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martes, 4 de febrero de 2014

Las vidas y los rios.

Diversos sucesos han acaecido en nuestro municipio la pasada semana y tristes los dos principales a los que me voy a referir, aunque con distinta naturaleza.

Ya acertaba Jorge Manrique al comparar nuestras vidas a los ríos que van a la mar que es el morir. Pero los hay que llegan tranquilos y caudalosos y otros que lo hacen después de ir serpenteando por su recorrido entre abruptos terrenos. Los hay que han visto como el hombre los ha canalizado e incluso los que han visto como la mano humana les dejaba sin caudal, sin poder llegar a ese “mar de calma”.

Como seguramente sabréis, dos personas nos han dejado en este pueblo en los últimos días. Por un lado Luis Antonio Vacas, al que debemos buena parte de la historia de este pueblo, no solo como alcalde que fue, sino como persona que tuvo entre sus intereses el tratar de recopilar y dar a conocer la historia de este pueblo. Su legado junto con los grabados de Redondo, son la mejor manera de acercarse a la historia de este nuestro pueblo.

Luis Antonio nos dejó el pasado día 24 de enero a los 90 años de forma silenciosa y discreta. Me sorprendió que las redes sociales no se hicieran eco del suceso de la muerte de una persona tan notable no solo por él, sino por su familia. Una familia numerosa y que también forma parte muy activa de la vida social del municipio. Uno de sus hijos ha sido concejal del PP en al menos las dos últimas legislaturas que yo recuerde, otros regentan un conocido restaurante del casco antiguo y todo ello sin olvidar que Luis Antonio además de ser alcalde, también paso por la añorada MADE, donde fue el jefe del laboratorio.

Recuerdo que mi padre siempre que le mencionaba hacía mención a que era una persona muy educada y muy culta. Para todos los que se quieran acercar a la figura de este ilustre vecino, siempre tendrán a su disposición los libros que él publicó sobre la historia y las historias de Collado Villalba, que se pueden comprar en algunas dependencias municipales y en las librerías de toda la vida como Ariño.

Se ha ido de puntillas, sin hacer ruido y de forma modesta, pero deja un legado histórico del cual os dejo un enlace que ya publiqué en sumomento.

Desgraciadamente el caso del otro suceso es bien distinto. Si Luis Antonio Vacas se fue con lo que podríamos considerar una vida cumplida, José Merino fue una vida truncada, un hueco irremplazable en la vida de muchos seres queridos a juzgar por lo visto en las redes sociales.

Vaya por delante que no conocía a esta persona, por lo que no puedo decir que era un extraordinario ser humano ni nada por el estilo sin caer en la demagogia. Solamente puedo hablar desde la distancia y ver que él fue una de esas víctimas de la crisis que nos llegan a diario por las noticias y a las que no prestamos atención hasta que le ponemos cara o apellidos.

Él como tantos otros, estaba sufriendo la crisis de la precariedad laboral, de las hipotecas que te asfixian y los problemas personales que cada uno mejor o peor llevamos a cuestas. Un altísimo porcentaje de la población española está viviendo con el filo de la guadaña sobre su cuello esperando que un ligero movimiento nos pueda dar el dramático final. ¿Fue la carta de despido que recibió unos días antes la culpable? ¿Son responsables los empresarios españoles que están despidiendo a sus empleados los responsables de los suicidios?

Es difícil de determinar la responsabilidad de un suceso como ese. No sabemos qué es lo que pasa por la cabeza de una persona para llegar a tomar una decisión sin vuelta atrás como esa. Evidentemente, en el caso que nos ocupa, el crédito de los afectados esta tan agotado como seguramente estaban las cuentas de José con las que tenía que hacer frente a esos gastos que le agobiaron hasta el punto de quitarse la vida.

Estoy seguro de que muchos empresarios se habrán visto obligados a tomar esa decisión en contra de sus principios, pero en el caso que nos ocupa, todos sabemos que sus principios siempre  han sido los mismos. Aún así, no quisiera estar en su pellejo siendo señalado como el responsable de la perdida de una vida, algo que mi conciencia nunca me perdonaría.

Sea como sea, la vida nos ha enseñado que todos iremos a la mar, pero que hemos de intentar que esa llegada no sea en medio de una tempestad, sino que sea como final a un largo y apacible transito por este mundo.


Descansen en paz los dos.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Tragamillas de record

Pues casi podría empezar la crónica de esta edición de la Tragamillas del mismo modo que comencé la del año anterior, ya que al igual que paso en el 2007, la noche previa a la carrera estuve de lo más inquieto. No logré acostarme todo lo pronto que quería, ya que atar los últimos flecos relativos al tema de la organización me entretuvo hasta bien entrada la noche.

El caso es que creo que dormí poco más de una hora, muy poco para el esfuerzo que iba a realizar en pocas horas, pero es que no podía dormir por tanta tensión y para remate, la Guardia Civil pasando a toda pastilla por el barrio con las sirenas a eso de las cuatro de la mañana. Vamos que hice la preparación ideal en las horas previas, aunque la inquietud y el desasosiego me hicieron que a las cuatro de la mañana me pusiese a hacer estiramientos de espalda.

Así pasan las largas horas de la noche hasta que decido levantarme y desayunar para que el cuerpo tenga tiempo de asimilar todos los nutrientes y obtener la mayor reserva de energía posible.

Antes de ir a la línea de salida decido pasar por el que será uno de los puntos calientes de la carrera, el famoso túnel de la A6 que tanta guerra nos dio el año anterior y que supuso que tuviésemos fuertes criticas por su falta de seguridad debido a que fallo su iluminación. Cuando llego allí, el túnel esta aún sin iluminar, así que nada mas llegar a la salida es lo primero que le comento a Javi, el cual esta intentando llevar el timón del asunto como buenamente puede pues va a ser el único capitán al mando tras el infortunio que sufrió José por la muerte de un familiar en esa misma noche. Afortunadamente éramos una buena cantidad de voluntarios y socios del club como para poder hacer que todo saliese bien gracias al gran trabajo desarrollado en los días previos.

Hay muchas tareas y nos las tenemos que repartir. Unos se dedicaran a inflar los globos con los que marcamos los puntos kilométricos y a irlos distribuyendo, las mujeres de otros se encargaran de la gestión del ropero, mientras otro grupo vuelve a marcar el recorrido con la cal muerta, ya que en varias zonas se ha borrado de un día para otro. También es preciso revisar la zona del Coto, ya que aunque se dejo marcada el día anterior, la presencia de botellones en la zona hace que no te puedas fiar ni un pelo, pero afortunadamente la policía esa noche le presto especial vigilancia a dicho punto y nos lo encontramos tal como lo dejamos en la noche previa.

A eso de las 8:45 comienzan a llegar los primeros atletas, en este caso es la expedición del club “Ciclote” de Aranda de Duero, cuyos integrantes lo primero que buscan es un sitio donde poder desayunar. Prácticamente de forma simultánea los patrocinadores van montando sus parafernalias de arcos, carpas, etc.… Mientras el cronometraje también comienza sus trabajos correspondientes y la organización reparte los chips y los dorsales de los atletas que no se inscribieron a través de un punto físico.

El tiempo pasa a un ritmo frenético y ensimismado con mi tarea en la línea de salida, apenas me doy cuenta de que es la hora en la que tengo que buscar un relevo que haga mi tarea para poder ir a prepararme para la carrera.

De esta forma y tras apenas unos diez minutos de un muy suave calentamiento, estoy ya dispuesto para la salida. Salgo en la parte delantera del pelotón, aunque tampoco demasiado, pues ahí los empujones y codazos pueden ser muy peligrosos. Aún tengo fresca la salida del año pasado, donde hice el afilador con otro atleta y por poco me veo inmerso en una magnifica montonera.

Afortunadamente, el hecho de que la salida sea en subida, provoca que la gente salga con los ánimos más templados y solo se producen adelantamientos extraños al llegar a los giros, donde los “recortadores” hacen acto de presencia y se producen los lógicos “cierres”. Justo en la bajada que lleva al pabellón Quique Blas tomo la referencia de un conocido y decido que me haga de liebre para el objetivo marcado en un principio de bajar de 1h 40’. Así entramos en la dehesa, donde una vez pasados los famosos árboles decido empezar a regular, pues he pasado con éxito el primer punto conflictivo de la carrera y no he pillado atasco. Es muy importante no ir despilfarrando fuerzas entre los kilómetros 2 y 4, pues luego empezara la gran subida.

Justo al pasar por el colegio Daniel Vázquez Díaz, lugar donde el ganador hizo su arranque, empieza el primer tramo duro de la carrera, el cual se me hace mas liviano que en los entrenamientos, supongo que por ir entre la gran masa de gente que corría ese día y que no te hacia pensar en los metros que faltaban ni mirar al final de la subida. Justo en el cruce de la carretera de Moralzarzal hay una furgoneta con la música de “Chariots of fire”, luego me he enterado de que eran gente del A.D. Samburiel de Cerceda animando a los suyos y por supuesto a todos los demás. Pero ese breve respiro que supone la calle del Opencor pronto finaliza y comienza la subida que nos deja en el ayuntamiento.

El casco antiguo del pueblo aún no se ha quitado las legañas y se pueden escuchar nuestras fuertes pisadas reteniendo la bajada desde la Plaza de la Constitución buscando la Plaza de los Cuatro Caños, donde los parroquianos han salido a apoyar a otra leyenda del atletismo local, “Kubala”. Este no vive su mejor momento tras un rosario de lesiones que le han tenido en el dique seco todo este otoño, pero esos ánimos le impulsan y sigue ahí, rodando en 4’35”en ese punto de la prueba.

Salimos de la Plaza y vamos en búsqueda del punto más alto de la jornada, el Parque Peñalba. Ahí la acumulación de los desniveles empezará a pasar factura a los más débiles y ojo del que este empezando a dar los primeros síntomas de debilidad y se confié al ver superado el gran obstáculo de la jornada. En mi caso, no he apreciado nada anormal, voy rápido pero creo que ese ritmo es sostenible y sigo con él a la espera de aprovechar los siguientes kilómetros para recuperar y llegar lo mas entero posible a “El Coto”.

La rápida bajada de Peñalba se ve cortada por el brusco giro que nos meterá en el Camino de la Fonda, donde este año si vamos a subir hasta ver la Fuente del Caño Viejo. Esa zona esta siendo remodelada por el ayuntamiento y el suelo presenta bastante polvillo y suciedad, aunque esta libre y despejada, lejos del caos de palets, barro y restos de obras que presentaba la semana anterior. En la bajada de la Fuente hasta el Camino nos encontramos con otro punto complicado, pues se ha creado una especie de isleta con la reforma, que no se había tenido en cuenta cuando se diseño el recorrido. Afortunadamente no hay problemas y todos los atletas la pasan sin dificultades.

La serpiente multicolor enfila el Camino de la Fonda, donde se producen los primeros comentarios al llegar a los puntos donde el terreno es más irregular. Los noveles en la carrera empiezan a tener el primer contacto con la “esencia” de la prueba. Es mejor no arriesgar en esta bajada para poder mantener la integridad física, además de esta forma se podrá llegar mas entero al punto decisivo de la carrera. Justo en la salida del camino se produce una de esas anécdotas que no se pueden prever, una mujer ha sacado a su perrito a pasear y este anda libre por allí prácticamente cruzándose entre nuestras piernas. La señora es ajena al peligro que supone para todos nosotros e incluso su mascota y no hace nada por retirarlo, es mas, casi intenta meterse en el camino para recorrerle contra la marea humana lanzada a más de 14km/h en ese punto del pelotón.

Por fin salimos a Peñanevada IV y la gente comienza a demandar agua, el caluroso día esta empezando a pasar factura, pero afortunadamente entre las puertas del colegio Cantos Altos y las del Canal de Isabel II se encuentra el primero de los avituallamientos, donde unas amables “piratas” nos dan nuestra botellita, que poco a poco vamos bebiendo aprovechando la bajada. Contrariamente a lo que se suele hacer en días que no son de calor extremo, decido conservar la botella el máximo tiempo posible, ya que se que el siguiente avituallamiento esta demasiado lejos y pueden venir síntomas de deshidratación.

Al finalizar la bajada, llegamos al punto más débil de la carrera, el paso por el túnel de la A6. Mucho hemos trabajado para cuidar su acondicionamiento, pero los trabajos no dependen de nosotros en última instancia. Finalmente todo ha salido como era de desear y el túnel tiene una iluminación que garantiza su paso sin problemas y todo ello aderezado por un grupito de gente que esta animando el lugar como si estuviesen en una terraza de verano con la barra de la Taberna “Eufemiano Fuentes”. Esta era sin duda la nota de humor de la carrera.

Tras la salida del túnel viene la bajada más rápida de la carrera y el lugar en donde hacer el último acopio de energías. Pego el último trago y arrojo la botella cerca de un contenedor para facilitar su recogida.

Así llegamos al famoso kilómetro 9, donde la carrera toma otra dimensión y como me ha pasado siempre que he corrido por este lugar la velocidad empieza a decaer y las piernas a bloquearse. Ha bastado la primera subida para darme cuenta de que tal vez he ido pasado de vueltas en los kilómetros anteriores, lo que obliga a un cambio de ritmo de forma inmediata para no ahondar en el error y acabar el Coto desfondado. Así poco a poco “mi liebre” me va soltando sin que yo haga nada por ir hasta él. Comienza otra carrera, la carrera en solitario. A partir de ahora seremos yo, mis referencias y mis sensaciones las que tendremos que afrontar la segunda mitad de recorrido.

En el Coto los cambios de ritmo están rompiéndonos a todos y tan pronto adelantas a un corredor como vuelves a ser sobrepasado por este, es imposible mantener un ritmo constante y las últimas cuestas hacen auténticos estragos en algunos corredores. Precisamente este último tramo que va desde los corrales hasta la puerta se incluyo al final para evitar el tener que hacer caracoleos extraños como el año anterior, que dotaron a la carrera de una gran dureza en sus últimos kilómetros.

Aún a pesar de su dureza El Coto se esta convirtiendo en la referencia de la carrera y a las expresiones que calificaban su dureza se añaden las de admiración por poder correr entre la naturaleza, pudiendo escuchar el canto de multitud de aves, solo eclipsado por nuestra respiración y el arrastrar de las suelas de las zapatillas, a las que cada vez es mas difícil elevar.

Así hemos salido del “pequeño cross” insertado dentro de la media maratón y continuamos con rumbo hacia el polígono, pero la salida de “Las Suertes” y la entrada en “El Parque de la Coruña” son otro punto mas de desgaste, ya que hasta llegar a la carretera de Galapagar y para abandonarla, es preciso superar dos rampas con fuertes desniveles. Solo al llegar a la calle Ramón Fernández Soler se puede respirar tranquilo al encontrar un largo tramo sin dificultades salvo el puente de cruce de la vía.

Pero aquí ya soy consciente de que mi ritmo ha bajado y mucho. Además el calor empieza a hacer mella y el segundo punto de avituallamiento aún esta lejos. Justo al paso por la rotonda de “MADE”, ahora “Forjanor”, vislumbro el avance de lo que luego demostró ser el lunar mas grande de toda la carrera, los problemas de tráfico. Sabíamos que iban a existir y que en algunos puntos estos serian relativamente importantes, pero lo que no me podía imaginar es que la policía estuviese abriendo el trafico en un punto como en el que iba yo de la carrera, que no era demasiado cabecero, pero lejos de la cola y de los grandes espacios que se abren en la parte trasera. Además daba el paso en el sentido de la carrera, por lo que el peligro era bastante importante y al fin y al cabo el conductor se encontraría de nuevo con el problema unos metros después.

El caso es que atravesamos el parque de Romacalderas y nos adentramos en el Gorronal tras el paso por el puente de la Hidroeléctrica. Justo a la altura del bar Rolfi nos topamos con el ansiado segundo avituallamiento, donde están disfrazados de mexicanos y de otras extrañas formas, por fin algo de animación. Y así nos disponíamos a salir de El Gorronal pasando al lado del edificio polifuncional, que según creo no funciona los domingos, lo que fue una lastima, ya que yo esperaba que los abueletes nos animasen, pero se ve que el domingo lo usan para descansar después de los bailes que se meten los sábados.

Y así llegamos a “la travesía del desierto” y es que tengo que confesar que me defraudo mucho la escasa presencia de público en la Calle Real y Batalla de Bailen. Y eso que habíamos hecho lo posible y lo imposible por dar a conocer la carrera y pensábamos que con el día que hacia y que casi todo el mundo conocía a alguien que la corría serian argumentos sólidos para contar con el favor del espectador a pie de calle. Tal vez ese tramo habría sido el lugar más idóneo para poner a la banda de música, pero desde el ayuntamiento se obcecaron en que fuese en la pista, donde su relevancia iba a ser mucho menor y además entorpecería la labor del speaker. Pero en esos momentos yo ya iba “jodido”, mi tripa iba dándome mucha guerra y además el gemelo derecho hacia amagos de subirse.

El ritmo a la altura del Mercadona es ya casi veinte segundos mas lento que en los primeros diez kilómetros y las sensaciones muy malas. Un helicóptero sobrevuela la zona y el claxon de los coches me hace presagiar que el atasco tiene que ser de aupa. Sin embargo según constatamos luego, la A6 no tuvo problemas por nosotros, lo que era un alivio, así que me quedo con la idea de que todos esos pitidos eran para animar a los participantes.

Ya solo quedan un par de obstáculos antes de alcanzar la entrada en meta. El primero es el puente de El Planetocio, donde uno de los compañeros del club, que ha ido de menos a mas me alcanza y hacemos sociedad hasta casi la entrada del estadio, pasando juntos por la subida al cuartel de la Guardia Civil, una subida dura, pero que se ha hecho mas llevadera gracias a la música puesta a todo trapo por los del club Samburiel de Cerceda. Fue escuchar la sintonía de Rocky y sentir que sacaba fuerzas de flaqueza y que los gemelos se recuperaban, pero como es lógico, solo se trataba de una ilusión, un efecto pasajero.

Por fin hemos atravesado el globo del kilómetro 20 y aunque la recta es larga, una vez que ves el estadio y la fiesta allí montada, todo se hace más llevadero y más si en la rotonda hay música animando la entrada gracias a un DJ. En el graderio del estadio también hay música, pero esta se confunde con los comentarios del speaker, que trata de darnos el último empujón hasta llegar al arco de meta.

Una vez concluida la prueba las sensaciones son extrañas, por un lado físicamente estoy muy tocado sobretodo en los gemelos y los puentes de los pies y en lo anímico, no he logrado bajar de la barrera prevista, pero si he logrado mi MMP, bajando en 1’24” mi marca del año anterior. Así pues, a titulo personal he conseguido batir mi record y en lo colectivo hemos logrado también otros cuantos para la carrera.



Estas dos ultimas fotografias de Jose M. Santamaria muestran la espectacularidad del recorrido por el coto lleno de gente.

#Mas de 1100 inscritos frente a los 800 de la edición anterior
#949 llegados a meta contra los 727 del año anterior y eso sin contar a los que corrieron con dorsal, pero al ser nuevos no sabían la necesidad de recoger el chip.
#1h 12’ 05” fue el registro para el ganador, que baja en más de un minuto la marca del ganador del año anterior y eso que estuvo solo la mayoría de la prueba y se limito a regular la ventaja obtenida en el kilómetro 5.
#Un 25% más de mujeres llegaron a meta con respecto al año anterior.
Más de 80 clubes con representación.
#41.30% de incremento en las visitas al foro de referencia del atletismo nacional en el post dedicado a nuestra prueba.
#Mas de 200 atletas inscritos de Collado Villalba
#Más de 110 voluntarios asignados a seguridad, servicios al atleta y animación.


Y otros muchos más records que seguro me habré dejado en el tintero y que suponen el listón a superar para el año que viene, en la que esperamos tener una Tragamillas más fuerte aún si cabe, para lo cual nos disponemos a trabajar desde hoy mismo. Y no es una expresión retórica.

Fotografia ganadora del concurso.

Titulo : La soledad del campeón

Autor: Rubén Martín Santos.

lunes, 3 de marzo de 2008

La trastienda de la Tragamillas.


Pues no se muy bien por donde empezar esta crónica, ya que hay tanto que contar, que no se si aplicarme por orden cronológico, hacer un breve resumen o ir a la parte de la carrera directamente. Creo que pondré la directa y que salga el sol “por ande quiera”.

Pues ya ha pasado la Tragamillas, lo que para algunos ha sido una carrera de mas o menos dos horas o un atasco de tráfico, para mi ha sido un trabajo que he venido desarrollando gustosamente desde el mes de septiembre que empecé a trabajar para la organización, por supuesto desinteresadamente, pero como sarna con gusto no pica…

Pero como la elaboración del dossier, recorrido, reuniones y demás serian un autentico rollo para vosotros, me limitaré a comentaros lo de los últimos días, días de locura y dolor de cabeza.

Entrando en la semana final, por fin tenemos atado casi todo, si bien aún hay cosas que detallar. El recorrido lo hemos peinado hasta la última piedra de “El Coto”, pero aún así, la realidad es cambiante y por ejemplo, en esta ultima semana, se abrieron zanjas de lado a lado en la zona de Los Valles, así como en la de El Caño Viejo, por no hablar de la canalización de la carretera de Galapagar. Había que estar atento y no dejar nada a la improvisación, esas zanjas tenían que estar perfectamente tapadas. Y gracias al trabajo en equipo y a la coordinación con el ayuntamiento y policía, no hemos sufrido ninguna incidencia por ese tema, aunque haber pasado la barredora por la zona de Caño Viejo habría estado muy bien, pues estaba muy sucia ya que las obras por la zona siguen y los resbalones se pudieron dar y con ello alguna caída. Afortunadamente no he tenido noticia de nada de eso.

El martes tenemos la última reunión del club y en ella nos repartimos las últimas tareas y curiosamente, mientras estamos en esa reunión un atleta se pone en contacto con nosotros vía mail, se trata de Youness Laktarni. Ninguno de los allí presentes le conocía, pero “San Google” nos permitió en unos minutos ponernos al día y tramitarle la inscripción. La reunión termina a altas horas de la noche y algunos se quedan pegando los últimos carteles por el pueblo para anunciar la carrera.

Al día siguiente se produce una de las reuniones más importantes, la de la cúpula directiva con la policía. Hay que repartirse los puestos entre la policía y los voluntarios para garantizar la seguridad en la carrera y provocar las menores molestias posibles a los vecinos. La organización ha puesto a cerca de setenta personas a disposición de la policía para tal efecto.

Los días siguientes son de autentica locura, el teléfono sonando a cualquier hora y en cualquier lugar (debería pasar la factura al club este mes), estamos cerrando el plazo de inscripción y aunque en las tiendas de Madrid ya hemos recogido las fichas, aún estamos inscribiendo en Villalba para atender al autentico boom de última hora. Al final las cifras son fantásticas y casi logramos un incremento del 50% en las inscripciones, de momento el trabajo esta recibiendo sus frutos.

Llega el viernes y nada mas salir del trabajo, lo primero que hago es pasar a recoger las inscripciones de las tiendas de Madrid, son casi doscientas y no hay tiempo que perder para meterlas en el sistema. Por otro lado, otros miembros colaboradores, están preparando las fichas de las últimas inscripciones recibidas vía fax para que el trabajo sea más fluido y de calidad. En medio de la tarde hago un parón y trato de oxigenarme saliendo a correr media hora por aquello de que mis piernas se acuerden de que este domingo van a tener tarea. Las sensaciones no son buenas del todo, pero al menos la espalda no parece decir basta, cosa que si que me dice en cuanto estoy sentado frente al ordenador por un periodo prolongado. A la 01:30 decido que ya esta bien y me entrego a Morfeo.

Llega el sábado, un día tremendamente estresante y agobiante. Aún tengo que terminar el trabajo pendiente del día anterior así como ir a recoger las ultimas fichas a pesar de que sigue habiendo gente queriéndose apuntar. A media tarde tengo todos los datos introducidos aunque faltan un par de detalles antes de pasárselo a los cronometradores, que han realizado varias llamadas para preguntarme el estado del asunto, ya que estamos tardando demasiado. Tras ir de un local a otro, la mayoría de las veces andando, finalmente se han resuelto esos flecos, las inscripciones y los datos para el seguro son enviados a última hora de la tarde, pero yo he realizado casi otra Tragamillas entre gestión y gestión.

El recorrido se ha marcado con varios miembros del club para que todos los corredores sepan por donde tienen que ir. Solamente esperar que todo aparezca en el mismo estado a la mañana siguiente.


Parece que todo esta controlado, ya que se han realizado las bolsas y parece ser que aunque en mayor numero, la experiencia del año pasado ha servido para mejorar en eficiencia y no provocar un caos de gente dando vueltas. En esto surge un problema de última hora, nos es preciso buscar un lugar para la oficina de cronometraje, ya que el lugar pensado no es válido para la empresa, que necesita estar más cerca de sus equipos. Finalmente y tras un contacto con el coordinador de las instalaciones deportivas del ayuntamiento, también se da solución a este tema. Ya nos podemos meter en la cama a dormir. ¿Lo lograremos?

miércoles, 16 de enero de 2008

Resumen 2007 (Febrero - Abril)

Empezábamos el mes de febrero dando las gracias por la buena acogida que había tenido el blog, mientras que con satisfacción veíamos como se habían resuelto algunos de los problemas denunciados en los meses anteriores y asistíamos a la ceremonia de la confusión en cuanto a la apertura al trafico de Batalla de Bailen. Y como en Villalba somos mas chulos que nadie, estábamos de “fallas” un mes antes, chuparos esa valencianos.

Posteriormente continuamos analizando algunas de las promesas electorales que llevaban los políticos en su programa, tales como el tren ligero, etc. Incluso nos preocupamos por la salud visual de nuestro querido alcalde, que tras una revisión tenia “vista cansada”, ¿seria de leer el blog del faraonchurrero? Tampoco ignoramos el gravísimo problema de circulación que los vecinos de las zonas aledañas a Honorio Lozano estaban sufriendo. Y todo ello bajo la atenta mirada de una nueva publicación que veía la luz por aquellas fechas y de la que no he vuelto a conseguir mas ejemplares.

Mientras pasaban los días, seguía cada vez mas centrado en prepararme para la gran cita deportiva del año en la localidad. Fruto de esa preparación surgieron algunas de mis reflexiones y mis pensamientos mas nostálgicos, que pronto se verían cortados de raíz por los sobresaltos de la dichosa obra, que nos dio un importante susto el 23-F, ¿qué día podía ser mas que el dichoso 23-F?

Marzo. Este fue el mes del debut de Collado Villalba en el mundillo de las medias maratones, algo que se ha puesto de moda en los últimos tiempos y de lo que Villalba puede presumir desde el año pasado. Así hicimos dos posts dedicados a la Tragamillas, uno a sus prolegómenos y otro a la carrera propiamente dicha. Poco más que añadir desde aquí a lo sucedido aquel día, en el que nadie quiso faltar a la foto, más que desear que este año el éxito se consolide y tengamos una de las mejores “medias” de Madrid y alrededores.



Pero Villalba no se paro para ver la carrera y así seguían sucediendo cosas a un ritmo vertiginoso, ya que no olvidemos que estábamos a menos de dos meses para la gran cita electoral y se empezaban a publicar sondeos. Volvimos a asistir a la “reapertura” de Batalla de Bailen y la inauguración de la nueva Web municipal, mientras que celebrábamos el día del agua paseando por la orilla del Guadarrama y viendo su penoso estado.

Terminamos el mes con otro paseo muy esperado por El Coto de Las Suertes, que por fin fue inaugurado para uso y disfrute de todos los villalbinos. Un espacio que siempre debió ser nuestro y que permite la práctica de algunos deportes al aire libre así como albergar exposiciones en su aula de la naturaleza.

Abril. Comenzamos el mes haciendo un alegato en defensa de Localia. Si, habéis leído bien, defendíamos a la citada cadena que empezaba a ver como era posible la perdida de su frecuencia en la sierra, lo que en un principio nos dejaría privados de un medio de comunicación, cosa que al final tuvo otra solución intermedia al aparecer el Canal 7 en nuestros hogares.

Continuamos haciendo un repaso de los retrasos con las obras de Villalba, en especial nos centramos en las instalaciones deportivas, dando “pelos y señales” a golpe de hemeroteca. ¿Alguien se ha podido bañar en el balneario que se inauguraría allá por abril según JPG?

El 12 del mismo mes, comentábamos como el agua no llego hasta el cuello literalmente, pero si hasta mas allá de los tobillos en algunos sótanos afectados por la maravillosa obra de Honorio Lozano – Batalla de Bailen. Pero de esta noticia no se hicieron eco los medios afines, pues el “torrente informativo” nos trajo la dimisión de Julio Henche tras el intento desde Génova de imponerle la lista de candidatos.

El siguiente artículo fue dedicado a uno de los plenos más polémicos de la legislatura, el de la ampliación del plazo de ejecución de las obras del túnel y su correspondiente modificado presupuestario. Todo ello tuvo además el aderezo de las protestas sindicales y las acusaciones del alcalde hacia ciertos ciudadanos que plasman sus opiniones libremente a través de los foros y blogs de Internet.

Desde mediados de mes, la campaña política aparecía de una forma u otra en casi todos los artículos de este modesto blog. Asistimos al frustrado relevo en el PP, es decir a la tercera candidatura de Carmen Rodríguez a la alcaldía, preludio de su tercer fracaso consecutivo, mientras J. Henche asistía como un ciudadano mas a actos como el convocado por ADEI en contra de la ampliación y modificado de la obra, en un acto que se vio boicoteado, no se sabe aún por quién, con la celebración de una prueba ciclista ese mismo día a la misma hora en el mismo lugar.

Como en el mes anterior, decidimos descargar la tensión acumulada dándonos un paseo hasta la fuente del Caño Viejo dando algunos apuntes sobre su historia y viendo como nada tenia que ver con la gran fuente “monumento” que se inauguraría en la Plaza de España y que, como no, estaba sufriendo algunos retrasos. Para que el alcalde tomase nota y supiese salir del aprieto le propusimos que copiase, con permiso de la SGAE, el truco del alcalde de Villatripas.
Proximamente habrá articulos con material nuevo que espero sea de vuestro agrado, ya que hay temas que me gustaria tratar como la exposición de Julian Redondo o la proxima edición de la Tragamillas, de la cual dejo un recuerdo de su primera edición como despedida de este resumen.




jueves, 26 de abril de 2007

El Caño Viejo


Como la próxima cita electoral promete acaparar mucho contenido en este blog en los días venideros, he considerado oportuno poner un post un tanto más ligero en su contenido. Por ello he echado la vista atrás y he tratado de bucear en la historia de nuestro pueblo, que aunque escasa también la tiene.



A continuación os hago una composición con base al texto del mismo tema que Luis Antonio Vacas Rodríguez dedicó en su libro "Cosas de mi pueblo" publicado en el año 2004 y que podéis encontrar en librerías locales. También os reproduzco integro un poema dedicado a la fuente, que me imagino seria escrito por el mismo L.A. Vacas.



El caño viejo.

En nuestro pueblo se han llegado a conocer tres fuentes de la época de la ocupación mora de la península. Las Fuentecillas, La Fuente del Álamo y El Caño Viejo. A día de hoy solo podremos encontrar esta última, ya que las anteriores fueron sacrificadas en beneficio del progreso y quedando reducidas a las tuberías y las arquetas de conducción sin que ahora podamos saber nada de su bóveda de ladrillos y cal moruna.

De la que aún queda en pie, podemos decir que también ha cambiado bastante, por cambiar ha cambiado hasta el nombre de la calle en la que se ubica, que según la persona que mejor conoce la historia de este pueblo antes era conocida como calle de Las Fuentecillas, aunque posteriormente se paso a llamar Calle de Espinarejos, que se correspondía con una calleja por la que discurre la carretera de Manzanares. Hoy día, si buscamos la ubicación de la fuente en las diversas guías municipales o de ocio, digitales o impresas, tendremos que buscar en la Calle Caño Viejo. Aunque no se haya respetado su nombre histórico, parece claro que este nombre es más apropiado y más indicativo del lugar.

La actual estructura de la bóveda en sillería de granito parece que se podría fechar en el siglo XVI, como la iglesia parroquial, pero en la fuente del Caño Viejo parece claro según los expertos, que esa sillería trata de imitar la obra en ladrillos de la vieja fuente mora. Estaríamos hablando pues de una primera obra o reconstrucción de la misma.

En los años cincuenta esta fuente dio con su excedente el agua corriente para la barriada de Nuestra Señora del Enebral, siendo estas las primeras viviendas del municipio que contaron con dicho servicio hasta que el alcalde de Collado Mediano, aprovechando una visita de Franco pidió solución para el problema del suministro de agua y se incluyo al resto de pueblos serranos en la medida.

A continuación copio un poema dedicado a “El Caño Viejo”

Ay! Fuente rumorosa
del fino manantial del Caño Viejo
do brota bulliciosa
el agua cual espejo
donde la luna deja su reflejo.

Por el Caño Viejo
de mi lugarejo
aquesta mañana
divisé serrana
fermosa, sentada.

Miróme de fijo
después que me dijo
con guiño de cara
pidiendo dejara
fuente despejada.

Retíreme un poco
e volvióme loco
la su hermosura
e buena figura
e límea curvada.

Al pie de ese caño
sin hacerla daño
en noche cerrada
e bien estrellada
yací sobre hierba.

Encima un altillo
olor a tomillo
subí con mi amada
toda sofocada
gozosa a mi lado.

En silencio mira
e luego suspira
su cara rosada
e profunda mirada
de su amor probado

É subida el agua
sujeta la enagua
hasta ver la aurora
e cielo rosado.

E muy de mañana
regresa temprana
con el agua fina
prueba su vecina
alzando el botijo
según las consejas
que dicen las viejas
quien el agua prueba
así que la beba
aquí se nos queda.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
explicando los romances
que tu arroyo lleva al mar.

Cuitas de alegre morilla
llantos de bella cristiana
saciar pudiste la sed
que amor la puso en el alma.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
contando lo que tu sabes
de amor y de libertad.

Serranas bellas serranas
que lleváis cántaro al caño
andar bien vuestro camino
para que no sufra daño.

Si algún descanso tomáis
decirle al acompañante
¡Quietas las manos galán!
la fuente esta mas delante.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
narrando las emociones
que quiere el pecho ocultar.

Noche de luna estrellada
al lado del manantial
olor de hierba y tomillos
y crujidos de percal.
Sofocos de una serrana
cuando la quieren besar
suspiros y más suspiros.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
diciéndonos cuantas madres
vinieron aquí a lavar.
Pañales de niño chico
ropa blanca, buen percal
cesta de mimbre al costado
y banquillo de lavar
dura lancha berroqueña
fuerte para restregar.
Amplia charca, limpias aguas
donde allí puedo aclarar.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
y decir cuantos bebieron
agua de tu manantial.
Tú bien sabes, quien la prueba
a ti siempre volverá.
Cuanto botijo estrellado
nunca más se llenará.

Promesas de amor eterno
que los amantes se dan
y para su cumplimiento
rumiando otra cosa están.

Caño Viejo de mi pueblo
si tu pudieras hablar
los amores que a ti van.