Hace poco más de una semana, se presentóla agenda cultural
para el último trimestre del año en nuestro municipio. Un trimestre que viene
en cierto modo marcado por la presencia de las navidades, época en la que la
gente suele disfrutar un poco más del tiempo libre y/o en familia.
El programa está en línea con lo que hay por otros pueblos
de los alrededores. Nuevamente no hay nada por lo que ponernos la etiqueta de
Capital de la Sierra, salvo que cuando saquen la programación navideña tiren la
casa por la ventana, algo a lo que no nos tienen acostumbrados en este campo.
Y es que, en lo que a teatro, música y demás artes escénicas
se refiere, suele ser una programación que viene dada por lo que haya en
itinerancia para la red de teatros de la Comunidad De Madrid. De ahí, que como
he dicho, no haya gran diferencia entre la programación de nuestro pueblo y lo
que se pueda ofertar en otros pueblos.
Sin embargo, sí que hay una gran diferencia entre Villalba y
esos otros pueblos. Intente hacerse con una entrada y ahí tendrá la respuesta,
pues en nuestro pueblo es casi misión imposible hacerse con una. Yo al menos ya
desistí hace tiempo y cuando planeo una de mis pocas visitas anuales al teatro,
busco algún pueblo cercano o alguna oferta en el centro de Madrid y ya de paso
veo teatro como Dios manda.
Basta mirar este pequeño resumen que he hecho del aforo de
distintos teatros de nuestra zona o pueblos equiparables a Collado Villalba.
Ojo que no he tirado a la zona noble donde atan los perros con longaniza (Las
Rozas, Majadahonda, Pozuelo, Aravaca, Boadilla…) y que no he realizado ningún
descarte de ningún municipio para ofrecer datos ventajistas, todos los consultados están metidos en el cuadro.
Este cuadro es la triste realidad de la pobreza de recursos
de nuestro municipio en cuanto a dotaciones culturales se refiere, con una Casa
de la Cultura obsoleta e insuficiente a pesar del alivio que le supuso la
creación de la Escuela de Música hace ya unos añitos.
Coincidirán conmigo, en que el dato de que nuestro teatro sea casi un 40% mas pequeño que el menor de los elegidos en este muestreo, deja la imagen del municipio por los suelos en lo que a cultura se refiere.
La nueva legislatura ha
abierto un pequeño resquicio a la esperanza tras la elección de Pepe Colmenero
para llevar la concejalía, quien fue uno de los impulsores del fallido proyecto
de nuevo teatro que se trató de sacar adelante en la última legislatura
socialista. No lo tiene fácil, pues se chocará de pleno con la falta de parné,
pero si se lograse un teatro que al menos doble el aforo del actual y lograse
la rehabilitación del edificio de La Malvaloca, el municipio ganaría mucho en
un campo en el que estamos jugando en la última división regional.
Tal vez con un proyecto más cercano a la realidad de las necesidades en la reforma de la Plaza de los Belgas, habría facilitado la
misión, entre tanto, seguiremos consultando las agendas de otros pueblos o las
webs tipo Atrapalo.com, etc. Total, que en verano abandonados y el resto del año emigrando.
Aunque aún estén pendientes de paso los famosos veranillos
de San Miguel y del membrillo, lo cierto es que ya podemos ir poniendo el
cierre al verano de este año, pues los días otoñales han decidido pasar a
visitarnos antes de lo que lo venían haciendo últimamente.
Y todo bajo los coletazos aislados de los restos de la
famosa Dana que tantos estragos ha generado por buena parte de la costa mediterránea.
Afortunadamente, en el caso de la Sierra del Guadarrama todo ha quedado
reducido a alguna lluvia intensa, pero sin ni tan siquiera llegar a tormenta.
Así el pasado domingo la lluvia puso ese color gris que a
algunos les causa más depresión que escuchar los grandes éxitos de Los
Secretos, pero en mi caso eso no fue lo más triste de estos días, pues he
podido ver algo que ha revuelto mis recuerdos de infancia y amenaza con
enterrarlos.
Estos días, en la urbanización Peñanevada I, han empezado
unas obras que de momento han arrasado con la pista deportiva de la que gozaba
dicha urbanización a la que tengo asociados tantos recuerdos.
Para poner en antecedentes, esta urbanización era la típica de
segunda residencia de muchos madrileños que venían en invierno y los menos
todos los fines de semana desde su construcción a principios de los años 70 y
hasta entrados los primeros noventa. Una urbanización cuyos pisos no eran gran
cosa, pero con buenos parques y jardines, así como piscina y la citada pista
deportiva.
Esa pista era objeto de deseo por parte de la chavalería que
vivía alrededor de la urbanización, pues estaba libre durante todo el tiempo
salvo fines de semana y verano. ¿Como no acercarnos a tirar unas canastas en
pleno boom del baloncesto en Villalba y evitar así arraigo de las telarañas? Si
es que ni aun juntándose todos los críos de la urba conseguían formar equipo
para jugar una buena pachanga. Además, los que vivían todo el año en la
urbanización no solían poner pegas, pues eran nuestros amigos, aunque los fines
de semana y en verano, alguno se cambiase de chaqueta y nos mirase por encima
del hombro y argumentasen el famoso “bajamos al pueblo” en cuanto salían de la
puerta de la urbanización, expresión que a los indígenas villalbinos nos
repateaba.
Así pues, solo teníamos un obstáculo para poder usar esas
pistas, Andrés el conserje. Un hombre mayor y de corpulencia intimidatoria para
los chavales y con el que había que estar atento si no querías llevarte alguna
colleja, pues algún tirón de oreja propició el señor Andrés. Entre semana
levantaba un poco la mano, pero había que estar ojo avizor, pues tenía un
cierto carácter bipolar y tras unos cuantos paseíllos sin decirnos nada, podía
aparecer de la nada e ir a por nosotros propiciándonos un buen susto y la
correspondiente carrera asociada.
Así que entenderán que para mí se trata de algo más que una
simple obra, pues en cierto modo, en los escombros de esa obra se está enterrando
mi poco espíritu de James Dean. Ojalá se trate de una pequeña obra de
impermeabilización de los garajes que están bajo la pista, que bien pudiera ser
dado la antigüedad de la obra y puesto que está asentada sobre unos aún más
antiguos depósitos de agua, pero el ver que han quitado hasta el perímetro de
piedra me hace albergar mis dudas. Ya hace un tiempo cortaron las canastas de
baloncesto, algo que me imagino que vendría dado o bien por no estar
homologadas por temas de seguridad o bien por las molestias del ruido que
provocaban por ser su tablero una chapa metálica.
Si se confirmase la perdida de las pistas en la urbanización
además de la perdida de una parte de la memoria de este barrio, se produciría
algo aún peor, la confirmación de su envejecimiento, algo paralelo a la lenta e
inexorable muerte que está sufriendo nuestro pueblo sin que le demos ni tan
siquiera una aspirina que calme sus males.
Seguro que alguno de los que ha llegado con su lectura hasta
aquí, recuerda esas pachangas o los grandes partidos de fútbol sala de los
mayores de la urbanización. ¿Os acordáis de “Pelé” y su camiseta de la canarinha?
Se va acabando el verano y un año más, nuestro ayuntamiento
nos ha obsequiado con “la nada más absoluta”. No se ceben con el actual equipo
de gobierno, pues esto es algo que viene ocurriendo desde que a uno le alcanza
la memoria y como ya he dicho en múltiples ocasiones, en agosto “Villalba
cierra por vacaciones”.
El que esto haya sido así toda la vida no exime de culpa a
los actuales mandatarios, si acaso, son si cabe más culpables en el momento en
que se autoproclamaron “Capital de la Sierra”, cuando no hacemos más que
sumirnos en una cada vez más preocupante mediocridad.
Y es que este año, ni tan siquiera se ha llegado a tener una
sesión de cine de verano para cada sábado del mes de agosto, lo que deja el
tema cultural en una situación realmente vergonzosa máxime si tenemos en cuenta
que durante el resto del año la falta de espacios públicos impide hacer eventos
de gran calado o mínimamente dignos en cuanto a montaje o que vayan dirigidos
al gran público.
Evidentemente son muchos los pueblos que durante el mes de agosto
celebran sus fiestas patronales, pero creo que Villalba se merece un mínimo de
oferta cultural y de ocio para los que no salimos de vacaciones y especialmente
para nuestros jóvenes o aquellas personas que disponen de menos tiempo y dinero
para desplazarse o poder disfrutar de las fiestas de otros lugares.
Sigo sin entender cómo se lleva a cabo entre las fiestas de
San Antonio y Santiago la semana de la música y la de la juventud, encastradas
a capón con las fiestas de Los Negrales. Tal vez el concierto de los 40 Principales
no haya posibilidad de moverlo por estar dentro de una ruta, pero las
actuaciones del resto de grupos repartidos en los sábados o viernes de agosto
darían un poco de color al pueblo. Hablando de colores, este año no se ha
celebrado la famosa carrera de los colorines que se había hecho estos años de
atrás (aunque con poco éxito).
¿Y cuál es el motivo de que en agosto Collado Villalba
“Cierre por vacaciones”? Presupuestario no parece, pues al final bastaría con
espaciar un poco la agenda y descargar de actividades la segunda quincena de
junio y la primera de julio y hacer algo similar a lo que lleva haciendo
Navacerrada con gran éxito los últimos veranos, donde sábado tras sábado la
plaza registra un llenazo con las actividades programadas.
Hace algún tiempo, alguien importante del Ayuntamiento me
argumentó que es que los funcionarios municipales también tenían derecho a
vacaciones. Evidentemente, pero como en todos los lugares, con una
planificación por turnos que permita que se siga desarrollando la actividad de
la empresa sin repercutir en el funcionamiento. Que en los años 60 o 70 podía
ser aquello de cerrar todo el mes de agosto, pero los tiempos han cambiado y la
gente no pilla más de 15 días fuera de su lugar de residencia y en muchos
sitios se parten las vacaciones entre invierno y verano con tres semanas en
verano y el resto en otras franjas del calendario. Además, en aquellos años
Villalba era localidad de veraneo, por lo que ni en aquellos tiempos era de
recibo, pero por aquel entonces, la actividad privada era motor mas que
suficiente para animar el pueblo, incluso en demasía.
Pero me temo que aquí el funcionariado local está en una
gran parte enquistado y enrocado y es un poder factico hasta el punto que uno
piensa si no llega a mandar más que el mismo equipo de gobierno, lo cual no es
descabellado en determinados aspectos y dado el ingreso “Vía Digital” que
hicieron muchos de ellos a su puesto de trabajo que tan poco valoran en los
tiempos que corren. Y sé que generalizar es malo, pero las actuaciones que uno
ve no le invitan a cambiar de parecer.
En definitiva, que un año más, la Capital de la Sierra ha
tirado por la borda el mes de agosto y abandonado a sus vecinos que, si han
querido amenizar su tiempo libre, han tenido que buscar actividades más allá de
la frontera municipal.
Pequeño video de como estaba la plaza de Navacerrada uno de estos sábados de agosto...
Serpiente de verano o "culebrón del verano"
es una expresión que se refiere a las noticias irrelevantes o sorprendentes que
publican algunos diarios para llenar sus páginas durante las vacaciones
de verano, cuando la mayor parte de los políticos se encuentran de
vacaciones y no se producen sucesos ni noticias ...
En eso se podría convertir la noticia de la aparición de
jabalíes en determinadas zonas del núcleo urbano de nuestro municipio. Sin
embargo, esta noticia no es para nada irrelevante y mucho me temo que terminará
siendo protagonista durante todo el año o buena parte del mismo.
No se trata de una noticia intrascendente en el momento que
afecta a la seguridad de todos los vecinos y es un problema que va creciendo y
hace tiempo que esta fuera de control.
Vaya por delante que no es un problema municipal, pues afecta
a toda la comarca en mayor o menor medida y, por tanto, las competencias corresponden
a la Comunidad de Madrid y por tanto su solución definitiva.
Hay varios aspectos de este problema en los que el
posicionamiento de ciertos sectores me parece increíble, no sé si por
desconocimiento o por temeridad, pues hablamos de temas de seguridad vecinal.
Dejando bien a las claras que no soy ningún experto, tengo claro que por la
zona ha habido siempre ejemplares de estos animales, pues las escarbaduras eran
habituales en zonas como El Coto de las Suertes desde hace más de una década mínimo,
que es cuando se abrió al público y lo pudimos empezar a disfrutar.
Pero todos tenemos que tener claro que estamos ante un animal
salvaje y por tanto no domesticado y con un instinto de supervivencia que le
puede hacer atacar, aunque afortunadamente no lo haga siempre como otros
animales. Pero si el entiende que está en peligro atacará, no estamos ante un
inocente gatito que huye y cuyos daños serían unos zarpazos. ¿Qué habría pasado
si el día que apareció un ejemplar de cerca de 50kg en el patio del colegio de
La Almudena este en lugar de emprender su huida frustrada (pues quedó atrapado
en el vallado) hubiese embestido contra los pequeños? ¿De qué habríamos hablado
en ese caso? ¿Y si en lugar de un ejemplar aislado hubiesen sido varios?
Estamos viendo que estos animales van cada vez perdiendo más
miedo a la ciudad y se acercan a terrenos urbanizados y por consiguiente a sus calles
y carreteras. Más de un vecino de Las Suertes se ha pegado un buen susto al
verlos por su portal o ha tenido que pegarse una carrerita ante una arrancada
de algún animal. Por otro lado, si te los topas en carretera el peligro no es
menor, recordemos que ya tenemos una víctima mortal en la M50 y su presencia en
carreteras comarcales y más peligrosas es cada vez más común.
Muchos dirán que la culpa la tiene “la especie humana” que
los ha echado de sus hábitats, pero me parece que ese es el factor menos
influyente en la ecuación, pues no recuerdo haber tenido un problema de estas
dimensiones al respecto nunca y la explosión de la construcción de la zona tocó
techo hace 10-12 años, luego no es que nos hayamos metido en su terreno, sino
que su población ha crecido sin control y con la pasividad total y absoluta de
las autoridades hasta el momento. Este aumento de población es el que ha
propiciado que los animales busquen comida en otros lugares y evidentemente el
pasto fresco y la vegetación de los jardines es un manjar comparado con los
pocos brotes que presenta nuestra sierra en buena parte del año. ¿Quién pasa
hambre ante una mesa llena de manjares a libre disposición?
Así pues, urge parar la explosión demográfica de esta especie
que procrea con mucha facilidad, pues un factor determinante es que empiezan a
procrear si alcanzan un cierto peso con independencia de su edad biológica más
o menos a partir del año. Esto es, si se alimentan bien, sus camadas llegarán
antes y estamos hablando de que pueden tener dos camadas al año de entre 3 y 5
rayones o incluso más. Así que comiendo como comen en nuestras urbanizaciones y
sin apenas depredadores que amenacen a sus crías, en poco estaremos
literalmente plagados. Si de cada pareja salen mínimo tres parejas más en un
año, la proporción exponencial es brutal y más si tenemos en cuenta que viven
cerca de diez años. Estamos hablando ya no solo de los peligros anteriormente
expuestos, sino de un importante desequilibrio en el ecosistema.
Así pues, los que dan como solución el ubicar comederos y
bebederos me temo que están errando con la solución, pues esta sería válida
solo en el corto plazo. Para el medio y largo plazo estaríamos teniendo que
hablar de esterilizar buena parte de los ejemplares existentes, lo cual es difícil
y muy costoso al tratarse de animales salvajes e incluso en el último término
habría que plantearse, la caza controlada de determinado número de ejemplares.
Solución muy drástica y políticamente poco aceptada en estos tiempos que corren,
pero que cada vez irá tomando más peso si la cosa sigue así. ¿Hasta cuándo hay
que anteponer la vida de un animal que está en expansión de forma adulterada a
su condición natural por encima de la seguridad de las personas?
La solución adoptada por nuestro Ayuntamiento a día de hoy de
contratar a una empresa de “ahuyentadores de jabalíes” no deja de ser más que
un pequeño parche para un gran problema. Esperemos que a la vuelta de las
vacaciones todos los pueblos afectados hagan frente común y se dirijan a la
Comunidad de Madrid exigiendo una solución más duradera y sostenible en el
tiempo a un problema que hoy es importante, pero que dentro de un año puede ser
mucho peor. De salida, en otoño habrá nueva época de celo y muchos ejemplares
de esta expansión habrán alcanzado la madurez sexual. El tiempo corre y como
ven, esta noticia no se quedará en una “serpiente de verano”.
Acabaron las fiestas de Santiago Apóstol 2019 y como viene
siendo habitual desde la irrupción de las redes sociales, no han cesado las críticas
a todo el programa de fiestas, algunas muy justificadas y otras no tanto, pero
creo que esto es algo a lo ya nos hemos acostumbrado.
¿Qué es un programa de fiestas flojo si lo comparamos con
los de hace más de una década? Totalmente de acuerdo, pero eso es así en
Villalba, Las Rozas, Pozuelo y todo el territorio nacional. Dos grandes motivos
hay para ello y que no tienen nada que
ver con el concejal de festejos ni la alcaldesa.
Por un lado, la famosa crisis de la que a unos nos está
costando más salir que a otros y, por otro lado, el impresionante cambio de la
industria discográfica y del espectáculo. De verdad, a todos los que tanto han
criticado los conciertos de nuestras fiestas, les pido que hagan un ejercicio
de crítica y los comparen con los de las próximas fiestas que están por venir.
Y lo digo ahora a pecho descubierto y sin conocer los artistas de Las Rozas,
Pozuelo, Majadahonda, El Escorial, etc. Podrán ser algo mejores, pero tampoco
serán para tirar cohetes, eso sí, con mucho cuidado que ahora parece ser que se
ha convertido en el mayor atentado contra la salud el tirar cohetes para
anunciar los pasacalles, eventos taurinos, etc.
Así que una vez finalizadas las fiestas podemos hacer balance
de ciertos puntos y hacer una crítica de las mismas con mayor rigor y sin
basarnos en las suposiciones.
El pregón por lo que me dicen fue un poco desastre. Una vez
más falta de respeto a los pregoneros y estos sin estar a la altura del
momento. Debo confesar que intenté ver el video un par de veces y fui incapaz
de aguantar más de dos minutos. La oratoria no es el fuerte de las personas
elegidas en los últimos años.
En cuanto a las actuaciones, ya he comentado en entradas
anteriores la dificultad que hay para conseguir artistas de consenso, pues
evidentemente los gustos son muy distintos tanto por la edad como por clase
social o nacionalidad, etc. Y más cuando la industria discográfica ha cambiado
tanto en los últimos años y las discográficas, vía radio fórmulas, ya no guían
los gustos de las masas, lo cual hace unos años se consideraba un mal de la
industria, pero viendo la deriva a la que nos han llevado las RRSS me hace
cuestionarme el asunto en algunas ocasiones.
Así que difícil era conseguir esos artistas que gustasen a
jóvenes y menos jóvenes, pues son muy pocos los que existen y de esos, muchos
menos los que acceden a actuar ante un auditorio en el que el público asiste
sin pagar entrada y sus giras están cada vez más acotadas a las grandes
capitales. Por pedir que no quede, pero se antoja difícil que Amaral, Fito y
gente de este tipo puedan pasar por nuestro pueblo con el presupuesto que
manejamos en la actualidad para festejos.
Lo que sí ha sido un clamor popular ha sido la falta de
algún grupo o cantante mínimamente actual para el público más joven. Algo que
ha cobrado mayor dimensión ante la falta del festival de Dj’s y los problemas
con los chinches, garrapatas o lo que quisiera que fuese lo que provoco el
famoso episodio de las picaduras en la carpa que atrajo incluso a la televisión
y nos puso nuevamente en los noticieros y no por algo positivo.
Marea, Rulo y la Contrabanda, Morat o alguna de las
triunfitas del “deja vú” del año pasado de OT habrían sido opciones más
interesantes para ese público que el caduco y viejuno Manu Tenorio que no paso
de llenar a un tercio la Plaza de los Belgas y siendo muy generoso.
Otro de los factores que ya avancé que no me gustaba en el
programa de fiestas y que muchos han compartido, ha sido la duplicidad o
solapamiento de actividades similares en días y horario. Cierto es que dos de
esos solapes se han producido por dar una buena visibilidad a gente del pueblo
o la zona como era el caso de Strad y Cool Killers, que cumplieron con creces
para lo que se esperaba de ellos.
En el caso del violinista, un tercio de aforo
de la Plaza de los Belgas es una cifra muy respetable, mientras que, en el caso
de los segundos, su apuesta es muy difícil para este tipo de auditorios y el
arranque del show fue un tanto flojo, pero poco a poco se fueron entonando por
lo que me cuentan. Cuando yo me pasé por la plaza el aspecto era un poco
desolador, pero como digo, al final la cosa mejoró.
Pero como decía, el dar una oportunidad a gente joven de la
zona me ha parecido de lo más interesante de las fiestas, pero no para hacer
caer sobre ellos el peso de ser las actuaciones bandera. Tal vez el hacer una
especie de “Nights of the Proms” dentro del programa de Santiago Apóstol podría
estar bien, pero la cercanía al “Villalba Suena” y el ciclo de música en la
calle se antoja como un exceso de oferta en tan poco tiempo para este tipo de
espectáculos. En cualquier caso, el dar una vuelta a esto por parte de la gente
encargada de confeccionar el programa de fiestas no estaría mal.
Otro de los puntos positivos han sido las actuaciones de la
Orquesta Mondragón, algo menos de media plaza, rozando el tercio, pero en día
laborable. Un espectáculo que logró conectar con buena parte del público
asistente y que se puede considerar que aprobó con nota. Me sorprendió que
Gurruchaga tuviese que leer tanto la letra de sus propias canciones.
Manu Tenorio era supuestamente uno de los platos fuertes de
las fiestas, sin embargo su actuación derivó en la gran decepción de las
mismas. Menos de un tercio de la plaza y un repertorio de boleros y canciones
lentas que no invitan a la fiesta dejaron bien a las claras que para triunfar
en este mundo de la música, con una cara bonita y una buena voz no es
suficiente, se necesita talento y buenos managers y producción, algo que dejaron
atrás la mayoría de los concursantes de OT al poco tiempo de abandonar la
famosa academia.
Y para finalizar, la actuación que los más entendidos han
calificado como la gran actuación de los últimos años en Collado Villalba. Kiko
Veneno, que se metió al público que lleno, aunque sin apreturas la Plaza de la
Estación. Arropado por una banda de músicos enormes y con un sonido de gran
calidad. Kiko efectuó un repaso por algunos de los temas que le sitúan como uno
de los compositores más influyentes de la música española de las últimas
décadas. No solo por sus temas, sino por sus colaboraciones con gente como Camarón
de la Isla. Su “Volando Voy” que compuso para el genio gitano, puede
considerarse como el momento de las fiestas de este 2019.
Y no, no me he olvidado del Granito Rock. Debido a que en
los últimos años se ha alejado de forma muy notable de mis gustos musicales y
de ambiente, un año más decidí “emigrar” este día de las fiestas de mi pueblo.
En este caso decidí apostar por una película de cine, “El Cuento de las Comadrejas” una película argentina que recomiendo, con un gran guion y mejores
diálogos que han vuelto a poner a Campanella en lo alto de la cartelera. Sin
duda salí ganando con el cambio y más cuando al día siguiente te toca trabajar.
Lo más triste es que al llegar de vuelta a Villalba tras una cena de picoteo en
un pueblo vecino, el aspecto de nuestro pueblo no me parecía el de un pueblo en
fiestas, salvo por la peligrosa presencia de jóvenes peatones en la calzada del
“Scalextric” que nos saca de la A6 y nos mete en el Zoco. Las pandillas van
agrupadas, pero los chavales a lo suyo, no perciben el peligro de ir un metro o
metro y medio dentro de la calzada en un lugar con tan poca visibilidad y a
esas horas.
Parece que no soy el único que piensa que el escorar el
festival hacia opciones más “Hard” o “Metal” no lo han beneficiado de cara al
gran público o como atractivo para venir hasta Villalba. Tal vez estaría bien
recordar que el festival creció con gente como Obus, Medina Azahara, Dover, Los
Suaves, Muro o Mago de Oz. Gente que por uno u otro motivo llevan años
presenciando el festival cuentan que a nivel de público no tiene nada que ver
lo de los primeros años con lo que viene
sucediendo en las últimas ediciones. Y para colmo, según escribo estas líneas
me entero de que la Asociación Fotográfica de la Sierra no ha podido tomar
fotos del evento. Es muy triste el poner trabas a quienes nos acercan a todos
los eventos que suceden en nuestro municipio y tanto favorecen la difusión de
la vida cultural y social del mismo. Las fotos que ilustran esta entrada al
blog son de ellos, como no podía ser de otra forma, quien mejor que ellos para
captar las mejores instantáneas de las fiestas.
El nuevo concejal del ramo tiene tiempo y trabajo por
delante si quiere volver a poner a Collado Villalba en el “escenario cultural”
que le corresponde. Sin duda la persona que ahora ostenta dicha concejalía es
una persona del mundo de la cultura y eso es un punto a favor, otra cosa serán
sus gustos y preferencias y lo que las circunstancias le permitan contratar.
Dentro de un año saldremos de dudas, ahora ya saben que toca el típico
“desierto veraniego villalbino”.