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| Cartel 1ª edición de La Tragamillas |
Ya he comentado en más de una ocasión, que Collado Villalba
es
un pueblo sin “Historia” con mayúsculas y que a duras penas conserva un poco
de “su historia”.
El caso, es que la falta de un patrimonio histórico
interesante, pues hay que reconocer que la Fuente del Caño Viejo solo tiene
interés para los aborígenes, sumado a una arquitectura caótica y vulgar, hacen
que nuestro pueblo no resulte especialmente atractivo al visitante.
Así que sin historia y sin patrimonio, nos quedarían las
tradiciones y costumbres del lugar, de las que bien pocas se conservan y
gracias la mayoría de las ocasiones a románticos como la Cofradía de San Blas.
Así pues, a lo largo de los últimos años, a las fiestas
patronales se han ido tratando de sumar nuevas iniciativas que fomentasen el
interés en nuestro municipio. Y las ha habido de muchos tipos, pero la mayoría
de ellas han ido pereciendo o tienen una repercusión muy limitada.
En el plano cultural, tuvimos los intentos de Viacelta
(Festival de música celta) de corto recorrido por lo marginal del estilo de
música y la posterior competencia de su hermano mayor Viajazz, que a pesar de
su nombre envolvía a un espectro musical mayor y que murió víctima de su
excesiva grandeza. Algo insostenible para un municipio como este y que saltó
por los aires con los cachés de grandes estrellas como Brian Wilson y
especialmente Bob Dylan y Sir Elton John.
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| Elton John, máximo exponente del despilfarro del Viajazz |
En el plano deportivo, tuvimos la famosa experiencia del Club Baloncesto Collado Villalba y su singladura por la ACB, que fue muy bonita
mientras duró, pero que solo era viable por el empuje del BBVA y que en cuanto
este dejó el patrocinio resultó imposible de reconducir. Hubo otras
experiencias menores con clubes de baloncesto femenino, futbol sala… Pero
nuevamente, una pequeña ciudad no puede dar cobijo a esos proyectos sin el
apoyo privado y más con el déficit de instalaciones que presenta Collado
Villalba.
También en el plano deportivo, tuvimos durante unos años la
presencia de la Clásica de Alcobendas. Una prueba ciclista que iba vinculada a
la Vuelta Ciclista a España, pues el organizador era el mismo, Unipublic. La
historia a groso modo era que, Villalba colaboraba en el mantenimiento de la
prueba menor y a cambio tenia garantizadas una serie de presencias en la “Gran
Ronda” Un nuevo despropósito económico insostenible para las arcas municipales
que incumplían sistemáticamente sus presupuestos anuales a pesar de la
enajenación de terrenos públicos.
En el ámbito cultural y social, uno de los últimos grandes
intentos ha sido el de la procesión de Semana Santa del Cristo del Camino. Una
propuesta que venía a tapar un hueco, pues nuestro pueblo carecía de pasos
religiosos hasta hace bien poco, pero que difícilmente podía competir con otras
Semanas Santas más asentadas por la zona como la de San Lorenzo de El Escorial
o Galapagar.
Luego han ido surgiendo una serie de eventos que arrancaron
con un cierto interés y que poco a poco se han ido diluyendo en la mayoría de
los casos, como el mercado “goyesco-medieval”, la ruta de la tapa, la feria de la cerveza, etc. Cosas que en otros lugares han funcionado y siguen funcionando
muy bien, pero que por unas cosas u otras en nuestro municipio no han cuajado.
Una de las pocas cosas que surgieron en los últimos años y
que si ha conseguido echar raíces ha sido La Tragamillas, que precisamente en
el día de hoy debería haber celebrado su 15ª edición. Surgió como un proyecto
modesto en el que pocos dentro del pueblo apostaron por él. Y en el que incluso
sus principales promotores en un principio nunca pensaron que podrían llegar a
meter los 800 corredores previstos para su primera edición. Una organización
totalmente amateur y sin casi experiencia en la organización de nada ni medio
parecido y en un mundo en el que Internet empezaba a tomar importancia mientras
ellos seguían tomando comandas apuntando palotes con su lapicero sobre una
agenda de bolsillo.
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| Javi y Jose, los culpables de todo esto |
Pero las cosas con ilusión y esfuerzo salen reforzadas y
ganan adeptos, como fue en el caso de este evento. Así al año siguiente la
estructura organizativa se reforzó y consiguió tapar esas lagunas a la par que
explotaba las virtudes que consiguieron que fuese un éxito, en especial el
movimiento del voluntariado que tanto anima y da soporte a esta carrera. De
esta manera, la carrera conseguía una organización que poco tenía que envidiar
a las de las carreras organizadas por empresas profesionales y por el contrario
gozaba de apoyo y respaldo de casi todo el pueblo, como las modestas carreras
organizadas por clubes deportivos.
Una combinación que hasta ahora ha sido un
éxito. Un éxito con altos y bajos, pero que ha logrado sobrevivir ya a dos crisis sin que su calidad se haya visto mermada y dando un resultado que está
muy por encima de algunas pruebas con más solera o incluso de otras organizadas
en municipios más potentes económicamente, con menos hándicaps o incluso buena
parte de las pruebas similares de capitales de provincia.
Hay otros eventos deportivos en Collado Villalba que tal vez
gocen de un mayor nivel deportivo dentro de su disciplina, pero la conexión del
evento con el municipio es a día de hoy única. Gracias en gran medida a ser un
evento popular y a que toma sus calles.
Lamentablemente Mariola no podrá hacer el disparo de salida
de la Tragamillas 2021 y sufriremos un parón en la organización del evento. Un
parón que esperemos que no vaya más allá de uno o dos años, pero que se ve
amenazado por los “imponderables” que separan la antigua de la “nueva
normalidad”.
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| Edición impresa "El Mundo" |
Sin embargo y pese a que todo va a ir muy condicionado a la
evolución de la crisis sanitaria, no quiero quedarme con el duelo de haber
perdido esta edición de La Tragamillas, quiero quedarme con el detalle de que a
lo largo de esta semana no han parado de sucederse mensajes y referencia a ella
en las distintas RRSS. Incluso he tenido la percepción de mas alusiones a La
Tragamillas que a las fiestas patronales o incluso a la cabalgata de reyes.
Y todo ello significa que hay un compromiso del pueblo y los
vecinos con La Tragamillas y eso tiene que ser el primer ladrillo sobre el que
se cimienten las futuras ediciones de uno de los pocos eventos que han llegado
y se han quedado, uno de los pocos eventos “Marca Collado Villalba”.