martes, 13 de agosto de 2013

El IBI capital.

Si por navidades siempre vuelve fiel a nuestra memoria el turrón El Almendro  (lo de que llegue a los hogares depende de los gustos y el poder adquisitivo de cada hogar), en verano el que acude siempre fiel es el recibo del IBI y ese por desgracia no hace distinciones de ningún tipo. Es mas, si me apuran, en algunos casos parece querer ensañarse con nosotros con la complacencia de nuestros regidores que siguen mirando hacia otro lado aumentando el importe del recibo. Que no me vuelvan otra vez a decir que está congelado o que si el coeficiente tal o pascual y que si la abuela fuma. Que lo que nos importa es lo que pagamos al final y esa subida sigue siendo de más de dos dígitos un año más, mientras que los sueldos han bajado y cada vez hay más gente en el paro.

Pero es que la gota que colma el vaso, es el ver como se hace uso de los recursos municipales.Ya que mientras a nosotros nos toca apretarnos el cinturón ya no un agujero, sino dos y hasta tres (porque como la subida siga así yo he calculado que en cinco años me será imposible pagarlo), seguimos con los cargos de confianza de gente puesta a dedo con dudosa capacitación y desempeño de funciones o desempeño de las mismas creadas a la carta.

Pero tal vez el criterio que se sigue es el subir los impuestos de forma directamente proporcional a la acumulación de basura en el pueblo, algo que certifican las fotos que a diario se cuelgan en las redes sociales y que tanta polémica generan. No suelo opinar sobre las mismas por aquello de que pueden prestarse a ser muy tendenciosas por aquello del momento. Un mismo lugar puede pasar de ser un estercolero a limpiarse en horas  o viceversa. Es por ello que solo juzgo por lo que veo con mis propios ojos día tras día. Por poner un ejemplo, unos contenedores en la vía de servicio de la A6, han estado con abundante basura a su alrededor durante algunos días. Se ve que se procedió a una pequeña barrida que adecento el lugar, pero aunque ya no hay que pisar la calzada como el primer día para evitar el pisar los numerosos condones allí tirados, pasada más de una semana, seguimos teniendo ya no una importante capa de mugre, sino numerosos desperdicios entre los que siguen destacando  varios condones que hay que sortear de forma cuidadosa cuando vas con chanclas para acceder a la piscina. Qué manera de follar oiga.
Pero añadamos otro ingrediente más al pastel. La sensación de inseguridad que viven todos y cada uno de los vecinos de bien de este lugar. Sé que algunos me van a poner estadísticas diciendo que el número de delitos ha disminuido y todo lo que se quiera, pero lo cierto es que todos vemos todos los días como están las calles de nuestro municipio en cuanto al menudeo y la inseguridad callejera, delitos que no suelen sancionarse o que incluso los afectados no llegan a denunciar ante la falta de respuesta por parte de las fuerzas del orden.

 Les propongo un ejercicio. Asómense a su terraza o a la puerta de la calle y díganme si no identifican al menos a un vecino o negocio que no haya sufrido un robo en los últimos meses. En el caso de mi calle me he ido a la media docena sin despeinarme. Mal indicador este por mucho que las estadísticas digan lo contrario. Y si por estadísticas nos guiamos, hagámoslo de forma total, no solo cogiendo la parte que nos interesa. Recuerden el triste record que ostentamos en las muertes por violencia de género.

En definitiva, que pagamos impuestos de lujo con arreglo a la capitalidad serrana y resulta que vivimos al más puro estilo de suburbio, donde algunos maleantes van de tejado en tejado como si se tratase de vulgares rateros de una obra de Dickens.


Señor Alcalde, ya que no es capaz de equiparar los servicios a los impuestos que pagamos, trate de hacer el recorrido a la inversa, por el bien de todos y si es que desea continuar en la alcaldía.

jueves, 1 de agosto de 2013

Marchando un refrito veraniego

Estamos en verano, justo iniciando el mes de agosto. Ese mes en el que antes todo paraba y estaba dedicado al ocio y al disfrute. Cierto es que han cambiado un poco las cosas de un tiempo atrás y cada vez hay más gente que trata de evitar este mes para las vacaciones por sus elevados precios o simplemente porque prefieren disfrutar de las mismas en periodos más fraccionados. Desgraciadamente, en los últimos años ha crecido el número de personas que no se toman vacaciones simplemente porque no pueden por su situación económica.

Pero si volvemos la vista atrás, había un termómetro que indicaba bien a las claras que el reloj se ponía en stand by, la programación de televisión. Toda la programación más o menos importante o de alta calidad dejaba paso a programas más ligeros emitidos desde la costa o la enésima repetición de Verano Azul o Los Vigilantes de la Playa. En estos momentos en que la televisión vive permanentemente de saldos independientemente de la franja horaria, del día o del mes, este efecto se ha perdido. Si acaso, guardamos a las cobayas y pasamos a experimentar con pulgas.

Y os preguntareis el motivo por el que estoy dando tantos rodeos. Pues muy sencillo, porque os voy a intentar colar un “refrito veraniego”.  El blog ya va gozando de un archivo más o menos considerable de entradas, algo más de 400, lo que da para que se pueda juzgar si las cosas han cambiado a lo largo de estos años o si por el contrario todo sigue igual. Y por supuesto, se podrá ver la evolución de quien esto escribe.
Nos vamos a ir al verano del 2007 que supuso el principio del fin del Viajazz, ese invento de megalomanía que tan caro salió al pueblo. Había que hablar de Elton John y de su fracaso y de unas cifras que no se justificaban entonces y que nos llevaron a donde nos llevaron aunque todavía se seguía sin dar el brazo a torcer y al año siguiente se siguió con el festival en una versión más reducida y así hasta que Pitingo puso punto y final a la aventura. Casi nada la evolución, de BB King a Pitingo.

Seguíamos el paso por el mes de julio haciendo alusión a la reforma de Batalla de Bailen. Hay que recordar que en ese mes no estaba concluida la obra en su totalidad, pero se nos vendió la moto de que ya estaba perfecta la citada vía cuando todos veíamos  en aquel momento que no era así. Ya sin haberse puesto en uso se veía claramente el problema de limpieza que iba a tener este pueblo en el futuro por esos materiales de altísima calidad que nos aseguraba JP González que se habían usado. Lo que no alcanzábamos a saber entonces era que los adoquines iban a aguantar firmes poco más de lo que dura un telediario o que los contenedores soterrados jamás funcionaran. Cierto es que esa zona ha sido la elegida para ponerse de moda en los últimos años, pero no sé hasta qué punto la obra ha tenido que ver o si ha sido más influyente la aparición de una cadena de bocadillerias con ofertas muy agresivas. En cualquier caso, un precio demasiado alto para tan poco resultado y del que se benefician muy pocos.

Y mientras Batalla de Bailen terminaba con su infierno, Honorio Lozano seguía con su calvario y algunas decisiones increíbles como el cierre de una calle gracias a ese entramado de cambios de altura de sus aceras. Si en Batalla de Bailen no se puede calibrar que porcentaje de éxito de la vía se debe a la obra, en Honorio Lozano sí que está claro la influencia de la misma en el desastre total en que se ha convertido no solo para comerciantes, sino para peatones que han perdido libertad de movimientos y seguridad a la hora de atravesar la vía. En este capítulo sigo erre que erre en mi demanda de mejorar la seguridad antes de que pase un accidente con consecuencias más graves de las acaecidas hasta ahora, pero ni PSOE ni PP parecen muy por la labor de gastarse dos duros en ello.

Y seguíamos con las fiestas de Santiago Apóstol. Y ahí sí que podemos decir que se ha cambiado y mucho. Ubicaciones, programación, un sinfín de cosas que en unos casos forzados por la crisis y en otros por querer dar su toque diferente hacen que las fiestas tengan otra configuración muy distinta a las de hace seis años. Cada uno que juzgue cuales son las que les gustaban mas y si el gasto de antes era excesivo. A mi particularmente me gustaban mas las de antes, pero los gustos han cambiado y entiendo que el dinero para esas fiestas no se tenía y no se tendrá, así que lo considero un mal menor, pues al fin y al cabo, ha quedado comprobado que cada uno se monta su fiesta particular en Santiago. Atrás quedo el sueño de algunos con contar con una plaza de toros fija, pero no creo que ese sea el mayor quebradero de cabeza ahora mismo, simplemente es una muestra más de cómo se construían castillos en el aire años atrás.

Y terminaba con una comparación entre los problemas que tenía el municipio vecino de Alpedrete (gobernado por el PP) y el nuestro gobernado entonces por el PSOE, por si algunos no entendían entonces que las diferencias de color político no suelen influir en la mayoría de los casos en lo que el vecino se encuentra en el día a día. Yo creo que hoy casi todos hemos llegado a esa conclusión tardando mas o tardando menos.


Hasta aquí el repaso al mes de Julio de 2007, que ha servido para ver que en muchos casos los temas son recurrentes, que por mucho que algunos quisieran vendernos la moto en aquellos tiempos, estaba claro que la moto no tenía ruedas. Que en definitiva han pasado seis años pero los problemas gordos siguen ahí sin que nadie les dé solución y sin que nadie  haya entonado el “mea culpa”.

miércoles, 24 de julio de 2013

Exitos pasados, decepciones presentes, fracasos futuros...



Segundo día de fiestas y primer y posiblemente único acto al que asista, pues los horarios de conciertos son incompatibles con mis horarios laborales y lo taurino no me llama y no veo ninguna actividad que incline la balanza por la cual cambiar mis hábitos o mis prioridades en la gestión de mi tiempo libre.
El evento escogido ha sido la Carrera de los Autos Locos. Ha sido elegida por la cercanía a mi domicilio, lo que hacía que me fuese cómodo asistir a la misma y porque esperaba ver un evento participativo y que ha tenido un gran éxito en una convocatoria reciente.

Llego a Honorio Lozano y veo la calle con gran cantidad de público y medianamente preparada para el evento, aunque tal vez habría que valorar el poner balas de paja o protecciones blandas en esa primera curva que era donde los “bólidos” debían pillar la máxima velocidad y donde podría darse algún accidente. Había en su lugar los típicos separadores de tráfico que se rellenan con agua para que el viento no los mueva. Esos separadores habrían resultado demasiado duros en caso de accidente. Afortunadamente no se ha dado la situación de tener que lamentar un golpe doloroso ni nada por el estilo.

Pero a pesar de la convocatoria de público, algo ha fallado. Si en las fiestas de San Antonio se presentaron 6 participantes, ¿Por qué solo cuatro en las de Santiago que se les supone mayor potencial?
Está claro, alguien ha olvidado dos máximas principales para el éxito en casi todas las facetas de la vida.

  • Éxitos pasados no aseguran éxitos futuros.
  • Sin trabajo no hay recompensa.

No sé si la organización del evento ha corrido directamente por parte del Ayuntamiento o si ha sido alguna peña o alguna iniciativa privada, pero lo que está claro, es que alguien no ha calibrado que para este tipo de iniciativas hace falta una gran promoción que no se ha dado en este evento. En las fiestas de San Antonio, tanto la Comisión de Mayordomos como la Peña Los Pirin, no pararon de promocionar sus eventos desde un mes antes (al menos) a través de redes sociales y otros canales. Sin embargo, este evento de los autos locos, al menos el que esto escribe, no ha tenido conocimiento de su existencia hasta hace tres o cuatro días, tiempo claramente insuficiente para si peñas o grupos de amigos querían fabricar su auto.

Sería interesante que los responsables últimos de estas iniciativas (concejalía de festejos entiendo), analizasen este suceso para evitar que se repita, pues algo similar ha pasado en otras ocasiones con otros eventos. Evidentemente no todas las organizaciones gozan de los mismos medios y capital humano, pero cuando el Ayuntamiento se mete en un fregado como este, que ha implicado el tener una de buena parte del pueblo con tráfico restringido, conviene que supervise algo más el asunto, al menos cuando la experiencia de los organizadores es escasa.

La situación vivida esta tarde me recuerda bastante al fracaso de la primera edición de la Carrera por el Daño Cerebral de la Fundación Pita López, donde como ya explique, alguien debió de pensar que hacer correr a miles de personas en Collado Villalba era tarea fácil. Recuerden también el batacazo de participación que sufrió el año pasado la Carrera por la Discapacidad de la Fundación Apascovi, que no llego a 500 participantes cuando se fijaron como objetivo más de 2000.


Tomen nota de cara al futuro, ya sea para los autos locos, un torneo de petanca, un festival de música, una marcha de MTB o una San Silvestre. Recuerden las dos máximas esenciales y claves del éxito.








lunes, 22 de julio de 2013

Ara Malikian, La Orquesta del Tejado y otros coristas.

Noche fresca la del domingo día 21 de julio tras las tormentas que refrescaron el ambiente de un día del corazón del verano.

Metido ya de lleno en la mitad de la campaña de Villalba Capital de la Sierra, que vera un poco frenada su actividad una vez pasen las fiestas de Santiago Apóstol en la semana en que nos encontramos, es justo en este momento cuando voy a disfrutar del primer evento de su programación

No es que tenga motivo alguno por el cual estuviese boicoteando los eventos hasta ahora programados, simplemente no habían cuadrado en mi modesta agenda en la que no es precisamente que me sobre el tiempo libre debido a mis horarios laborales. Pero en el caso de ayer, la cercanía del lugar  y que el artista fuese de renombre me incitó a acercarme a presenciar el concierto.

El lugar elegido para el mismo fue el ágora de la biblioteca Miguel Hernández en la calle Batalla de Bailen que fue cortada a tal efecto. Un ágora que se quedo pequeña ya que muchos tuvimos que ver o más bien escuchar el evento desde la acera e incluso mas allá. Digo bien lo de escuchar más que ver, ya que la gran cantidad de columnas y la poca elevación del escenario dificultaban la visión de los artistas y aunque fuese un espectáculo musical, habría estado bien el poder ver a los intérpretes en faena en mejor posición.

Este espacio abierto no está especialmente concebido para estas cosas, pero está claro que se ha convertido en el epicentro de las iniciativas culturales del municipio y su céntrica ubicación juega a su favor.  A ello hay que sumarle sus grandes dimensiones que facilitan que ayer por ejemplo, más de 1000 personas se pudiesen dar cita en el evento. Pero no deja de ser un espacio al aire libre y por tanto con sus correspondientes hándicaps, ya que aunque la circulación de vehículos estuviese cortada, no deja de ser una vía pública y la gente no para de ir y venir con lo que supone de distracción y de ruidos varios.

Pero voy a ahondar un poco más en el tema y vamos a hacer parada en lo que supone que este tipo de acontecimientos  se desarrollen en espacios abiertos y de forma gratuita.

Vaya por delante que soy partidario de este tipo de espectáculos y de este formato (muy probablemente, de haber sido de otra forma  no habría acudido al mismo), pero lo cierto es que no estamos preparados para ello. La cultura del “gratis” parece que da derecho a todo y si bien tiene como principal virtud el dar la oportunidad de acercarse a ella a gente que de otra manera no puede o no se ve motivada a hacerlo, no es menos cierto que provoca una cierta perdida en la calidad.

Por ejemplo, ayer había mucha gente muy joven y muchos niños. Era muy gratificante ver la mezcla de edades o ver incluso a gente con  look a lo Easy Rider con su camiseta del Granitorock ver una actuación como la de ayer. Pero lamentablemente fueron unos cuantos los padres que llevaron allí a sus niños sin estar preparados para ello o sin tratar de hacerles entender lo que allí estaban viendo. Aun así, ese otro puñado de niños que miraban sin pestañear el concierto y aplaudían después de cada canción, bien compensan los fiascos de los que no disfrutaron de la actuación y nos molestaron un poco a los allí presentes.

Pero si los niños tienen justificación, los que no la tienen son los mayores que pegan una voz al ver pasar a la vecina y no digamos aquellos que fueron al concierto con sus perros. Se dice que la música amansa a las fieras, pero por lo que se vio ayer, había fieras indomables que no parecían muy conformes con la calidad del evento y lo mostraron con sus ladridos. Creo que en este caso, hasta los más fervientes defensores de los animales, estarán de acuerdo conmigo en que un concierto de música clásica no es un lugar al que ir a dar un paseíto con el perro.

En cuanto a lo estrictamente musical, no puedo permitirme enjuiciar al artista pues no tengo ningún tipo de conocimiento de música clásica ni estoy en situación de decir si la técnica del violinista de origen armenio y con claras influencias de Oriente Medio o la Europa del Este, es más o menos depurada, aunque debo decir que siempre me ha chocado mucho el verle tocar con tantas cuerdas rotas o tan largas que cuelgan por todas partes. Creo que en cierto modo forman parte de su marca como su aspecto físico.


Lo que sí puedo decir, es que esa curiosa mezcla de música oriental con la música zíngara e incluso con algunos toques de samba en alguna pieza, me trasladaban a otras ciudades. En más de una ocasión uno no podía dejar de ubicarse mentalmente a las orillas del Danubio o verse paseando por las calles de Praga o Budapest. Un viaje que en esta ocasión salía gratis, solamente había que cerrar los ojos y dejarse llevar, espero que alguno más de vosotros también experimentase ayer algo así.


lunes, 15 de julio de 2013

La Movida I. Previos y semillas...

Dándole vueltas a la cabeza y mirando desde mis recuerdos el si alguna vez Villalba ha sido Capital de la Sierra, se me hace obligatorio analizar el fenómeno de la famosa “movida”.

Evidentemente, la movida Villalbina no tuvo mucho que ver con la movida madrileña de aquellos primeros años ochenta cuando la democracia comenzó a abrir las puertas a lo desconocido a miles de jóvenes. Eran años de transgresión, de innovación artística, de recibir las influencias del exterior que hasta entonces tantos problemas tenían para llegar hasta nosotros.

Nuestra movida nunca tuvo referentes culturales propios, más bien era un apéndice que se escindió desde la gran movida madrileña y que alcanzó vida propia. El poner un punto de partida a la misma resulta casi imposible, como también resulta imposible poner fecha a su defunción. En gran medida cada uno le pone la fecha en función de cuando se fue sumando a la misma o la abandonó.

Con anterioridad a este fenómeno, Collado Villalba tenía sus propias discotecas en el centro del municipio. Las más importantes fueron Botticelli, Volumen y especialmente El Quinto Infierno, que estaba en lo que hoy conocemos como El Corte Chino. Eran otros tiempos en todos los sentidos. El heavy y la rumba eran músicas que eran pinchadas en las radiofórmulas y en las discotecas, era habitual ver a seguidores de los Chichos o los Chunguitos, que a su vez eran seguidores de Obús o Barón Rojo.

Que yo recuerde, pues por edad no llego a poder controlar los precedentes del fenómeno, todos estos locales eran cerrados salvo un par de ellos que si tenían espacio habilitado como terraza. A estos, se le podría sumar el famoso Napoleón que estaba ubicado justo en el paso a nivel de las vías que existía cerca de donde está ubicado ahora el ambulatorio de El Gorronal o el Mana Mana, que estaba en plena Calle Real, en el edificio donde hoy esta La Caixa.

Fijada ya un poco la situación previa al boom, veamos cuales son los detonantes que provocan este fenómeno social, cultural y económico.

Ha pasado ya la parte más complicada de la transición, la economía española comienza a tener un cierto impulso y la forma de vida cambia. El fenómeno migratorio hace que la ciudad comience a expandir sus tentáculos mas allá de sus fronteras y que al gran numero de segundas residencias que ya existían en los setenta, se sumen otros cuantos millares e incluso empiezan a ser muchos los que comienzan a pensar en la zona de la sierra y más concretamente en Collado Villalba por aquello de su buena comunicación por carretera y transporte público para fijar su residencia habitual.

Estos factores hacen que a partir de los ochenta, especialmente a partir de la segunda mitad, la población joven se dispare en la zona de Collado Villalba y su área de influencia.

Tengamos en cuenta además, que hasta el año 1987 más o menos, el IB Jaime Ferrán, era el único instituto de bachillerato público de la zona, por lo que la gente tenía que bajar desde Collado Mediano, Guadarrama, Moralzarzal, Cerceda o Alpedrete hasta Collado Villalba para estudiar. Esto provocaba que toda la gente joven de la sierra se conociese y tuviese importantes lazos de amistad. Se necesitaba un punto de encuentro para toda esa gente de los distintos pueblos de la sierra y el mejor comunicado era Collado Villalba, además ningún otro pueblo tenía la oferta de discotecas que tenía ya nuestro municipio por aquel entonces.

Algunas de las discotecas clásicas de Collado Villalba, no supieron evolucionar con el tiempo y dar respuesta a un nuevo público más urbano y con otros gustos. Así el mítico Quinto Infierno tal vez sea el ejemplo más claro de discoteca que no pudo sobrevivir al cambio generacional o de gustos.
Bariloche sufrió un incendio que la arrasó por completo y del que gracias a dios no hubo que lamentar víctimas, pues era el bajo del edificio anexo a lo que hoy es el DIA de la Travesía de la Venta y sobre el que vivía mucha gente.

Otros cambiaron de nombre como el Bus, Splash, Volumen y un largo etcétera. Pero el fenómeno empezaba a gestarse a una velocidad endiablada. Las discotecas comenzaban a salir a la periferia del municipio y las que quedaban en el centro sufrían las limitaciones de sus locales. La última gran discoteca que cerró sus puertas implantada en el centro de Villalba y que trato de seguir el ritmo de sus referentes en cuanto a nuevas tendencias fue Botticelli, que aguanto estoicamente hasta principios de los noventa gracias en parte a ser la que movía las fiestas del Jaime Ferrán para la captación de fondos para el viaje de fin de curso.

Pero la movida había comenzado y todo el mapa geográfico de implantación de discotecas había cambiado. De los gustos y los looks se podría decir que tres cuartas de lo mismo. El heavy metal dejaba atrás sus días de gloria y las largas melenas de los que iban de la sala de juegos de las cigüeñas a poner su música en la maquina dejaban paso a otros ejemplares nuevos…

El look ochentero de macarrilla a lo El Vaquilla o El Torete, daba paso a el look niño de papa estilo Hombres G.



Continuará…