lunes, 9 de junio de 2014

Intenso fin de semana

Este pasado fin de semana ha sido muy intenso en cuanto a la actividad sociocultural del municipio y en lo que a mí respecta ha sido bastante ajetreado, pues no he tenido ningún día libre, lo que me ha propiciado que no haya salido de los límites del mismo.

Y es que el sábado se celebro el partido de homenaje a los 30 años de la llegada del Club de Baloncesto Collado Villalba a la localidad, algo de lo que llevaba un tiempo escribiendo entradas para tratar de refrescar la memoria de algunos y para que los que no tuvisteis la oportunidad de vivirlo, supieseis un poco lo que significo este suceso en el pueblo, eso sí, siempre desde mi punto de vista. Si queréis repasar lo publicado hasta ahora al respecto solo tenéis que teclear la etiqueta “baloncesto” del final de esta entrada y se os abrirá un menú con las entradas en las que he hablado de ello.

Pasadas poco mas de las 19:00h, empezaba en el Pabellón Quique Blas el acto conmemorativo, para el cual estuvieron presentes la gran mayoría de los que fueron las personas importantes del club, desde directivos a jugadores pasando por el cuerpo técnico. Muy poquitas fueron las ausencias y si muchos los que se presentaron aquí a pesar del esfuerzo que les suponía el llegar hasta aquí.

Una rápida presentación de los protagonistas dio paso a un respetuoso minuto de silencio en memoria de Charly Montes, un carismático jugador de la época que defendió los colores del Casa San Fernando, pero muy especialmente los del Estudiantes cuando este jugaba aún en el Antonio Magariños.

El Real Madrid vino con un equipo más joven y que está acostumbrado a jugar este tipo de bolos con una cierta asiduidad, por lo que el repaso que dieron a los nuestros fue notable, pero eso era lo de menos en una fiesta como la del otro día. Lo importante es que algunos volvimos a pisar el pabellón años después y volvimos a respirar baloncesto.

Cuando terminó el partido decidí pasar por el tradicional mercado medieval que se monta todos los años en el fin de semana anterior a las fiestas de San Antonio. Los problemas para encontrar aparcamiento fueron importantes, pero al final lo conseguimos y pudimos dar una vuelta por el centro del casco antiguo del pueblo y poder respirar esa extraña mezcla de olores entre los jabones aromatizados y los distintos productos gastronómicos que en estas ferias se venden.

Pero justo al llegar a casa me entero de que la jornada no ha sido tan redonda en el municipio. Al parecer se había producido un accidente en el ferial y había habido cuatro heridos. Eso justificó la presencia de varias ambulancias que vi mientras trataba de aparcar o el que viese al alcalde cabizbajo apoyado en un pale de patatas, se podría decir que estaba en un proceso de simbiosis y se le había quedado cara de boniato.
Afortunadamente, el accidente se saldo solamente con cuatro heridos leves, pero pone de manifiesto que el control y vigilancia sobre todo este tipo de ferias y tinglados ambulantes debe de ser mayor para evitar que tengamos que lamentar algo más gordo en el futuro. Recordemos que esta es la segunda vez que la suerte se alía con nuestro municipio y un accidente no se convierte en tragedia.

Al día siguiente, pude ver como la atracción permanecía precintada y no sé yo si se volverá a abrir o si estará ya su suerte echada por esta campaña en nuestro municipio. Lo que si me llamó la atención del mercado en este segundo día fueron un par de cosas. Por un lado la no presencia de animales (ni corralitos con ocas, ni los burros para los paseos infantiles, ni animales de cetrería) no se si se debió a un tema de espacio o a normas de cuidado animal, el caso es que se notaba que faltaba algo típico de este tipo de mercados.


Y la otra cosa que aprecie, fue el gran bajón de afluencia del sábado al domingo. Por un lado es lógico, pero mucho me temo que la competencia entre este mercado y el Olé Moral es muy cainita para ambos. Tal vez los municipios vecinos deberían mejorar su comunicación y tratar de diseñar una agenda que evite este tipo de solapamientos que no benefician a nadie.

miércoles, 4 de junio de 2014

C.B.C. Villalba. Vuelve la ilusión VI (El Regreso)

¿Se repetirá la imagen?
Por fin y tras un verano un tanto convulso por el follón en los despachos que ya comenté anteriormente, se retorno a la máxima categoría del baloncesto nacional, que ya por aquel entonces paso a llamarse ACB  abandonando el nombre de “División de Honor”.

Aquel año, había un único objetivo que era el de la permanencia y para lograrlo se decidió apostar por la continuidad del equipo técnico que lideraba Pablo Casado y que logró el ascenso en la campaña anterior.
En lo deportivo se trato de continuar la línea de mezcla de veteranía con jugadores muy jóvenes y con proyección que no lograban afianzarse en los grandes equipos, especialmente en el Real Madrid.

Como ejemplo, desde el Real Madrid llegó la mezcla de la veteranía de Rafa Rullán con la juventud arrolladora de Quique Ruiz Paz. El primero venia de una buena temporada en el Real Madrid, pero evidentemente en el conjunto blanco había ido disminuyendo su peso y su roll dentro del mismo, por lo que aceptó el venir como hombre importante dentro del nuevo proyecto. Sin embargo, una hernia discal le mantuvo fuera de combate durante varios meses de la temporada lo que precipitó que dejase las pistas al final de las mismas.

 En el caso de Quique, llegó a Villalba después de romper en el Real Madrid en una serie de partidos en los que por circunstancias extraordinarias pudo disfrutar de ocasiones para lucirse. Pero era aún demasiado joven e inexperto como para poder disputarle minutos a Corbalán o José Luis Llorente, por lo que fue invitado desde los despachos del Real Madrid a que probase a foguearse en otro equipo e ir cogiendo minutos, algo que al final fue lo que vino a hacer a Villalba.

Otros jugadores importantes que llegaron a Villalba aquella temporada fueron Abel Amón, un pívot que provenía de Estudiantes y cuya misión era la de poder dar minutos de descanso al pívot titular. Alberto Sanz, también proveniente de Estudiantes y del que se esperaba que pudiese recuperarse de su lesión de rodilla y ser un base que jugase minutos casi a partes iguales con Ruiz Paz o Javier Gorroño, un escolta fuerte que debía de ser el hombre que metiese ese grado de competencia a Marrero en la lucha por entrar en el quinteto inicial a pesar de sus diferencias. ¿Quien no recuerda sus grandes dotes de defensor apoyado en su extraordinario físico?

Pero como siempre, el salto de calidad lo proporcionaban los extranjeros, que en ese año fueron Rory White y Wilfred King. El primero era un alero alto que jugaba principalmente por el interior y que fue el máximo anotador y líder del equipo aquel año. El segundo era un pívot nato de esos que ahora no se ven y dudo que el tuviese el rendimiento adecuado en estos tiempos donde hasta los jugadores más altos son capaces de correr con el balón. Era un gran jugador, pero aquí ya llego lastrado por una importante lesión de rodilla, lo cual unido a su dejadez y a su gusto por la vida nocturna, provocó que alternase grandes partidos con auténticos fiascos. Recuerdo como la temporada finalizó con un play off sin jugarnos nada contra el Español de Barcelona. En aquellos tiempos, la televisión emitía un partido a cada equipo desde su cancha por contrato y llegados a ese punto, aún no habían cumplido ni con nosotros ni con los catalanes, por lo que nos televisaron ambos partidos en un espacio de tres días. El caso es que el primer partido se disputó en la sierra y nos toco la de arena del amigo Wilfred que deambuló por la cancha como ajeno a todo, por lo que recibió todo tipo de comentarios negativos por parte de los comentaristas. A lo que se vio, eso le hirió en su orgullo y tres días más tarde y contra el mismo equipo, se cascó un partido antológico de más de 40 puntos. Lo dicho, era capaz de los mejor y lo peor.

Pero lo más importante fue que el equipo dio un paso más al frente y logró mantener la categoría y algunos hombres del equipo iban cogiendo galones poco a poco como Ruiz Paz, Barros o Marrero.
Estos son algunos datos destacados de aquel año (fase regular).

Rory White acabó como máximo anotador con 811 puntos en los algo más de 1054 minutos que disputó a lo largo de los 28 partidos que jugó. Consiguió una máxima anotación de 43 puntos en un partido y colaboró con 130 rebotes, lo que le valió una valoración de 569 ptos.

Wilfred King a pesar de los altos y bajos de su rendimiento, logró sumar 536 puntos y capturar 253 rebotes hasta alcanzar los 515 ptos de valoración apoyado también en los 59 tapones.

Pero como he dicho, los jugadores españoles poco a poco comenzaban a tener peso dentro del equipo y así tres de ellos pasaron de la barrera de los 200 ptos, en concreto Marrero (213), Ruiz Paz (210) y Juan Carlos Barros (267). No era un equipo para ir sobrados en la ACB, pero sí que fue un equipo que iba tomando forma y sentando los mimbres que harían que el Villalba fuese un equipo correoso y difícil de ganar.

Foto tomada de aqui


La plantilla de aquel año la conformaban: Alberto Sanz, Quique Ruiz Paz, Rafa Rullan, Juan Carlos Barros, Juan Ramón Marrero, Javier Gorroño, Wilfred King, Rory White, Abel Amón, Iñaki Longarte y Adolfo Segui.



miércoles, 28 de mayo de 2014

Un spray de vergüenza

La limpieza de las calles de nuestras ciudades es algo que ha pasado a ser realmente preocupante. Un paseo nocturno por la capital madrileña deja una colección de imágenes suficiente como para darse cuenta de la magnitud del problema. Recuerdo que hace cuatro años visite Budapest y fue una de las cosas que más me impacto, el ver como la gente dormía en la calle a escasos metros de los lugares más turísticos de la ciudad y como la prostitución estaba en las principales arterias de la capital casi a las puertas de los hoteles donde los turistas no alojábamos.

Esa estampa está ahora a las puertas de nuestra casa. Si alguien ha dado un paseo en los últimos tiempos por la Plaza Mayor (si, esa del relaxing cup of café con leche), habrá podido comprobar cómo bajo los soportales de la misma hay una gran cantidad de gente durmiendo en cajas de cartón. No sé cuántos de ellos son esas personas inadaptadas de difícil reinserción en la sociedad, pero lo cierto es que es la imagen que se llevan miles de turistas cada día de la capital madrileña. Una capital que tiene la particularidad de una vida nocturna descontrolada en la que la gente hace mas vida en los parques con el botellón que en cualquier otro espacio dedicado al ocio, lo que provoca que la limpieza sea una autentica odisea y que a partir de determinadas horas el bajar desde la Puerta del Sol hasta Moncloa dando un paseo pueda ser una experiencia al tener que ir en zigzag esquivando a los repartidores de flyers de locales eróticos, las prostitutas que han tenido que salir a buscar su mercado mas allá de su zona habitual en la calle Montera, los desperdicios de los botellones y los líquidos de dudosa procedencia y cucarachas. Genial para las chicas ahora que empiezan a llevar sus zapatos abiertos.

Por eso quiero lanzar desde aquí un ruego y petición a nuestro Ayuntamiento, el villalbino. Estamos a punto de entrar en la época que más visitantes recibimos por las fiestas patronales y demás actividades lúdicas que hay en cartel y es preciso que tengamos la ciudad presentable y aseada. Es difícil que la gente este cómoda en un municipio cuyas calles están tan sucias y en las que no apetece ni tomarte un helado de cucurucho. No es esa la imagen que debe dar la Capital de la Sierra.

Ya sé que es muy difícil limpiar ciertas vías con esos materiales tan agradecidos para la labor, ya sé que se ha tenido que recortar en el servicio de limpieza y recogida de basuras por desajustarse al presupuesto que actualmente maneja el consistorio, pero al menos no fallen en lo que si pueden hacer como es tener una previsión de aumentar los contenedores allí donde vaya a haber concentraciones de gente por los distintos eventos. Revisen con qué frecuencia se vacían las papeleras en las zonas más transitadas o donde la gente tiende a reunirse para celebraciones como es el caso de la dehesa, donde hay veces que contenedores y papeleras rebosan durante días.

Y por último, a todos mis vecinos les pido que piensen en la calle como si fuese su propia casa. Den ese paseíto hasta la papelera para arrojar la bolsa que se ha comido el niño, no se pongan a comer pipas sin tener un recipiente donde arrojar las cascaras, en fin todo lo que no haría en su casa no lo haga en la que es la de todos.

Perdón por este párrafo fruto de mi ingenuidad por pensar que la gente puede cambiar a mejor y respetar lo que tanto nos cuesta ganar. La verdad es que sé que esto es una batalla pérdida y más cuando uno ve cosas como la de la fotografía que anexo a esta entrada.

Antes se decía que los grafiteros respetaban las obras de otros artistas de su gremio. Por desgracia, en este pueblo hay gente que son auténticos vándalos y que nos han dejado sin uno de los murales más bellos que teníamos hasta ahora en el pueblo.


Tal vez si se consiguiese atrapar a unos cuantos de estos vándalos y se les sancionase ejemplarmente, las calles de nuestro pueblo tendrían mejor aspecto y serian mejor carta de presentación de una ciudad que quiere ser la Capital de la Sierra.

lunes, 26 de mayo de 2014

De Zizou a Sergio Ramos, de Felipe a Pablo Iglesias.

Acabamos de pasar un intenso fin de semana, un fin de semana en el que hemos visto que las cosas pueden cambiar drásticamente en cuestión de un par de minutos. Pero con todo y con eso, no ha sido la final de Champions la noticia más importante de estos días, al menos para mí, pues el despertador sonó a la misma hora y en el trabajo me he encontrado más de lo mismo, exactamente igual que si hubiese ganado el Atlético de Madrid.

La gran noticia del fin de semana ha sido el vuelco electoral, algo sin precedentes en nuestra democracia o que solo podríamos comparar a la llegada de Felipe González al poder y es que el golpe al bipartidismo ha sido muy severo.

Está claro que estos datos no se pueden extrapolar al ámbito municipal, pues ahí influyen muchas cosas como la cercanía de los candidatos y lo que debiera ser lo más importante, como haya ejercido en la oposición o en el gobierno cada uno de los candidatos. Pero no se pueden obviar por completo los resultados de lo acontecido en las elecciones europeas, pues al fin y al cabo, también hay un cierto peso de lo que pasa en la política nacional a la hora de ir a votar en tu ayuntamiento.

Así pues, estoy seguro de que en las sedes de los distintos partidos hoy la actividad ha tenido que ser frenética, pues las municipales están más cerca de lo que nos pueda parecer. Algo así como a poco menos de un año. Pero analicemos el paisaje que se podría dar en nuestro municipio con todas las salvedades que implica hablar de elecciones distintas y sin conocer aún candidatos.

Lo que parece claro es que tanto PP como PSOE van a verse castigados por lo que se está viviendo en la política a nivel nacional. En el caso de los socialistas, si el resultado en las europeas ha sido calificado como fracaso total, hay que tener en cuenta la especial situación de división interna que se vive en Villalba, lo que nos hace verle en lo que en el argot de la bolsa se llamaría “tendencia bajista” y lo que es peor, sin encontrar un soporte que mantenga la sangría y desde la que pudiese iniciar un rebote.

Pasando al PP y siguiendo con el mismo lenguaje, parece que al llegar a máximos tras las últimas elecciones también ha entrado en tendencia bajista y no está nada claro si puede haber un soporte. En este caso, pudiera haber un cierto efecto “Agustín Juárez” que pudiese mitigar en parte la caída y encontrar ese soporte con la pérdida de un par de concejales. Un par de concejales que podrían ser cruciales a la hora de buscar la gobernabilidad del ayuntamiento villalbino.

Pero pasemos al meollo y lo realmente interesante tras lo visto ayer. ¿Qué pasara en Collado Villalba con las opciones minoritarias?

Como he dicho anteriormente, es complejo y osado tratar de aventurarse en este asunto, pues al fin y al cabo estamos hablando de que no conocemos ni tan siquiera que partidos se van a presentar y con qué caras.

El mayor peligro y miedo al que se enfrentaban desde el PP que era el tener el enemigo en casa tras la segregación de Vox parece haber quedado en cierto modo parado, pues no han cuajado a nivel nacional y en el caso de Villalba como mucho ese efecto podría traducirse en perder los votos suficientes para perder un concejal aunque el partido de nuevo cuño no llegase a obtener representación. Todo podría cambiar si por esta formación se presentase alguien que realmente fuese una persona de peso dentro del municipio o que tuviese una gran representación a nivel de las grandes urbanizaciones. Tengamos en cuenta que Parque de la Coruña y Las Suertes por si solas ya son suficientes para otorgar un concejal cada una. De ahí la importancia no solo de tener un rostro reconocibles, sino de escoltarlo convenientemente a la hora de armar las listas.

Pero si Vox no debería representar mayor problema de lo citado anteriormente, lo que sí podría hacer mas mella en el PP seria la presencia de una candidatura fuerte por parte de Ciudadanos, pues con los votos que han obtenido en las europeas en nuestro municipio ganarían un concejal. Cierto es que para estas elecciones presentaban un rostro muy conocido por todos y habría que estar expectantes al candidato local.
Por su parte, UPyD continua con su lento pero firme ascenso y parece claro que sus dos concejales están asegurados a pesar del aumento de oferta dentro de su espectro electoral, es más, dado el carisma de su líder dentro del municipio y lo visto ayer, lo más lógico sería pensar en que deberían sacar un tercer concejal en incluso quedarse cerca de un cuarto.

Pero si por el centroderecha las cosas están emocionantes, por la izquierda la cosa esta más calentita aún si cabe. Por un lado IU (que a estas alturas es la única formación que ha presentado a su candidato) si que ha confirmado un cierto rebote a nivel nacional, si bien es cierto que no ha conseguido captar todo el voto descontento de la izquierda. Tal vez el no usar la marca Izquierda Unida sino La Izquierda Plural, les pueda haber hecho perder votos, aunque parece claro que el factor determinante ha sido la irrupción de Podemos.

Y es que el fenómeno Podemos va a ser determinante en los próximos meses. ¿Podrá un partido sin estructura mantener una línea homogénea y ordenada entre sus militantes? Ahora que ya tienen voz dentro del parlamento, ¿Cómo piensan llevar a cabo todas esas propuestas tan idílicas que han encandilado a la gente? Toca pasar a la acción de verdad y abandonar las palabras y todo ello respetando las reglas del juego.

Pero consideremos que Podemos llegase a las próximas elecciones sin ningún tipo de desgaste por lo comentado anteriormente. Si fuese así, el nuevo partido estaría aspirando por ser la tercera fuerza política local con UPyD e IU, lo que les posibilitaría la llave de una posible coalición de izquierdas para gobernar en el Ayuntamiento.

En definitiva un autentico y apasionante carajal que nos tendrá entretenidos durante los próximos meses donde cada actuación será vista con lupa por parte de todos y donde nuestros políticos estarán sometidos a un examen continuo.

Os adjunto una foto con los resultados de las elecciones europeas de este domingo con los partidos más votados. Teniendo en cuenta que la participación en las municipales y autonómicas es al menos un 15% superior y que el concejal “más barato” en 2007 le salió al PSOE por 820 votos, mientras que en el 2011 fue para el PP por 923 votos, ya tenéis datos como para jugar al “demoscopia 2.0”. Ahí os dejo mi porra a día de hoy.



PP                          10-11    concejales
PSOE                    4-5         concejales
IU                          3-4         concejales
Podemos                2-3         concejales
UPyD                    3             concejales

Ciudadanos           1             concejal

miércoles, 21 de mayo de 2014

C.B. C. Villalba. Vuelve la ilusión V (Cambio de Rumbo)

foto de clasicosdelbasketmusic.blogspot.com

Y llegamos a uno de los años clave en la historia del Club Baloncesto Collado Villalba. Nunca sabremos qué habría pasado si los acontecimientos se hubiesen desarrollado de otra forma en aquel trascendental año.

Y es que tras una temporada un tanto mediocre, la temporada 86-87 arrancó con algunas novedades muy importantes. Por un lado, el tener el respaldo económico del Banco de Bilbao permitió hacer una planificación un poco más a medio plazo y se contrató a un entrenador contrastado como era Pablo Casado que cambió los métodos de entrenamiento y la planificación de la temporada con su equipo de colaboradores. Recuerdo que en los entrenamientos de los anteriores entrenadores era bastante habitual el ver “castigos” a los jugadores cuando estos cometían errores. Les hacían correr dando vueltas a la cancha (sin dejarse las pestañas), series de abdominales, etc. Eso provocaba que el resto de la plantilla quedase parada hasta la reincorporación de los jugadores castigados, no había ritmo de entrenamiento y posiblemente había jugadores que no asumían un roll más protagonista por el miedo a errar. Cada maestrillo tiene su librillo, pero está claro que algunas veces métodos que han funcionado en unos casos no funcionan en otros. Seguro que a los amantes al baloncesto se les viene ahora a la cabeza el caso de Ivanovic, el que fuera entrenador de un gran Tau Vitoria y que fracaso estrepitosamente con el Barcelona.

Pero hubo más cambios, como el que a partir de aquel año la 1ª división B paso a tener 2 jugadores foráneos por equipo en lugar de uno. Eso propiciaba una ventaja a los equipos más pudientes económicamente y en aquellos momentos el Villalba sin ser de los más potentes sí que tenía una economía más o menos saneada y pudiente gracias a su patrocinador. Así que se ficharon dos americanos con experiencia en el baloncesto español, por un lado Jeff Allen que provenía del Lagisa Gijón y por otro Dan Caldwell un veterano alero tirador que había acreditado buenas temporadas tanto en el pallacanestro italiano como en el Caja Ronda.

Sobre la base de dos americanos solventes y un nuevo cuerpo técnico se configuro el equipo con vistas no solo a esa temporada, sino un modelo que se repetiría en años sucesivos en el que el equipo jugó un baloncesto rápido y dinámico sobre la estructura en la que se podía jugar con dos o tres hombres altos según la situación, pero siempre con un equipo que corría y con un gran tiro exterior en el que casi todas las posiciones tenían la alternativa de dos hombres gracias a la versatilidad de un hombre como Juan Carlos Barros que fue ganando peso en el equipo y con un Juan Ramón Marrero que ya iba mostrando galones de veterano. Todo ello bien respaldado por otros hombres como Manuel Andivia o Bernal, que paso a ser el base titular.

Cabe destacar, que por aquel entonces, el equipo junior era de los más importantes del país y que el club comenzó a celebrar un Torneo de Reyes en el que jugaban contra selecciones de su categoría como la de Yugoslavia. Por aquí se pudo ver a los jovencísimos Paspalj, Radja, Kukoc… los hombres que luego harían aquella fabulosa Jugoplastika de Split. Eso permitia ir fogueándose a los mas jóvenes pero aún inexpertos para gozar de muchos minutos en el primer equipo.

Sin embargo, la temporada en su tramo final se torció no solo en lo deportivo, sino en lo administrativo, pues la ACB quería dar mayor caché a la competición e intentó crear un sistema de equipos cerrados al estilo NBA, para lo que el primer paso sería el pasar de tres ascensos desde la 1ªB a dos, siendo directo el primer clasificado de la fase regular y por play off el segundo. Esta medida perjudicaba enormemente a los equipos que estábamos luchando por el ascenso como el Villalba o el Caja Madrid.
A todo esto se sumo un alarmante bajón en el rendimiento de Jeff Allen, que motivo que fuese cortado en el tramo final de la temporada cuando al terminar la fase regular de la ACB se abrió la posibilidad de fichar a jugadores que acababan de terminar su relación con sus equipos. Fue entonces cuando se ficho a Floyd Allen (el otro Allen) que llegaba a Villalba después de una buena temporada en el Fórum Filatélico de Valladolid. Con la llegada de Floyd, el Villalba apuntalo su poste bajo ya que aunque no era un pívot de mucha envergadura, si que era un jugador muy atlético, lo que aseguraba una gran cantidad de rebotes (vitales para el juego de contraataque) y una anotación bastante regular, lo que permitía que se volviesen a crear más posiciones claras de tiro para los hombres exteriores. Fue una decisión un tanto sorprendente, pero a la postre se tornó en decisiva.

Y así llegamos a las jornadas finales con nuestras opciones claras de poder lograr el ascenso, pero en la penúltima jornada nos la jugábamos ante un rival directo, tal vez nuestro rival más odiado, el Caja Madrid, al que nunca se le perdono el que se llevase a Juanan Orenga y que tuviese un gran pabellón construido por la Caja de ahorros de todos los madrileños.

Aquel fue un difícil partido en el que se movilizaron autobuses desde Villalba para apoyar a los nuestros, por cierto, que uno de ellos fue apedreado a la vuelta. Y a pesar del potencial del equipo que en aquellos tiempos tenia a Knego y Orenga entre otros, el Villalba salió victorioso y con el pase a la ACB  casi finiquitado. Solo faltaba el trámite de ganar en nuestra cancha al Elosua León, un equipo que estaba en mitad de la tabla.

Pero aquel día todo se torció y los jugadores se vieron superados por la presión. El aro encogía, la muñeca se agarrotaba y lo que siempre salía aquel día se fallaba. Y eso que Dan Caldwell estuvo como siempre fiel a su cita con la veintena larga de puntos, pero no se pudo evitar el llegar a un final apretado. Un final que acabó con un tiro tras jugada ensayada para Dan, que esta vez en su condición humana erró.

Ese fallo de última hora provocó que no lográsemos la plaza que nos daba acceso directo a la ACB tras la modificación de las reglas de última hora. Estábamos atados por un pacto de caballeros en el cual nos habíamos ganado la plaza en la cancha, pero por solidaridad con el resto de equipos de la 1ªdivisión B teníamos que jugárnosla en unos play off. Aunque lo cierto era, que esa plaza iría bajando puesto a puesto hasta que uno de los equipos la aceptase, solo en el caso de que ninguno la aceptase se jugarían los mismos.
Este follón se resolvió en una reunión en la que tras conocer las intenciones de algunos equipos, especialmente del alcalaíno, de aceptar la plaza en el supuesto de renuncia por el Villalba, se acordó que se solicitaba el ascenso a la ACB.  Y ese día, la historia del club pegó un vuelco.


La plantilla de aquella temporada estaba formada por: Raúl Valiño, Dan Caldwell, Juan Carlos Barros, Jeff Allen, L. M. Prada, Adolfo Segui, Gorka Rodriguez, Hector Perotas, José Luis Bernal, Manuel Andivia, Juan Ramón Marrero y Javi Lorente.