miércoles, 17 de octubre de 2012

MADE mía, como hemos cambiado (II)


Dejábamos nuestra anterior entrada en el año 1956, el momento clave en el que tras la ampliación de la fábrica, MADE además de a sus actividades tradicionales, comienza a atender pedidos de la industria de la automoción.

MADE cierra el ejercicio de 1956 dando trabajo a 74 empleados en Madrid, 155 en Medina del Campo, 59 en Lérida y 280 en Collado Villalba, lo que hace un total de 568 empleados, frente a los 436 con los que lo inicio. Sin duda un gran año y una apuesta por el futuro.

El pleno potencial de la empresa se alcanza allá por 1976, cuando la forja de Collado Villalba, que ocupaba la extensión que hoy engloba la calle Rafael Alberti hasta la gasolinera, la Parroquia de la Santísima Trinidad,  el edificio Parcor y el de la futura Policía Municipal (si es que lo llegamos a ver) producía 1500Tm de piezas mensualmente.

Con una plantilla de 1500 personas en su conjunto, la empresa era el motor de los municipios en los que se instalaba y en Collado Villalba lo fue sin duda alguna. Además desarrollaba labores sociales como las del Economato donde las familias de los empleados podían comprar artículos rebajados.

El libro de Luis Antonio Vacas nos ofrece datos de facturación interesantes de las ventas del periodo octubre-diciembre de aquel año, que nos permiten hacernos una idea de la importancia del economato y la empresa dentro del municipio:

Carne fresca: 2.671.072 pesetas
Comestibles: 9.217.065 pesetas
Vestuario: 987.293 pesetas
Electrodomésticos: 3.275.264 pesetas.

Por otra parte, el comedor sirvió 7072 comidas, 6985 bocadillos, 543.656 botellas de refresco, 26.472 botellas de cerveza…

Son cifras de las dimensiones de una gran empresa integrada dentro de un municipio que por aquellos tiempos no tendría ni 15000 habitantes.

Sin duda alguna, ninguna otra empresa ni iniciativa, ha conseguido vertebrar tanto el desarrollo de nuestro municipio como lo hizo MADE en su época dorada. El desarrollo del polígono P-29 y la implantación del CC Los Valles pueden haber supuesto mas creación de puestos de trabajo, aunque también habría que analizar cuántos de esos puestos en realidad fueron transformación de otros que ya existían en el municipio y que se “mudaron” de casa.

Raro era por aquellos años, que al menos un 20% de tus compañeros de clase no fuesen hijos de empleados de la fabrica. Los horarios del pueblo los marcaban el martillo de estampación y la sirena que anunciaba los cambios de turno antes de que la riada de hombres vestidos con su mono azul saliese o entrase de la fábrica.
Fueron años dorados que se vieron truncados a primeros de los años 80, cuando otra gran crisis sacudió España y la famosa “Reconversión Industrial” llevó al cierre a buena parte de los astilleros, minería y otras industrias pesadas del país.

Especialmente duro fue el año 1981, creo recordar, cuando un ERE planteaba el despido de una gran parte de la plantilla en nuestro municipio. Después de alguna que otra manifestación, huelgas, encierros e incluso algún disparo al aire en el interior de la fábrica, dicho ERE no se llevó a cabo. De haberse llevado a cabo, no solo la empresa habría quedado tocada, el municipio entero habría entrado en una peligrosa recesión económica y social. Recuerdo que aquel año se diseño un cartel lleno de actuaciones en el polideportivo para las fiestas de Santiago Apostol con artistas de primera fila, pero ninguno de los artistas llego ni tan siquiera a rozar el lleno, es más, varias de las atracciones del ferial se desmontaron a mitad de las fiestas ante la falta de público. El horno no estaba para bollos e incluso había una cierta fractura social en el pueblo entre los que habían recibido “la carta” y los que no.
Afortunadamente el ERE no se llevó a cabo y la plantilla fue adelgazando en los siguientes años a ritmo vertiginoso a base de planes de prejubilación con edades inferiores a los 57 años, lo que ha provocado que algunos de esos empleados hoy tengan pensiones bajísimas pese a lo que cotizaron en sus años de trabajo. Esa cifra parece un disparate con lo que se habla hoy en día, pero con esa cifra la mayoría trabajaron no menos de 35 años y eso pese al servicio militar.

La industria fue cambiando y MADE con ella. Cambios en su ubicación que la llevaron a su actual emplazamiento en el P-29, cambios de nombre desde Fovisa, Forjanor a Gerdau… y todo ello con ciclos de bonanza en los pedidos que implicaban la implantación del tercer turno y ciclos recesivos en los que las bajas se multiplicaban.

Y es que MADE, perdón el grupo Gerdau o Sidenor o como quiera que se llame ahora, puede seguir fabricando piezas, incluso en mayor numero y mejores, pero ya no tiene el peso que tuvo en la sociedad villalbina. Un peso que podríamos decir que hace inconcebible el pensar en el desarrollo del pueblo sin la existencia de la forja, que junto a la llegada de las canalizaciones del agua corriente y la canalización del rio, fueron los pilares del crecimiento del municipio en el siglo XX.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me permito hacerle dos comentarios:
Las pensiones bajísimas, causadas por la jubilación anticipada con el 65% de la BR, fueron compensadas al cumplir los 60 años, con una indemnización que alcanzaba los dos millones de ptas de media, hablo de los años 90. Ese dinero tenía que haber sido invertido, a plazo fijo por ejemplo y lo que sucedió fue que la mayoría lo repartió a los hijos como ayuda, compraron una casa o coche, etc. , en definitiva se gasto y no se ahorro.
Y la otra, en los ciclos de bonanza se implanta el CUARTO TURNO, el tercer turno está implantado siempre, bueno casi siempre, pues en momentos de muy baja carga puede que algunas instalaciones queden a dos turnos.

llama_82 dijo...

Yo se de gente que lo ahorro, pero la bajada de los tipos de interes hizo que ese dinero supusiese muy poco en cuestion de dos o tres años. A cambio, llevan mas de 20 años con pensiones que en algunos casos no alcazan aún el dinero que ganaban en sus años trabajando.