martes, 22 de abril de 2014

C.B. Collado Villalba. Vuelve la ilusión (II)

Como muchos sabréis, para el próximo día 7 de junio se está preparando un evento conmemorativo por el 30 aniversario de la aparición en escena del Club Baloncesto Collado Villalba, un suceso que convivió con los años mas dorados del municipio y que puso al pueblo en boca de todos.

Desde este espacio que representa mi blog y en mi condición de aficionado al baloncesto y socio que lo fui del club durante algunos años, voy a tratar de retratar como viví aquellos años para que todos aquellos que no tuvisteis la suerte de disfrutarlos os podáis hacer una idea de que era lo que se vivía en el pueblo en aquellos tiempos.

Tratar de comparar o medir lo que ocurrió en aquellos años con parámetros de la actualidad seria un absurdo, pues nada tiene que ver la realidad ni de nuestro pueblo ni del deporte de la canasta con lo que fueron aquellos tiempos.

Hay que recordar que en el año 84 España había logrado la medalla de plata en las JJOO de los Ángeles, el mayor logro de nuestro combinado hasta que la generación de los Gasol y compañía lo igualaron y lograron el mundial de Japón. El baloncesto era un deporte bastante seguido, pero aquel logro lo catapultó hasta alcanzar el nivel del futbol en nuestro país. Hay que tener en cuenta, que por aquel entonces solo había dos canales de televisión y se retransmitía tanto o mas baloncesto que futbol. A eso habría que sumar que los dos grandes brindaban duelos épicos con jugadores como Corbalán en el bando madridista y Epi por los catalanes. Recordemos que el jugador maño fue nombrado mejor jugador europeo de la década de los ochenta.

Existían revistas especializadas en baloncesto que nos ofrecían todo tipo de estadísticas y reportajes no solo de la liga española, sino de las competiciones europeas y la NBA, que empezaba a exportar su negocio y sus modos de trabajo a las ligas europeas.


Queda claro pues, que el baloncesto en aquellos años era un deporte mucho más seguido de lo que lo es en la actualidad y con un ascenso más que notable en su repercusión mediática, modelo de negocio, etc.
¿Y cómo llegó el equipo de baloncesto hasta nuestro municipio?

Pues esa es un poco la pregunta del millón, pues hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos nuestro municipio no debía de llegar aún ni a los 20000 habitantes y estaba carente de muchas cosas como para ser capaz de asimilar reto tan grande. Solo unos años antes se había terminado la canalización del rio, que ha sido la obra clave de este pueblo, pero que fue costosísima y por otro lado, se estaba desarrollando el polígono industrial P29, que se llevo a cabo en varias fases a lo largo de varios años y que supondría el desarrollo comercial e industrial futuro para el municipio hasta nuestros días.

Era un pueblo que solo contaba con una pista de baloncesto municipal en lo que ahora son los vestuarios de los actuales campos de futbol. Una pista de terrazo que cuando llovía resbalaba cual pista de patinaje. Así que con esa pista y las canastas que había en algunos colegios, no en todos, era con lo que se contaba hasta la fecha para promocionar el deporte de la canasta.

Como dato anecdótico, puedo añadir que yo en aquel año era alevín y en las ligas escolares solo había tres equipos, el Vázquez Díaz, La Escuela municipal (de la que nunca supimos nada pues no se presentó a ningún partido) y el Carlos Ruiz (con los que no fuimos elegidos para el fútbol). El que en estos dos colegios si hubiese equipos se lo debemos en gran parte a Don Ángel (profesor de educación física del primero) y a la saga de los Villarejo en el caso de los segundos, ya que el benjamín de la casa decidió pasar del futbol y seguir los pasos de sus hermanos en el baloncesto, lo que nos arrastró al número suficiente de chavales hasta configurar el equipo.

Era el baloncesto pues un deporte de contrastes, pues tenía un nivel en la elite muy importante (subcampeones olímpicos) pero la base presentaba serias lagunas y la competición domestica no era aún demasiado potente. El baloncesto tenía su centro de poder focalizado en Cataluña y Madrid con nueve equipos entre los 16 que formaban el campeonato.



2 comentarios:

Samuel Gómez dijo...

Tuve la suerte de ver algunos partidos del C.B Collado-Villalba en sus inicios, 1984-85, con dos grandes americanos como Ben McDonald o Leonard Mitchell. El equipo entonces primero fue denominado como "Bancobao" para pasar luego a “BBV Collado-Villalba”. Con otro buen grupo de jugadores nacionales, era un conjunto "muy decente" en cuanto a su juego y anduvo siempre a mitad de tabla.

El pabellón siempre tenía muy buena entrada, llenándose claro está en las visitas del Madrid, Barça o Juventud. Es a partir de la llegada "del tío gilito", cuando todo cambia, pero a peor claro está y se produce el desmontaje por venta de los jugadores más valiosos de ese honrado club.

Creo por cierto que intentó entonces llevárselo, trasladarlo a Marbella, aunque la Liga Profesional se lo impidió pues la licencia era propiedad del municipio, que se negó en redondo a tal maniobra caciquil, muy de “Gil y gil, querida…”, así que terminó por “dinamitarlo”, algo muy típico de aquel tipo nada legal, un personajillo para olvidar.

Saludos.

llama_82 dijo...

Ya llegará el momento de analizar aquella temporada. De momento sigo un orden cronológico de la historia.