domingo, 13 de agosto de 2017

¿Choco o lomo?

Como me gusta argumentar con datos lo máximo posible todo aquello que escribo, se me ha ocurrido lanzar una encuesta relacionada con el tema de la anterior entrada, tratando de averiguar cuáles son los hábitos de nuestros vecinos durante el mes de agosto.

Tal vez esté equivocado y el pueblo se quede vacío durante este mes, pero lo cierto es que creo que seguimos siendo muchos los que nos quedamos por aquí y cada vez menos los que se pueden permitir un mes de vacaciones del tirón y menos saliendo fuera, aunque es innegable que atrás quedaron los años del veraneante en Collado Villalba que hacía que la población se duplicase o triplicase.


Aunque todo esto nos lleva a una nueva línea de debate. Si esto es así, ¿Por qué todos los partidos políticos llevaban en su programa electoral propuestas para “reactivar el turismo” en Collado Villalba? No estaría mal que se aclarasen de una vez y viesen si quieren “choco” o “lomo”, porque de momento vamos por un “plato combinado” del Bar Rambo.


miércoles, 9 de agosto de 2017

Agosto al sol

Hace años que vengo denunciando el absoluto abandono al que somete nuestro Ayuntamiento a los vecinos que aquí quedamos durante el mes de agosto. Cierto es que ya no somos un pueblo de segunda residencia sino una ciudad dormitorio, pero es que se te cae el alma a los pies cuando ves que no hay ningún tipo de oferta de ocio o cultura promovida por nuestro consistorio durante este mes más allá de cuatro sesiones de cine de verano.

No se trata de montar un gran festival de cine, teatro o música, se trata de dar vida a este pueblo que parece que está dando sus últimos estertores de manos de su “doctora” alcaldesa y sus ayudantes. Tampoco es que este problema sea nuevo, que ya ocurría en tiempos de vacas gordas, pero en aquellos años, la iniciativa privada aún era capaz de tirar un poco del carro. Hoy, abandonados todos, el que intente hacer algo por su cuenta es un auténtico kamikaze.

Digo que no es algo nuevo, porque recuerdo haber tenido una conversación al respecto hace ya más de diez años y alguien del entorno del equipo de gobierno de la época, me dio como principal argumento, que la gente del Ayuntamiento también tenía que irse de vacaciones. Algo a lo que por supuesto no pongo peros, pero no me parece normal que eso implique que un pueblo como el nuestro cese su actividad casi por completo y más cuando muchos eventos y servicios se prestan hoy en día de forma subcontratada.

¿Por qué vuelvo a sacar el tema en el blog?

Pues muy sencillo. Resulta que una persona muy amiga mía, me mostraba su indignación porque se acababa de enterar de que las pistas de atletismo cierran durante todo el mes de agosto. No sé si esto ha sido así en años anteriores, que me suena que no, al menos hace tres o cuatro no lo era.
Esta persona necesita entrenar para presentarse a unas oposiciones y esto le va a obligar a tener que desplazarse hasta otro pueblo, lo que representa un trastorno, un gasto y más cuando significa tener cerrada una de las supuestas “instalaciones insignia” de nuestro pueblo.

Pero cual no es mi sorpresa cuando me pongo a “bichear” por la web y descubro que no solo se cierra la pista, sino que además el pabellón Kike Blas también cierra todo el mes (la repercusión del cierre de este no sé en qué medida puede afectar al ciudadano de a pie, pues casi toda su actividad viene dada por el uso por parte de los clubes deportivos y las escuelas y cursos municipales)

Pero entramos en la parte “mollar” del asunto. El Spa cierra también todo el mes de agosto, así como la piscina cubierta desde el día 14 al 31. Es decir, imposible practicar natación en nuestro pueblo durante 15 días. Espero que no estéis preparando un triatlón o el médico os haya mandado nadar por una rehabilitación. Menos mal que somos la “Capital de la Sierra”.


Es decir, en uno de los meses donde más tiempo tiene la gente para poder practicar deporte, en Villalba se nos cierran las instalaciones a cal y canto. Ya no se trata de que no se promuevan actividades, es que se dejan de prestar servicios municipales básicos por los que nos fríen a impuestos. Suma y sigue…