamente a lo que la gente piensa. Afortunadamente se pudo aguantar el tirón y por eso sigue existiendo la carrera, pero sin duda se encendieron las alarmas, porque jugábamos en un terreno de juego distinto al de cuando empezamos allá por el año 2007. Los patrocinios son menores, las inscripciones bajan en número, no puedes subir precios y tu vocación es la de mantener unos estándares de calidad que siempre han sido santo y seña de la carrera.

La nueva carrera nos facilita más corredores y por tanto más ingresos. Muchos de los gastos son compartidos y los recursos, especialmente los humanos serán los mismos,  pero también vamos a tener nuevos  gastos como por ejemplo los premios y trofeos o en cronometraje, ya que es un servicio que hay que reforzar y la inscripción de la carrera mini a duras penas paga el coste de la bolsa del corredor. Afortunadamente hemos logrado algún nuevo patrocinador para compensar la perdida de alguno que se “ha caído”, lo que nos hará ir con las espaldas un poco más cubiertas y con el riesgo más controlado. Pero en este tipo de eventos te hace falta un mínimo de participación para cubrir gastos y nos estábamos acercando peligrosamente a él.

  • ·         ¿En qué situación estaríamos hablando de que la iniciativa habría sido un éxito? ¿Qué es lo que como organizador le da más miedo o teme que le deje alguna noche en vela?

Todo lo que fuese sobrepasar las 1200 inscripciones conjuntas estaría muy bien y alcanzar las 1300-1400 sería un éxito sin ninguna duda, ya que no solo habríamos tapado la hemorragia, sino que habríamos logrado un crecimiento de un 20-30%.  

Como organizador, los mayores miedos o nervios, vienen dados por todo lo que significa el luchar contra el factor de la novedad, especialmente en el tema del recorrido. Collado Villalba es un municipio complicado para organizar este tipo de eventos por las dificultades de movilidad.

Y en el capítulo deportivo, el que la carrera mini no provoque alteraciones en el desarrollo de la media maratón. Es decir, que los corredores no se equivoquen en los desvíos, que los más rápidos de la “mini”  se encuentren las zonas de avituallamiento limpias y no tengan que ir esquivando demasiadas botellas, ya que hay que tener en cuenta que a su velocidad requiere un esfuerzo y atención especial, así como que los adelantamientos de estos corredores más rápidos a los corredores más lentos de la media maraton, sean fluidos. En todos estos factores se centraran buena parte de nuestros esfuerzos como organizadores de aquí a la disputa de la prueba
Si conseguimos atar todos esos cabos, creo que si el tiempo acompaña, tendremos una fantástica jornada de atletismo popular en nuestro pueblo.

Desde el blog solo desear que el evento sea todo un éxito y que Collado Villalba se reafirme como referente del atletismo en toda la comarca.


domingo, 28 de enero de 2018

En el pueblo de los ciegos...

Imagen capturada del grupo Vecinos de C. Villalba

Algunas veces cuando escribo en el blog, pienso en si no seré demasiado negativo a tenor del peso que en el mismo tienen las entradas dedicadas a la denuncia y la crítica del estado del municipio y de las actuaciones de los principales “actores” de la vida municipal, empezando por el equipo de gobierno.

¿Llevo gafas con el cristal demasiado oscuro y veo la realidad distorsionada? Os juro que es algo que unas cuantas veces me ha rondado la cabeza. No puede ser que cualquier tiempo pasado (del siglo XX) fuese mejor que lo que vivimos actualmente. Tiene que haber cosas buenas que se me escapan…

Pero luego la tozuda realidad se empeña en mostrarme que no estoy equivocado, que lo que fue un pueblo con buenos servicios y un gran ambiente, el pueblo en el que muchos querían vivir, se nos va al carajo por la dejadez y la mala gestión de nuestro Ayuntamiento como principal culpable.

Imagen propia.
Y digo esto, porque hoy a eso de las 6:40, cuando he ido a incorporarme a la A6 para cumplir con mis obligaciones laborales (que sabrán ellos lo que es levantarse un domingo a las 6:00 como un día cualquiera), había una gran presencia de luces de policía o Guardia Civil, así como de ambulancias en el puente del Zoco en la entrada desde la Carretera de Moralzarzal. Desde abajo no he visto la magnitud de lo sucedido, pero luego he podido ver en Facebook que ha sido un coche que se ha salido.

Dadas las horas a las que ha sucedido el accidente, los motivos han podido ser varios (sueño, cansancio, alcohol…), pero que no se nos olvide que se trata de un punto negro de la circulación en nuestro pueblo como ya denuncie en su momento. Si tomamos para ilustrar la noticia la foto que ha aparecido en Facebook, vamos a atribuir toda la culpa al conductor (aún sin saber nada del atestado), pero si ves la foto que servidor tomó a finales del verano pasado, te preguntas como ha tardado tanto en suceder algo.

Y es que de nada han servido las más de 200 firmas recogidas para presionar al Ayuntamiento en la búsqueda de una solución. Tal vez yo lleve unas gafas de sol que no me dejen ver, pero ellos llevan las de José Feliciano, totalmente negras, para aislarse del mundo real. Y mientras a esperar que pase otro nuevo suceso de graves consecuencias.


Pero lo siento, esta queja no tiene nada que ver con que me pongan un columpio o me traigan a tal o cual artista, esto es de máxima importancia y no podemos permitir que Collado Villalba sea un lugar peligroso para el tráfico de conductores y peatones. Así que permítanme que insista…