Aunque el pasaje bíblico del evangelio según San Mateo,
concretamente en el capítulo 7, versículo 20, tenía como enseñanza a sus
discípulos como discernir entre los verdaderos y los falsos profetas, lo cierto
es que podríamos hacer un cierto uso de la frase para clasificar a nuestros
alcaldes a lo largo del periodo democrático.
Y es que, con el paso de los años, cada uno encuentra su
espacio en la historia y en el recuerdo de sus vecinos, principalmente por las
obras ejecutadas durante sus mandatos.
De esta forma, Carlos Julio pasó a la historia
principalmente por la obra de la canalización del Rio Guadarrama. Sin duda
alguna, la obra más importante desarrollada en el municipio hasta la fecha en
el periodo democrático. Solo comparable a la llegada del ferrocarril o la A6.
Todo esto ha quedado bien claro en los periodos de lluvia como el sufrido en
este año.
Jose Luis Peñalvo pasó a la historia no como el alcalde que
renovó una infraestructura tan importante como la estación de ferrocarril, sino
como el que permitió el derribo del edificio de la antigua infraestructura. Una
de las pocas señas de identidad de un pueblo carente de ellas y con tan pocos
restos históricos.
Jose Pablo González quedará siempre en nuestro recuerdo por
el famoso túnel que tanto ha condicionado los años posteriores a su
construcción. No me voy a extender en el asunto, pues poco queda que contar del
asunto desde este blog, más allá de recordar que fue un punto de inflexión
crítico que explica, pero no justifica, buena parte de lo que vivimos a día de
hoy.
Agustín Juárez es la excepción que no aguanta la afirmación bíblica.
Para bien o para mal, no le dio tiempo a proyectar ningún gran proyecto más
allá de la marca, convertida en meme “Villalba Capital de la Sierra”.
¿Y Mariola? Pues a pesar de llevar tantos años gobernándonos
y pese a sus pasarelas y la dudosa elección del proyecto de remodelación de La Plaza de los Belgas, con las consecuencias derivadas de la desaparición del
mercadillo de esa ubicación, pasará a la historia por la obra del Quique Blas.
Una obra la de la ampliación de nuestro pabellón, que
amenaza con durar lo que la obra del Monasterio de El Escorial. Y todo ello
simplemente para parchear una infraestructura ya obsoleta y claramente
insuficiente para cubrir las demandas actuales del municipio.
Pero uno pasa por allí y ve la pancarta informativa y la
mágica cifra de la inversión y el plazo de ejecución y se pregunta si alguna vez van a tener la
vergüenza torera de agarrar al toro por los cuernos y finalizarla en lugar de
hablarnos de futuras pistas deportivas donde aún no hay ni la aprobación en
pleno.
Mariola, ¿De verdad quieres pasar a la historia por algo
así? Si bien es cierto, que para muchos solo es la punta del iceberg de una
nefasta gestión.
A pesar de los años que llevo escribiendo en el blog y pese
a que alguna vez ha sido protagonista de alguna de mis “Crónicas”, creo que a
día de hoy no le he dado el protagonismo que se merece a uno de los
protagonistas de nuestro pueblo, El Rio Guadarrama.
Como todos sabréis, es un afluente del Tajo y su nombre se
lo debe a los árabes y su significado vendría a ser algo así como rio del arenal.
Su nacimiento se encuentra en torno a los 1900m de altitud
en Siete Picos, dentro del municipio de Cercedilla. Y desemboca tras casi 132km
de recorrido dentro de la provincia de Toledo a una altura de unos 500m. Por el
camino recibe al Aulencia como principal afluente, aunque son muchos los
arroyos que le otorgan caudal a lo largo de su trayecto.
¿Por qué el rio ha sido y sigue siendo muy importante en el
municipio?
Pues muy sencillo. Como es lógico, fue uno de los factores
para que se diese un asentamiento poblacional. Ya el hombre primitivo buscaba
los márgenes de los ríos para poder establecer sus asentamientos, por lo que
resultaría menos probable que nuestros antepasados se hubiesen asentado en este
lugar si el rio no existiese.
Y, por otro lado, el que el rio atraviese el corazón del Barrio
de la Estación ha condicionado todo su desarrollo a lo largo de su historia,
especialmente en los últimos años. La zona que ahora ocupa El Gorronal y buena
parte del P29, es lo que antiguamente se llamaba “La Huerta” y no dejaba de ser
la llanura de inundación del rio.
Es por ello, que desde que el rio entra por el Puente el
Herreño tras bajar desde Guadarrama y tocar tierras San Lorentinas, hasta que
abandona nuestro municipio por el Coto de las Suertes hasta desembocar en el
Embalse de las Nieves, el Rio es protagonista a lo lardo de casi 2km de nuestro
municipio. Unas veces silencioso y otras bravo y esplendoroso.
El Rio antes de franquear el Puente El Herreño
Como he dicho, el rio llega al municipio villalbino tras
abandonar el término municipal de San Lorenzo de El Escorial y atravesar el
Puente El Herreño, zona donde convergen los municipios de Galapagar, San
Lorenzo, Alpedrete y Villalba. A partir de ese punto el rio fluye por nuestro
municipio, primero en estado casi natural atravesando nuestro querido parque de
Romacalderas, hasta que al abandonarlo entra en el casco urbano y poco más
tarde pasa a estar encauzado por la canalización artificial. La canalización
del rio, es sin duda alguna “la gran obra” de Collado Villalba y uno de los
factores que hacen que el pueblo empiece a convertirse en ciudad. Está claro que,
junto con la llegada del agua corriente y la electricidad, supone el salto de
pueblo a ciudad, con permiso de la A6 y la estación de ferrocarril.
Antes de la canalización, el rio corría flanqueado por
verdes extensiones que escondían una buena cantidad de ortigas y otros
obstáculos donde poder caer los chavales que correteábamos por la zona. En el
lugar que hoy ocupa el Parque de las Bombas, era habitual que las mujeres
bajaran al rio a lavar la ropa y la dejasen extendida en el verde para que se
secara. Una escena típica de película de Almodóvar que casi no recuerdo, pero
si recuerdo bien la vegetación y los pasos de piedra en piedra para cruzar el
rio o el Arroyo de la Poveda.
Las Bombas antes de la canalización
La canalización nos quitó todo eso que hoy suena más bonito
de lo que en realidad era. A cambio, eliminó los peligros de desbordamientos e inundaciones,
así como la disminución de plagas, en especial la de las ratas y otras muchas
de insectos, en especial mosquitos . Se ganó mucho en seguridad e higiene, a
pesar del aspecto que muchas veces presenta el rio por la falta de limpieza por
parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo y del comportamiento incívico
de algunos que lo convierten en el vertedero del pueblo arrojando colchones,
carros de la compra y cualquier otro mobiliario.
La obra de canalización se llevó a cabo en los primeros años
ochenta bajo el mandato de Carlos Julio López Jiménez en la primera legislatura
democrática y fue una obra costosa, larga y compleja. Fue ejecutada por la
empresa LAING y durante su ejecución se tuvieron que tirar unos cuantos barrenos
en zonas muy cercanas a grandes edificios como en la zona del Parque de Las
Bombas. Recuerdo el sonido de las sirenas de aviso y la posterior detonación.
En una ocasión me pilló en un cuarto piso al ir a buscar a un amigo para jugar
y note perfectamente la oscilación del edificio tras la explosión, una
situación que os aseguro que llegaba a producir algo de miedo incluso para un
niño que no es consciente de la magnitud de los peligros.
Ya camino del Embalse de las Nieves
Así pues, podemos hablar de un rio Guadarrama antes y
después de la canalización. Un rio que ante las grandes lluvias se desbordaba e
inundaba lo que pillaba a su paso, en especial en sus márgenes cercanos a la
zona de La Huerta y el rio tal como lo conocemos ahora, metido entre muros de
hormigón. Esta obra también tiene una importancia capital en la gestión de los
trasvases de agua entre embalses que realiza el Canal de Isabel II y que
gracias a ellos han permitido salvar años de sequias severas sin restricciones
a pesar del incremento poblacional de la Villa y Corte de Madrid. Que allá por
los ochenta, cuando pillabas un verano seco, no era extraño el que llegasen
cortes de agua en algunos momentos del día o la prohibición del llenado de
piscinas o riego de jardines. Uno de los más grandes avances del progreso que
valoramos muy poco, pues la memoria nos traiciona y nos hace creer que el abrir
el grifo y que haya agua ha sido siempre así.
Y es que una de las características de nuestro rio, es que
puede pasar de llevar un gran caudal en las épocas de lluvia, a prácticamente secarse
en el verano dando imágenes de gran contraste.
Pero, así como el rio es parte esencial en el desarrollo del
pueblo, también constituye una barrera física para su crecimiento y había que
buscar alternativas para su paso más allá del paso principal que era el puente
de la Calle Real. Poco a poco se fueron construyendo varios puentes para
facilitar el paso en varios puntos y evitar así el colapso total del centro.
Es difícil hacer un repaso cronológico a la construcción de
los citados puentes, aunque estoy seguro de que Enrique García Herreros o algún
otro historiador de la zona podrá fecharlos con más exactitud.
Pasarela de acceso a la zona del P29
Los más antiguos fueron los que se construyeron casi a ambos
extremos del municipio. Por un lado, el que da acceso al Polígono P29 junto a
la entrada a Romacalderas, así como el que le da salida a la canalización casi
a la altura de Las Suertes. El de la zona de la Hidroeléctrica también debe
datar por esas mismas fechas, las comprendidas entre los años 80-85.
Ampliación puente Calle Real
Por aquellas fechas ya existían a su vez, dos pasarelas
peatonales. La que unía El Gorronal con Parque Sierra y la que unía la
explanada de Los Belgas con los bloques de El Pontón. Esta segunda tiene más
historia, pues años después de la canalización, cuando se acomete otro de los
grandes cambios del municipio como fue el ampliar la calzada de la Calle Real y
sacar un tercer carril, para lo cual fue preciso ensanchar el puente y de esta
forma, la pasarela que iba paralela al mismo, es desplazada rio abajo hasta la
ubicación que hoy le conocemos. Una obra con resultados visuales modestos, pero
compleja, aunque de gran utilidad.
Con la creación de El Parque de las Bombas, se crea una
nueva pasarela peatonal que enlaza los dos márgenes del rio y sus dos zonas
recreativas diferenciadas.
Unos años antes y con la canalización, se llevó a cabo otro
importante puente, el paralelo al de la Calle Real y que casi coincide con la
desembocadura del Arroyo de la Poveda sobre nuestro municipio.
Unos años después se construyó el último puente, el que enlaza
Los Belgas con la zona de la nueva comisaría. Un puente sin excesivo tráfico,
pero que evita la presencia de más coches en otros puntos ya saturados.
Puente de la RENFE (antes y después de la canalización)
Seguramente muchos de vosotros no habréis parado a pensar en
la cantidad de puentes construidos en los últimos 50-60 años, pero está claro
que han cambiado la morfología de nuestro municipio y su día a día. ¿Os habéis
parado a pensar como sería Villalba si no se hubiesen construido y solo
estuviese el vetusto puente de la Calle Real? Y más aún, ¿sois capaces de
imaginar Collado Villalba sin la canalización del rio?
Difícil ejercicio para la imaginación, ¿verdad?
Os dejo un audio de Cadena Ser Sierra en el que se habla un poco de este tema y con un video con unas cuantas imágenes.
P.D. Quiero agradecer el material cedido a Juan Jaramillo, Orgullo Villalbino, Luis de la Calle (Cadena Ser Sierra) y Mónica Alcoba.
A pesar de estar en lo más crítico del estado de alarma
decretado por el gobierno central, decidí meter alguna entrada relativa a la
actualidad de Collado Villalba. Por un lado, había necesidad de hablar de algo
distinto al Covid y, por otro lado, no quería dejar de lado lo que era un tema
clave en la actualidad y el futuro de Collado Villalba. Así que era momento de
publicar el resultado del sondeo realizado a fin de conocer el parecer de los
vecinos respecto al giro de los acontecimientos en el tema de la ubicación del
mercadillo de Collado Villalba. Un cambio que recuerden, le llevaba de forma
definitiva desde la ubicación de Los Belgas al Polígono P29.
Pero el Covid seguía muy presente en casi todo lo que
sucedía en esas fechas y así, la siguiente entrada fue un poco melancólica,
pues miraba con nostalgia hacia lo que deberían haber sido las primeras fiestas
de nuestro municipio, las fiestas de El Gorronal. Perono estaba el horno para bollosy ya se tenía claro, que el volver a tener fiestas y eventos masivos iba
para largo.
El Covid, siempre el Covid… Presente en casi todo de una
forma u otra durante el mes de abril. Responsable de que las obras de remodelación de la Plaza de los Belgas se retrasasen aún un poco más. Pero ya
por aquel entonces y gracias a las fotos de perspectivas privilegiadas de algún
vecino, podíamos tener un esbozo del resultado final que resultaría de la
polémica remodelación. El número de detractores de la obra iba subiendo, pues
algunos pensaban que iban a plantar allí una especie de Amazonas y vieron sus
sueños frustrados y otros veían que el gran espacio de la plaza iba a quedar
reducido, así como otras deficiencias en materia de accesibilidad, etc.
Entrabamos en el mes de mayo, un mes crucial para el devenir
de los próximos tres años de nuestro municipio, pues en este mes se aprobaron los presupuestos municipales a pesar de la falta de consenso y las diferentes
posturas de las distintas formaciones políticas. Se hacía necesario el empezar
a funcionar y más con lo que tenemos encima. Otra cosa es como se ha realizado
el viaje, pues al final cogieron a la “autostopista” y no solo eso, sino que le
han dejado conducir sin carnet.
A raíz de la aprobación de los presupuestos y visto el
desarrollo de la pandemia y la crisis económica que irremediablemente se nos
venía encima, eché la vista atrás e hice un pequeño repaso de algunas de esas
obras en las que nuestros dirigentes han dilapidado buenos miles de euros y lo
bien que nos habrían venido para combatir al Covid.
Pero llegados a este punto en el que uno estaba
continuamente amargado por el devenir de los acontecimientos, se hacía
imperioso el tratar de dar un giro al blog hacia una temática más amable y de
paso, si era posible, tratar de animar al pequeño empresario local.
Y para ello decidí hacer una serie de entradas dedicadas a
la búsqueda de la mejor palmera de chocolate de nuestro municipio. Era una
serie que ya venía trabajando desde finales del 2019, pues la cata y análisis
de tanto dulce debía de hacerse minuciosamente y evitando el ingreso por un
coma diabético en el hospital. Espero que disfrutaseis tanto como yo de dichas
entradas, aunque para ello hayáis tenido que engordar algún kilito para
contrastar vuestro parecer con el mío.
Pero tras publicar las partes II yIII de dicha serie, hice un
pequeño paréntesis para hacer referencia ala despedida de Domingo Gómez, el de“Casa Domingo”. Y es que la gran nota de despedida y homenaje que le escribió
el amigo Jaime Fresno, que tantas y tantas veces ha inspirado entradas de mi
blog, me puso en bandeja el recordar a muchas de esas personas que han formado
parte de nuestro pasado por estar al frente de esos pequeños negocios
desaparecidos u olvidados y a los que hemos añorado tanto en estos tiempos en
los que la proximidad en el comercio se volvió tan importante.
Y para cerrar el mes de mayo, decidí hacer una entrada
tratando de comparar las medidas que había tomado nuestro municipio en la lucha
contra el Covid con las que me iban llegando de municipios vecinos. Una vez
más, jugábamos para evitar el descenso, muy lejos de la Champions.
Y arrancamos el mes de junio con una de las grandes noticias
del año, el paso al equipo de gobierno de la concejala de Vecinos por Collado Villalba, lo que dejaba al partido echo jirones y dejaba bien claro, que el
papel de bisagra que se le suponía iba a tener el partido, se había convertido
en anécdota, pues las decisiones a partir de ese momento iban a girar todas en
un mismo sentido, el sentido del poder. Entre otras cosas, reflexione sobre lo
importante que es que los dirigentes municipales hayan mamado un mínimo de la
cultura popular e historia del municipio en el que pretenden gobernar, algo que
no sucede con la citada concejala.
Y claro, esto llevaba a una encuesta sobre el rumbo que iba a tomar la formación “Vecinos por Collado Villalba” a la que siguió otra
encuesta en la que traté de ver como habían sido los hábitos de los vecinos
villalbinos durante ese periodo de tiempo en el que estuvimos confinados cuyos
resultados dieron lugar a una entrada posterior.