Mostrando entradas con la etiqueta baloncesto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta baloncesto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de mayo de 2025

Un poco de nostalgia

Con motivo de la triste muerte a principios de mes de Rafa Rullán, Jaime Fresno nos ha brindado una gran entrevista con Javier Gorroño, antiguo jugador del equipo de baloncesto de la época dorada de Collado Villalba.

En la entrevista se hace un rápido repaso a la figura de Rafa, un histórico del baloncesto nacional que llegó a nuestro equipo para aportar veteranía en un conjunto donde si algo había, era juventud y muchas promesas.

Como anécdotas, habría que decir que Rullán fue icónico por su poblada barba en un equipo donde muchos de los compañeros de equipo eran casi imberbes. Creo que junto con la de Iturriaga y la de Indio Díaz, eran las únicas barbas que desfilaban por las canchas españolas en aquellos tiempos.

Pero otro detalle a destacar, fue que pese a su gran altura, en sus últimos años fue capaz de reconvertirse a un gran lanzador de tiro exterior, en especial desde la esquina, lo que le hizo especialmente difícil de defender, ya que como se menciona en la entrevista, estamos hablando del baloncesto de los ochenta, anterior a la famosa Ley Bosman y los equipos solo tenían un par de extranjeros y la diferencia entre estar en los puestos cabeceros o no, la marcaba el tener un tercer o cuarto hombre nacional de nivel próximo a la internacionalidad y un alto tirador. Rafa aunaba ambas cosas, pero las lesiones se interpusieron en su camino y nos privaron de poder disfrutar de su juego.

Y aprovechando la entrevista, hablaremos un poco de Javi Gorroño. Un suplente de lujo, que en muchos partidos sobrepasaba en minutos a su teórico titular “El Guanche Marrero”. Javier tenía un tren inferior brutal y era un jugador muy físico que le hacían ser un defensor extraordinario. Con el tiempo, su tiro exterior fue mejorando y como he dicho, en bastantes partidos le “robó” la cartera a Marrero, que era un extraordinario tirador, pero menos físico y más irregular.

Pero bueno, mejor os dejo con la entrevista de Jaime y la voz del protagonista. Y si queréis repasar aquellos años del Villalba, ya sabéis que tenéis entradas de todas las temporadas que abarcó el “Sueño Villalbino”.



martes, 9 de abril de 2019

¿Que le pasa al deporte villalbino?

Carlos Verona  (integrante Movistar Team)

Cuando cada semana uno observa los éxitos logrados por los distintos deportistas y equipos de la Sierra, uno se pregunta qué ha pasado con el deporte en nuestro pueblo. Sin duda alguna, es un reflejo más de la decadencia a la que está sometida nuestra villa y causas hay muchas y culpables también.

Corría el ecuador de la década de los ochenta cuando Collado Villalba llegó a tener, si mal no recuerdo, un equipo en Primera División B de baloncesto (la segunda máxima categoría), otro en división de honor de futbol sala y aquí me asalta la duda ¿uno de voleibol y otro de baloncesto femenino también en la máxima o segunda categoría nacional? Datos pasmosos para un pueblo que aún no contaba ni con 30000 habitantes y que no gozaba de soporte económico para mantener esa estructura deportiva.

Evidentemente, todo aquello se logró a base de talonario y contactos, el porcentaje vaya usted a saber, pero evidentemente hubo una conjunción de ambos factores para que ese deporte de primer nivel se asentase en la que en aquellos tiempos era la Capital Económica de la Sierra, pero que no dejaba de ser un pueblo durante 10 meses al año.

El deporte español comienza por aquel entonces, su despertar hacia el profesionalismo y es una auténtica utopía inviable el poder mantener tal nivel en nuestro pueblo ni en ninguna capital destacada que no tenga un nivel de población más elevado o grandes empresas afincadas en su área de influencia. Como es lógico, ese espejismo dura solo un año, salvo el caso del equipo masculino de baloncesto que dos años más tarde y con el patrocinio del Banco de Bilbao retorna a la máxima categoría, la ACB, donde militaría unas temporadas más, sorteando las dificultades económicas que se llevaron por delante a equipos míticos como el Cotonificio, Canoe, Granollers y a buena parte de los equipos de provincias como el Granada, León, Guadalajara, etc.

Alejandro Gonzalez (5º Campeonato de España M. Maratón)
Pero dejemos a un lado el sueño utópico del deporte profesional y de la más alta élite para pasar a un peldaño inferior. De igual modo que veo casi un imposible el tener el nivel de equipos y deportistas de aquellos años, me resulta frustrante el que en los últimos 20 años,  los deportistas de nivel que han salido desde las distintas escuelas y equipos villalbinos se cuenten con los dedos de una mano.

¿Es lógico que en futbol no tengamos un equipo asentado ni en la Preferente Madrileña? ¿Qué existan tres equipos y que salvo un par de jugadores (Reguilon aparte) no hayan salido ni media docena con opciones  para jugar en segunda o segunda B? ¿Que en baloncesto, deporte histórico de Villalba desde que jugaban los Carvajal, Roberto y los hermanos Villarejo antes de la ACB los equipos muten bajo distintas siglas y cambiando de cabezas directoras, pero siempre este la sensación de que nada es estable y que no salgan jugadores? ¿Que desapareciese el equipo de balonmano o la escuela de ciclismo? ¿Que la de atletismo esté en la UVI desde hace más de una década pese a tener unas muy buenas instalaciones?

En algunos casos puede existir una falta de infraestructuras, pero me temo que ese no es el factor más influyente, pues buena parte de los clubes que más claman por ese déficit, son los que tienen más fichas federadas y no logran que sus chavales den el gran salto. Que no me refiero a tener un equipo de futbol en Segunda B o uno de baloncesto en categoría nacional. Simplemente que de vez en cuando, aunque solo fuese por el volumen de chavales que manejan, alguno debería asomar la cabecita, aunque nada más fuese por los filiales de los grandes equipos.

Que Moralzarzal y San Lorenzo forman equipos para ir a los campeonatos de España de atletismo de categorías inferiores y el equipo villalbino ya no recordamos desde cuando no forma uno y lo que es más, solo cuela un par de chavales en las listas del equipo con el que colabora (Lince Parla).

Está claro pues, que ni el dinero ni las infraestructuras aseguran el éxito y que cuando hablamos de lo segundo, la mala gestión del mismo y las luchas internas por el poder dentro de los clubes, se convierte en un gran problema de difícil solución.  Atrás quedaron los días de vino y rosas donde el dinero llegaba sin problemas hicieses lo que hicieses, justificases lo que justificases. El entorno ha cambiado y la competitividad de los rivales es mayor, mientras aquí muchos se han dedicado a mirar a la Plaza de la Constitución buscando soluciones a sus problemas.



Así que mientras esperamos la reacción por parte de todos los intervinientes en el futuro del deporte local, no queda otra que disfrutar de los éxitos de los vecinos de otros pueblos como los San Lorentinos y Cebolleros en atletismo (Lucia Rodríguez, Alex González, Hicham Serroukh, María González…  y lo que viene empujando fuerte desde más abajo), Los ciclistas de Galapagar sumándose a la realidad del gurriato Carlos Verona, la promesa olímpica de la Guadarrameña Victoria Cuadrillero en la gimnasia rítmica… y así una lista por la que deberían asomar más nombres de vecinos villalbinos o deportistas formados en las bases de clubes villalbinos.

Victoria Cuadrillero (componente equipo nacional  senior de gimnasia rítmica)

Ojala el tiempo cambie esta tendencia, pero ni el viento de cara ni los vicios adquiridos parecen invitar al optimismo.

jueves, 30 de marzo de 2017

Adios entrenador

Salir del trabajo y conectar los datos del móvil mientras esperas la llegada del tren se ha convertido en una de mis rutinas habituales. Es el momento en el que te entran decenas de whassaps, alertas de Facebook, Twitter y en definitiva, es cuando te pones un poco al día de lo que ha pasado mientras has permanecido encerrado durante las horas de trabajo. Cierto es que no es la biblia informativa, pero que para según qué casos es el único modo de enterarte de ciertas cosas y la más rápida.

Y justo eso es lo que ha pasado en la tarde de este lunes. Empiezas a pasar rápido el dedo por el Facebook buscando algo de interés y ves que se repiten varias fotos en varios muros, alguno de los cuales es de forzada referencia para saber lo que pasa en este nuestro pueblo. Esto fuerza el primer alto, “algo ha tenido que pasar”. Entras a leer la noticia y descubres que ha muerto Pablo Casado.

Para muchos un nombre más, pero para otros un nombre ligado a la historia más o menos reciente de nuestro pueblo, todo depende del horizonte personal que cada uno plantee. Pablo fue el tercer entrenador que tuvo el Club Baloncesto Collado Villalba en su aventura en el baloncesto profesional. Recogió el equipo en la Primera División B después de que el año anterior fuera de transición desde la División de Honor (Ahora ACB) al proyecto más a largo plazo que se construyó gracias al patrocinio del Banco de Bilbao para lograr el ascenso.

Muy pocos jugadores repitieron de un año para otro y tal vez gracias a ello, Pablo empezó a forjar un proyecto más coherente con una plantilla más compensada entre los jugadores interiores y exteriores, los jóvenes y los veteranos. El empezó a darse cuenta de la importancia de tener un jugador alto lo suficientemente alto y fuerte para ayudar en el rebote, pero a su vez con buena muñeca y rápido para poder jugar por el perímetro. Aito García Reneses había logrado eso con Andrés Jiménez y el más o menos lo logró con Juan Carlos Barros.

No buscó grandes estrellas sino una plantilla donde hubiese dos jugadores por puesto para disputarse la titularidad y que fuesen más o menos complementarios (salvo la excepción de los extranjeros). Supo explotar al máximo las habilidades y virtudes de sus jugadores y cambió notablemente la forma de entrenar del equipo.

En la cancha no era hombre de grandes aspavientos y gestos desmedidos, más bien todo lo contrario. Y es que aunque tenía todo el crédito del público, no fueron pocas las veces que los aficionados no entendíamos su pasividad a la hora de pedir un tiempo muerto cuando los rivales se nos iban de 8 o 10 puntos o nos daban la vuelta a un partido que teníamos encarrilado. Pero está claro que él sabía cómo nadie como manejar a la plantilla y así lo demostró durante todos los años que estuvo al timón de la nave villalbina y es que sin duda, Pablo Casado es uno de los nombres clave del sueño que fue el Club Baloncesto Collado Villalba. El hombre tranquilo que siempre llevó al club un peldaño más arriba

D.E.P.


Acompaño esta entrada con el audio de la entrevista de Jaime Fresno con motivo del partido homenaje por el 30 aniversario del club que se disputó hace un par de años entre las leyendas del Villalba y las del Real Madrid.


lunes, 9 de noviembre de 2015

Situación del deporte II



Dejábamos en la entrada anterior del tema un pequeño análisis de cómo se habían hecho las cosas en el deporte villalbino en los últimos años. Un Ayuntamiento el nuestro, que había dedicado grandes sumas de dinero tanto en infraestructuras, casi nunca bien ejecutadas de salida, como en la promoción del deporte como tal sin mucho criterio.

¿A qué me refiero con lo de falta de criterio? Pues muy sencillo, se gastaban unas cifras desorbitadas en conseguir traer La Vuelta Ciclista a España, que llevaba asociado el mantener una prueba que nunca interesó más que a Unipublic y al Ayuntamiento de Alcobendas, como era la clásica de aquel municipio, mientras la escuela municipal de ciclismo languidecía hasta la desaparición hace unos años salvo que alguien me corrija. Pero recuerden la famosa frase de José Pablo González que nos tildaba de ignorantes paletos por no saber lo importante que era que apareciese el nombre de Collado Villalba en dosieres el lunes en su mesa. Este es el máximo exponente de esa política errónea, pero hay más.

Pero si nos ceñimos a un terreno más local, la cosa no era mucho mejor. Clubes históricos como el de balonmano desaparecía y en otros deportes se iniciaba en unos casos una guerra fratricida o una serie de escisiones que han provocado duplicidades y más en algunos casos, lo que ha derivado en uno de los mayores problemas que afronta hoy Collado Villalba en el capítulo deportivo, la falta de instalaciones.

Un único club de fútbol puede tratar de gestionar sus horarios de entrenamientos con la ventana de disponibilidad que le deje el Ayuntamiento, ¿pero si esa ventana tiene que ser compartida hasta por cuatro clubes que ocurre? Evidentemente el consenso entre los mismos es difícil de alcanzar y comienzan los agravios. A esto sumémosle que las instalaciones deportivas no son solo para los clubes, algo que ellos olividan, pues son para el uso y disfrute de sus vecinos y si yo quiero organizar un partido de solteros contra casados con mi compañeros de trabajo, tengo que tener la opción de poder hacerlo.

Esto mismo sucede a la hora de repartir las subvenciones con unos criterios continuamente cambiantes. ¿Qué se ha de primar? ¿El rendimiento y el buen trabajo deportivo? ¿El lograr el mayor número de competidores?

Y es que actualmente, la inclusión de la mayor cantidad de niños posible en las escuelas deportivas ha supuesto la principal fuente de financiación de los clubes locales, especialmente en los años en los que no se han repartido subvenciones, final de la legislatura de José Pablo dos primeros años de legislatura del PP. Pero esto ha llevado a un nivel de saturación importante de las mismas y de la capacidad de los clubes para poder llevar a cabo el desempeño de la formación de los chavales. Y es que aquí conviene hacer otra importante pregunta ¿Debe el Ayuntamiento poner coto a estas políticas por medio de un sistema de cupos? ¿Se está confundiendo la competición con la formación?

Si seguimos así, aún con la conversión del campo de la ciudad deportiva a césped artificial, el alivio va a ser tan fugaz como el de un vaso de agua en la travesía de un desierto. ¿Se puede encauzar esta situación? Seguramente sí, pero con concienciación de todos y con herramientas como la ADS. No se puede querer que todos los niños compitan en clubes federados, además creo que no es nada positivo, pues no todos los niños tienen las mismas aptitudes y el crear carne de banquillo no termina siendo productivo para los clubes y mucho menos para los niños y su estado anímico. Hay que tener una cierta observacía sobre los proyectos deportivos y humanos de los distintos clubes y no reducir todo a números y más cuando estos no salen.

Por eso, que nadie vea la solución a los problemas del deporte local en la conversión a césped artificial, pues se requieren reformas muy profundas que implican a todos los actores del sistema que configuran la gestión del deporte en Collado Villalba. Clubes Deportivos, Concejalía de Deportes con sus técnicos y su concejal a la cabeza, socios, etc.

Esta crisis del césped si- césped no, tiene que servir para abrir los ojos de una vez y abordar la reforma necesaria del asunto y no dar más largas cambiadas ni poner todos los huevos en el cesto de la panacea en forma de “Patronato Deportivo Municipal”, que si bien funcionó hasta los primeros ochenta, hoy lo veo inviable como hemos visto en los últimos sucesos que han dejado bien a las claras que no hay unión entre los diferentes deportes y clubes como para llegar a la autogestión.

Y es que no lo puede haber cuando un club que ha representado a Collado Villalba en Campeonatos de España se ha visto privado de subvención alguna. Cuando dentro de una misma disciplina unos se llevan miles de euros y otros unas migajas solo por la historia con olor a naftalina de uno frente al otro. Cuando se conceden subvenciones de importantes sumas de dinero por organizar cosas que no tienen relevancia alguna ni control. Cuando no se vigila la canibalización de los deportes mayoritarios sobre los supuestos minoritarios.

Ojo a este último punto, pues el compartir las instalaciones los atletas con los clubes de futbol, espero que este perfectamente estudiado y que no existan riesgos de balonazos a los chicos de la escuela de atletismo mientras estos hacen uso de las pistas, cosa bastante probable si se hacen campos auxiliares en sentido transversal. Yo tengo claro que los entrenamientos de la escuela de atletismo no deben ser compartidos con los del futbol, pero doctores tiene la iglesia…

Así pues y como conclusión, todo se puede resumir en una palabra, CAOS.

Caos en la gestión de instalaciones, en la política de subvenciones, en el control sobre los clubes, en la planificación del deporte al medio – largo plazo… Caos en una concejalía donde no  repite el concejal desde donde a uno le alcanza la memoria y que por tanto carece de proyecto. Una concejalia que por desgracia ha sido ocupada (salvo en el caso de Carlos Sanz) siempre por gente ajena al mundo del deporte, con pocas inquietudes por este y poca o nula preparación.


Comprenderán pues, que pese al gran paso dado al frente la semana pasada con la aceptación de la moción del cambio del césped de la Ciudad Deportiva no sea optimista, pues la travesía es larga y los hándicaps y complicaciones muchos y muy entroncados y profundos. El tiempo dirá si me equivoco, pero esto sin consenso de todos los agentes deportivos es complicadísimo de sacar adelante y es dificilísimo alcanzar ese consenso cuando se ha llegado a este punto en buena parte por las escisiones y ambiciones de unos y otros.


lunes, 2 de noviembre de 2015

Situación del deporte I

Tenía desde hace tiempo pendiente una entrada al blog relativa a la crisis del deporte villalbino, algo que los últimos acontecimientos de la situación del campo de futbol y la pista de atletismo han precipitado. Y es que el debate sobre césped natural o artificial, no es más que la punta del iceberg de una crisis en la gestión del deporte villalbino desde tiempos que mi memoria no alcanza a recordar.

Vaya por delante que no tengo todos los cabos atados para hacer un análisis exhaustivo y profundamente documentado y mi conocimiento es el de un usuario de algunas instalaciones que ha tenido algún contacto que otro con algunos clubes deportivos y con los programas del área de deportes de algunos partidos políticos.

Al que quiera profundizar en la materia, le recomiendo seguir el perfil de Facebook “Onda Deportiva Sierra”, del periodista Jaime Fresno, que aúna documentación e imparcialidad en un mundo lleno de intereses cruzados como es el del deporte.

Lo cierto es que el deporte villalbino tiene una serie de condicionantes de gran calado que le van a impedir despegar en lo que no se deshaga de ellos, tarea ardua. Y es que es difícil remangarse y trabajar desde abajo en un pueblo en el que llegaron a coincidir en un mismo año un equipo en la segunda máxima categoría del baloncesto masculino, con uno de la primera femenina y otro de la primera de futbol sala.

Evidentemente todo aquello era un espejismo y una quimera que duro eso, un año exacto. En una población tan pequeña querer mantener tanto deporte de elite era imposible tanto en aquellos tiempos como en los actuales y de todo aquello solo consiguió perdurar por unos años el equipo de baloncesto gracias a un patrocinio excepcional del Banco de Bilbao y las marcas que le siguieron.

Pero evidentemente eso no podía ser eterno y el golpe de azar que consiguió que el club de baloncesto llegase a Collado Villalba en forma de una oferta irrechazable al entonces alcalde Carlos Julio López Jiménez, no pudo mantenerse ante el boom que el baloncesto tuvo en aquellos años, algo que solo estaba al alcance de las grandes ciudades. ¿Qué quedó de todo aquello?

Pues de todo aquello lo único que quedó fue un puñado de clubes deportivos que quisieron heredar el statu quo del difunto. Hasta que llego la confluencia de la burbuja económica-inmobiliaria que se sumó a la del futbol.

No me voy a poner a desgranar la historia y los avatares de cada club a lo largo de estos años, pero sí creo conveniente conocer unas ciertas pinceladas de la política deportiva de esos años hasta nuestros días. Desde el ayuntamiento se daban pingües subvenciones a los clubes sin criterios en algunos casos y con criterios meramente políticos en otros. Esto propicio despropósitos tan destacados como el fichaje de Marcos Sequeiros por parte del C.U. Collado Villalba, un tercera división recién ascendido fichando a un jugador que un par de años antes había jugado al máximo nivel en el At. De Madrid. Y todo ello mientras el Ayuntamiento desmontaba el viejo polideportivo para construir los actuales campos, no sin polémicas, pues hubo que rehacerlos en varias ocasiones por defectos en la construcción de los mismos. Otro dineral que se iba perdiendo. Tal vez ahora que nos han dicho lo que cuesta el cambio del césped de la ciudad deportiva, tomemos constancia de la barbaridad de lo sucedido en aquellos años.

Así que por un lado el club de futbol dilapidaba el dinero y secuestraba su futuro, ya que de aquellos polvos vienen estos lodos, mientras el Ayuntamiento malgastaba el dinero en inversiones que no terminaban de satisfacer las necesidades de la demanda y encima de mala calidad. Como consecuencia de esto se produce un “Gap” de unos diez años, imposible de recuperar, que además coincidió con la época más propicia para haber hecho inversiones y  fomentar un crecimiento ordenado del deporte villalbino. Pero se apostaron fuertes sumas de dinero en algo como la clásica de Alcobendas que no alcanzo nunca una gran repercusión y sin embargo suponia un desembolso estratosferico para las arcas municipales.

Y así, el consistorio en la segunda legislatura de gobierno de José Pablo González aborda un ambicioso plan para dotar a Collado Villalba de las infraestructuras deportivas que se merece un pueblo como el nuestro.  Así da comienzo la construcción de la Ciudad Deportiva que hoy tenemos, en un proceso de varias fases. Entre los puntos más ambiciosos del plan destacan la remodelación de la piscina de verano (pasa a convertirse en una piscina de recreo) y la construcción del centro acuático y el nuevo campo de fútbol con pista de atletismo incluida. Dos obras de calado, pero con importantes deficiencias, algunas de las cuales se corrigieron y otras no. Es decir, la chapuza seguía campando a sus anchas y con total impunidad por nuestro pueblo.

El vaso de competición de la nueva piscina tuvo que deshacerse por faltarle unos centímetros para tener las dimensiones necesarias para la homologación, pero aún así alguien me comentó una vez que no se podían realizar competiciones en él por no tener la profundidad necesaria en el lugar donde se deben poner los aparatos de la salida. Es decir, se arreglaba una cosa pero la otra se dejó mal. Pero esto no iba a ser la única incidencia a destacar, pues en el campo de fútbol, se presupuestó primero una grada de capacidad casi ridicula, cosa que al final se modificó y terminó casi duplicando su aforo.



Mientras la pista de atletismo retrasaba la inauguración de la obra supuestamente porque el tartán debía ser fijado en condiciones de alta temperatura para un mejor acabado. Pues bien, si aceptamos esa hipótesis (ríete de ella cuando Finlandia tiene como deporte rey sin discusión el atletismo) se conoce que no esperaron los suficiente y el suelo de la pista entre los tacos de los futbolistas y demás, no aguantó ni un año, tiempo en el que le llego su primer parcheado a pesar de su poco uso. Pero esa no es la única deficiencia, pues no olvidaré el día de la inauguración, cuando un vecino preguntó a Fermín Cacho que opinaba de nuestras instalaciones y este le comentó que estaban bien, pero que el foso del martillo había sido ubicado al revés y que no se podría usar. Ojo a este dato, pues es de relevancia con la polémica actual y es el motivo por el que han tenido que realizarse las competiciones de lanzamientos en otra sede en todos los campeonatos de atletismo que ha acogido nuestro municipio desde entonces. Supongo que eso es más o menos lo que podría pasar con la jabalina a la que en estos días han convertido en el deporte nacional, algo que solamente sucede en Finlandia.

Continuará…


jueves, 30 de julio de 2015

Punto de Inflexión.


Esta entrada fue escrita para un proyecto de libro de recuerdos de los aficionados de C.B.C. Villalba. Debido a la no publicación del mismo, decido subir la misma al blog, a pesar de que dicha campaña ya habia sido objeto de analisis en el repaso del año anterior con motivo del partido homenaje.

Se trata de la visión de un joven de 15 años, que tuvo la oportunidad de ver todo esto a pie de cancha, justo desde el pasillo de vestuarios.

Corría el año 1987, era aún demasiado joven como para que se me permitiese el acceso a las discotecas y terrazas tan de moda en el Collado Villalba de la época, donde poco a poco se abría hueco la música del The Joshua Tree de los U2. Villalba era el epicentro de la movida serrana y hasta aquí llegaban gentes de todas partes, no solo de la sierra, sino también desde otros puntos de la provincia.

Sin embargo, fuese al ritmo del grupo irlandés, al de la ambición rubia o al de los melenudos de Jersey, un buen grupo de villalbinos peregrinábamos un sábado si, un sábado no, hasta el pabellón municipal de deportes, donde el equipo de baloncesto que surgió como una aventura suicida en la primera división dos temporadas antes, iba consolidando su proyecto tras un año de asentamiento en la Primera División B.

Y es que en ese tercer año el Villalba trataba de dar un paso al frente con un nuevo modelo y ya bajo el paraguas protector de un patrocinador potente como lo era el Bancobao. Recordemos que en aquellos tiempos el baloncesto era un deporte que tuteaba al fútbol en interés deportivo y mediático.

La selección había sido  subcampeona olímpica pocos años antes, en la liga el Barcelona ganaba al Juventud de Badalona sumando así el título nacional al europeo de la Korac y la nueva liga bajo la denominación ACB estaba dando sus primeros pasos, play off incluidos,  tras la búsqueda de un modelo más espectacular al estilo de la NBA de la cual veíamos un partido en abierto cada semana con los duelos entre Magic y Bird como principal aliciente.

Visto así, el salto desde la Primera B a la ACB era todo un sueño y hasta cierto punto una utopía y más cuando por el camino estaban equipos como el Cajamadrid de Alcalá de Henares con un potencial económico muy superior. Pero aquel año la plantilla se confeccionó muy bien tras una revolución que llevó consigo que solo Gorka Rodriguez, Seguí, Marrero, Prada  y Barros continuasen del año anterior. Se buscó un bloque en el que la juventud se viese compensada por la veteranía de algunos miembros como Luis Mari Prada y la pareja de extranjeros, cuya calidad era premisa indispensable para que cualquier equipo fuese competitivo.

Y se llego a la última jornada de la temporada con el sueño ahí, al alcance de la mano y sin dependencias de otros equipos, pues en la semana anterior habíamos ganado al Caja Madrid en Alcalá de Henares, lo que nos situaba por delante de ellos y por tanto éramos dueños de nuestro futuro pese a que desde los despachos se tomase la decisión de reducir de tres a dos el número de ascensos a la ACB para aquel año a mitad de temporada. Una decisión que había sido muy criticada y que implicaría un boicot a la prueba si se mantenía. Pero el Villalba estaba ajeno a la polémica, pues dependía de si mismo ante la visita del Elosua León, si ganábamos el sueño se haría realidad.

Por aquellos tiempos yo tuve la fortuna de ser de los chicos que colocaban la publicidad alrededor de la pista y las sillas de tijera de los “socios protectores” a cambio de poder ver luego el partido. Ese día me toco la zona del túnel de vestuarios, un enclave que solo me tocó en aquella ocasión. Teníamos que estar preparados para bloquear los accesos a esa zona una vez que concluido el partido la gente tratase de festejar el ascenso con los jugadores más allá de la grada.

Éramos claramente superiores en la clasificación y en el juego, sin embargo el partido se nos fue atravesando y nuestro rocoso plantel aquel día presentó fisuras. La columna vertebral del equipo la formaban Marrero (que explosionó como jugador aquel año), Prada aportando su pausa y poder reboteador, Juan Carlos Barros (un tres alto y con buen tiro, algo poco común en aquellos años en un jugador nacional), José Luis Bernal en la dirección y los americanos Floyd Allen (que sustituyo a Jeff Allen tras finalizar la fase regular en la ACB y dado que su tocayo llevaba un declive en su rendimiento muy acusado desde la mitad de la temporada) un reboteador y atlético pívot que revitalizó el equipo y en especial la estrella Dan Caldwell, un alero tirador que ya había jugado en ACB y que promedio unos números de crack. Hablo de memoria, pero creo que fue el segundo máximo anotador de la temporada en la categoría.

Caldwell era un seguro de vida con un tiro letal a cinco metros del aro y mas allá del 6,25. Era el hombre que cerraba los partidos cuando estos se ponían complicados como fue el caso de aquella tarde con el conjunto leones que a falta de unos segundos se ponía por delante y truncaba nuestro sueño.

Pablo Casado pidió tiempo muerto para ejecutar esa última jugada, nos valía con anotar una canasta sencilla y teníamos tiradores de garantías como el americano o en segunda instancia Marrero, que ya les clavo sobre la bocina una canasta desde mitad de campo para ganar un partido al Askatuak. Fue un tiempo muerto que se hizo eterno, con el corazón en un puño y esperando el momento de gloria que iba a vivir en un lugar de privilegio.

Se reanudó el juego y la jugada de pizarra salió tal como se planteo con un tiro de Dan Caldwell desde el lateral izquierdo de nuestro ataque a poco más de cuatro metros y medio. Era el tiro que no fallaba y aquel día llevaba una cifra cercana a los treinta puntos, tenía la muñeca caliente, el ascenso estaba hecho. 

Sin embargo, el aro escupió el balón y quiso que el bueno de Dan fallase el tiro que cambiaria la historia del club. El hombre frio y letal mostro su faceta humana en el peor momento posible y la grada enmudeció, nadie podía creer lo que sus ojos habían visto. No hubo invasión de campo, la puerta que teníamos que atrancar no se intentó abrir en ningún momento hasta que bajo el presidente Fernando Hueso acompañado por su mujer que llorando y clamando por lo injusto de lo vivido quiso vivir ese duro momento con los jugadores. Unos gigantes de dos metros que entraron unos con la cabeza baja y otros entre gritos de ira golpeando puertas y todo cuanto se anteponía a su paso.

El sueño se había despedazado y el deporte nos recordó porque es tan grande, por lo fino de la línea que separa el éxito del fracaso. Éramos segundos y era un éxito, pero “el pacto de caballeros” suscrito por los clubes de la 1ª división B solo daba acceso al primero a la ACB, una plaza que ganó el Caja de Ronda. Los clubes se negaban a la petición de la máxima competición de aceptar un cambio de reglas con la competición ya en marcha.  Si  manteníamos el pacto y renunciábamos a lo ganado en las pistas, la plaza pasaría al siguiente clasificado y así hasta que algún club la aceptase. Una decisión quijotesca cuando el tercero en discordia era el Cajamadrid que había anunciado ya que la tomaría encantado.

¿Pondríamos la otra mejilla?...

El plantel de aquel año fue: Raúl Valiño, Luis Mari Prada, Javier Lorente, Héctor Perotas, Gorka Rodríguez,  Manolo Andivia, Adolfo Segui, José Luis Bernal, Juan Ramón Marrero, Juan Carlos Barros, Jeff Allen (sustituido por Floyd Allen en los últimos partidos), Dan Caldwell,  Javier Sevilla (preparador físico), Manuel Alcaide (segundo entrenador) y Pablo Casado (entrenador).

miércoles, 7 de enero de 2015

Resumen 2014 IV (Octubre - Diciembre)

Y abordamos la recta final del año empezando con una entrada relativa al famoso Edificio Madrid. Edificio ocupado en la calle del mismo nombre y que ahora pertenece a Bankia. Hasta aquel entonces,  eran numerosas las quejas de los vecinos por los ruidos y molestias varias que se generaban en el inmueble, algo que quedo bien a las claras cuando un par de meses más tarde una redada acabo con la incautación de una gran cantidad de plantas de marihuana. Pero el problema sigue enquistado y sin solución a día de hoy.

A principios de verano un grupo de Facebook llamado “No eresde Villalba si…” se había convertido en el fenómeno social del año. En menos de un mes éramos más de 5000 villalbinos los que nos habíamos apuntado a recordar  parte de nuestra historia y nuestros propios recuerdos.

Lamentablemente, algunos no entendieron el espíritu de dicho grupo o lo que le había llevado a ser un grupo distinto de los ya existentes y conforme los más alborotadores o las personas con intereses bien empresariales bien de otra índole fueron ganando peso en el grupo, la descomposición de este se aceleró hasta quedar reducido prácticamente a nada. 

Y tocó poner fin a la saga recopilatoria de los años dorados del baloncesto villalbino con un año que fue un poco la réplica del que vio nacer al equipo casi una década antes. Pero lamentablemente los milagros, si es que se producen, solo pasan una vez por delante de la puerta.

Y para terminar el mes, me tocó escribir una de las entradas más dolorosas de cuantas he escrito hasta ahora. Por desgracia no era la primera vez que el tema de la violencia de genero se colaba en el blog, pero en este caso me tocaba más de cerca, pues conocía a la víctima y la veía todas las semanas al menos una vez. Afortunadamente en esta ocasión no tenemos que hablar de victima mortal, pero a día de hoy Wafa sigue luchando en el Hospital de Toledo en una durísima rehabilitación tanto para ella como para su familia que ha quedado en una situación dramática.





Pero si acabábamos el mes sobresaltados, el mes de noviembre vino con la noticia de mayor impacto en mucho tiempo en toda la comarca. Y es que Villalba volvía a ser noticia en todos los medios y no por nada positivo, sino por ser uno de los pueblos afectados por la “Trama Púnica”, una de las redes de corrupción organizada mayores de las destapadas hasta ahora. Cuando se hablaba de que se había detenido al alcalde, muchos por inercia pensaron en el anterior ocupante del despacho principal de nuestro Ayuntamiento, pero ante la sorpresa de unos y la incredulidad de otros, el detenido era Agustín Juárez, lo que se ha saldado, de momento, con el cambio de alcalde en la figura de Mariola Vargas y con una inestabilidad enorme en un Ayuntamiento ya de por sí difícil de gestionar debido al estado de sus arcas.

La suma de todos estos condicionantes, a la espera de lo que pueda salir de la investigación judicial pertinente, nos arroja a una campaña electoral que si en todas partes va a estar calentita, en Villalba amenaza con ser un auténtico polvorín cuyos resultados salvo sorpresa mayúscula, serán un reparto de poder tal, que hará falta hasta un tripartito para gobernar. Algo que en la mayoría de sitios donde se ha llevado a la práctica ha tenido resultados poco alentadores. El paisaje se presenta mas o menos asi.


Y así cerramos el año, con una gran inquietud política y ambiente tenso, si bien no quise despedirme sin hacer mención a una de las obras que pasaran a ser parte del legado del PP en esta legislatura. La obra de acondicionamiento de un circuito biosaludable cuyo coste ha sido a mi parecer muy elevado y más viendo los resultados finales, algunos de los cuales ya se veían venir antes de que se diese por concluida la actuación de esta primera fase. Posiblemente no estaría de más recuperar el tema para analizarlo más en profundidad tras una conversación que tuve con un experto forestal recientemente. Tiempo habrá para ello y supongo que vendrán lluvias que dejarán a flote las vergüenzas del proyecto.

domingo, 4 de enero de 2015

Resumen 2014 III (Julio - Septiembre)

Y llegamos a julio, el mes del calor y las fiestas. Un mes que comencé con otra entrada, ya a posteriori, dedicada a la historia del Club Baloncesto Collado Villalba. Me había pillado el toro y se quedaron los años mas gloriosos pendientes de repaso, empezando por este que fue uno de mis favoritos.

Y casi sin solución de continuidad nos plantamos en las fiestas y con ellas una extraña planificación de conciertos con dos actuacionespor día, lo que llevaba asociado molestias y ruidos hasta altas horas de la noche. Curiosa estrategia esta de compactar eventos en lugar de tratar de estirarlos y más en época de carestía como la que estamos viviendo.

Y para finalizar el mes termine con una petición de firmas para mejorar la seguridad de uno de los pasos de peatones más peligrosos de nuestro pueblo tras ser testigo directo de una situación de máximo peligro que afortunadamente quedo en un susto. Pero siempre será mejor no seguir tentando la suerte.

Y entramos en agosto, el mes en que todo se para, por las vacaciones de unos y por la falta de recursos de otros. El caso es que parece un mes que habría que borrar del calendario a efectos de funcionamiento de las instituciones y de servicio a los ciudadanos. Y quien sabe si debido a este parón, el edificio de la Policía Municipal sufrió un retraso más en su inauguración, lo que prolongó en el tiempo las imágenes tercermundistas que denuncie por aquí.

A esta entrada de denuncia le sucedió otra con la temporada más álgida del club de baloncesto, pero que paradójicamente fue posiblemente la que menos disfrute de cuantas militó el equipo en la elite.


Y como durante el mes de agosto se baja tanto la guardia, paso lo que tenía que pasar, que los zombis nos invadieron en lo que ha sido uno de los días más interesantes de este año que nos deja. Una actividad lúdica novedosa y que gozó de gran aceptación tanto por parte de los participantes como por parte de los curiosos que salieron a ver el evento. Afortunadamente y pese a unos fallos organizativos, toda la jornada discurrió sin tener que lamentar ningún accidente destacado más allá de alguna caída.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Resumen 2014 II (Abril - Junio)

Continuamos el resumen del año 2014 empezando el segundo trimestre, un trimestre en el que abril llegó cargado de pequeños acontecimientos, algunos de los cuales tuvieron su respuesta aquí.

Pero empecé con una de las entradas que ha resultado más amarga, pero que a su vez me ha reportado una mayor satisfacción personal. Y todo surgió por  una recopilación de fotos de comercios cerrados en lo que es el recorrido habitual desde mi casa a la estación de tren. Un paisaje desolador y una pregunta lanzada al aire de por qué unos negocios recibían un apoyo tan grande por parte del Ayuntamiento, mientras otros morían sin tener ni una pequeña oportunidad. La recompensa me vino por la nota de agradecimiento privada que recibí de una de esas personas que se ha visto obligada a echar el cierre de su comercio. Como digo, una sensación amarga por el cierre del negocio de esta persona, pero por otro lado, un orgullo el que esta persona me expresase su gratitud por algo tan simple como el mostrar un mínimo interés por su realidad.

El avance de lo que iban a ser las próximas fiestas de San José Obrero también tuvo su pequeño hueco en este humilde blog.

Y entramos de lleno en el capítulo de eventos varios, que ocupó desde la procesión de Semana Santa a una romería rociera que tuvo lugar por el centro del municipio. Nuevas costumbres que tratan de enraizarse en la vida social de nuestro pueblo. Otros eventos que también destacaron por aquellas fechas fueron las primeras ediciones de los mercadillos vintage del Zoco o la competición de forzudos que tuvo lugar en la calle Batalla de Bailen.

Y hablando de raíces, el baloncesto llego a tenerlas muy profundas en nuestro pueblo, y por ello pude seguir recordando algunas de las fantásticas temporadas que tuvo el histórico club entre la élite. Algo que también seguí haciendo en los meses siguientes como en mayo con otras dos entradas (1 y 2).

Pero en ese mes de mayo volví a una de las motivaciones del origen del blog, los paseos a pie de calle y la percepción de los pequeños detalles. El estado de los bancos de los parques, las papeleras, 
suciedad, la invasión hasta llegar a la usurpación de las aceras por parte de las terrazas de los bares… o como se preparan los eventos de forma tan chapucera y sin supervisión de las autoridades.

Y mientras y con la llegada del buen tiempo, llegaba la presentación de la programación del  “Villalba Capital de la Sierra” con su programa cargado de actividades de cultura y ocio. Y con algún interrogante al que seguimos sin tener respuesta.

Y llegaron las Elecciones Europeas con el vuelco que los electores dieron en las urnas a los partidos tradicionales. Un vuelco al que había que sacar una lectura en clave local, que por supuesto será uno de los temas estrella del próximo 2015.

Pero se cerraba el mes con la mención a un acto vandálico inexplicable que dañaba una de las que ha sido imagen representativa del municipio en los últimos años. El poco respeto de unos pocos por lo que es de todos sigue siendo una triste constante en nuestro pueblo.

Y el mes de junio llegó y con él uno de los acontecimientos a los que he dedicado más tiempo en el blog durante este año, el partido homenaje de las viejas glorias del Club Baloncesto Collado Villalba. Un partido que vino precedido de más previas de resumenes de temporadas históricas (1 y 2).


Pero como no todo iba a ser fiesta y jolgorio, también me hice eco de una queja de un vecino y amigo, de las múltiples molestias que el recorte en los servicios de búhos que unen nuestro pueblo con Madrid están causando a muchos de los que tienen que volver del trabajo a altas horas de la noche.

martes, 16 de diciembre de 2014

Resumen 2014 I (Enero-Marzo)

Vamos a tratar de resumir el año que nos dejará en pocos días. Un año que ha sido de lo más ajetreado en muchos aspectos y que sin duda puede haber significado un punto de inflexión en el devenir futuro del municipio.

Comenzaba el año con un vistazo a la cabalgata de reyes, uno de los eventos más participativos de cuantos se desarrollan en nuestro pueblo y que este año tuvo un desarrollo un tanto accidentado, aunque sin consecuencias que lamentar.

Continué con mi perspectiva de otro evento, mucho menos conocido por la mayoría de la gente pero que siempre regala grandes estampas, como es el Cross de la Dehesa. En esta ocasión pude acercarme a ver y disfrutar de atletismo del auténtico y de ver a muchos chavales corriendo por la dehesa. Y como uno no tiene nivel para competir en esos mundos, se tiene que conformar con soltar su rollo sobre un entrenamiento trotón.

Febrero ha sido siempre un mes en el que me ha costado mucho actualizar el blog, los que me siguen desde hace años ya conocen el motivo. Pero aún así hubo un hueco para poder despedir a dos personas importantes del pueblo, en especial Luis Antonio Vacas, que ha sido el referente de la memoria de este nuestro pueblo.

Tampoco pude evitar el hacer mención a otro clásico, laprimera nevada (creo que este año fue la única) y sus consecuencias y trastornos para los vecinos. Como digo, un clásico que se repite año tras año independientemente del color del gobierno.

Marzo es el mes Tragamillas y como no podía ser de otro modo, dedique una entrada a agradecer a toda esa gente que de un modo u otro (desde los propios corredores a los voluntarios) nos ayuda a que el sueño de unos pocos siga afianzándose como un referente local. Y como hubo un comentario en esa entrada que me resulto interesante, decidí profundizar en la explicación a lo que ese visitante del blog expuso, mostrar el otro lado, el menos conocido.

Y como aún quedó alguna fuerza para seguir entrenando tras La Tragamillas, la inercia me hizo me hizo salir a correr algún que otro día después y en uno de esos días pude ver algo que  desconocía. ¿Y vosotros?


Y cerré el mes de marzo con el comienzo de la serie de entradas que dedique al Club Baloncesto Collado Villalba con motivo del partido que se celebraría en el mes de junio. Recuerdos y más recuerdos de la afición entorno a la cual giró mi infancia.

martes, 14 de octubre de 2014

C.B.C. Villalba. Vuelve la ilusión X. El final

Llega el momento de poner fin a una década, la década milagrosa, pues un milagro fue el tener un equipo de la más alta competición en nuestro pueblo y más en un deporte como el baloncesto que en aquellos tiempos tuteaba al fútbol, aunque este con la irrupción de las televisiones autonómicas ya empezaba a ser el ogro que hoy conocemos que no ha dejado espacio a otros deportes y que incluso no lo está dejando para el mismo. Pero eso ya sería otro tema del que tendría que documentarme un poco para poder hablar.

El caso es que dejamos al Club Baloncesto Collado Villalba “matrimoniado” con el Atlético de Madrid de Jesús Gil y Gil logrando su mejor clasificación en la liga con un octavo lugar que daba acceso a jugar los play off por el título y la Copa Korac al año siguiente. Un buen punto de partida que sin embargo se truncó en el verano del 91 cuando el divorcio Jesús Gil- Ayuntamiento de Collado Villalba se materializó dejando el polémico presidente colchonero al equipo tras culebrones en los que se decía que Jesús Gil iba a construir en Villalba un Los Ángeles de San Rafael II y las tensiones posteriores que llegaron a ubicar al equipo en la ciudad de Marbella de donde Gil, si mal no recuerdo, estaba a punto de ser alcalde o lo era de facto a través de terceros.

Fuere como fuere el equipo se quedó en Villalba pero con una estructura muy precaria, similar a la del año de sus orígenes  si bien con una plantilla algo más competitiva. Pero sin patrocinador y con el año del Atlético de Madrid que alejo a cierto sector de aficionados del día a día del club, se aventuraba un año difícil y complicado como así fue.

Se intentó articular el equipo ya no solo en torno a Collado Villalba, sino a toda la comarca dentro de un plan a medio y largo plazo. Afortunadamente la estructura de cantera no se había visto demasiado dañada en ese año y pudimos asistir a un acontecimiento histórico, pues debutaron en ACB dos jugadores 100% cantera villalbina. Juan Antonio del Barrio y “Macario”. Chicos del año 72 que fueron reclutados en la primera operación altura que llevo a cabo Alfredo Calleja casi diez años antes, demostrando que cuando se trabaja la cantera de cualquier deporte, con mimo y medios los resultados salen. No tienes garantizadas estrellas, pero si buenos jugadores aprovechables para el fondo de banquillo.

Como conductor del nuevo buque se volvió a llamar a Pablo Casado, el hombre que logro ese pequeño pero constante y firme crecimiento del club que asumió las labores tanto de entrenador como de manager general que una junta directiva totalmente novata y desconocedora del fregado en el que se metían le encomendaron.

Así que con la base de los jugadores del año anterior y nueva dupla de americanos, se puso en marcha el equipo que a pesar de los muchos apuros que pasaba en la competición doméstica, logro pasar una primera eliminatoria de la Korac, competición en la que “Macario” llego a meter cinco triples en un solo encuentro. Eso ahora suena bien, pero en aquellos tiempos era toda una proeza y más para un novato.

Los malos resultados se fueron encadenando y los nervios cundieron entre aficionados, directiva y plantilla, la cual tenía más que serios problemas para cobrar a fin de mes la nómina correspondiente. La pareja de americanos no terminaba de carburar y así se llegó a tomar una drástica solución con la destitución de Pablo Casado y su relevo por el que hasta ese momento y durante muchos años había sido su segundo a bordo Manolo Alcaide.

Poco a poco el equipo se fue entonando un poco gracias a la sustitución de Joseph Jay Wylies por un veterano como Mark Landsberger  y un mucho por la irrupción de Henry Turner que tuvo unas primera semanas muy discretas.

Así el equipo gano en consistencia atrás con Landsberger haciendo pareja con Antón Soler, lo que aseguraba fuerza y rebotes, mientras que la anotación giraba en torno a Turner que llego a anotar hasta 52 puntos en un único partido en una víspera de reyes que será difícil de olvidar y que tuvo de testigo a las cámaras de televisión. Menudo regalazo, pues esos 52 puntos fueron el punto de inflexión de la remontada amarilla y la única victoria sobre el F.C.Barcelona en la historia del conjunto serrano.

La labor de la salvación estaba más que complicada, pero el equipo enderezó el rumbo y en un duelo contra el Canarias en tierras insulares tras desperdiciar un partido de eliminación en cancha villalbina dio un año más de permanencia en la máxima categoría del baloncesto nacional.

Desgraciadamente, lo que se ganó en las canchas se perdió en los despachos, pues el club acumulaba unas deudas insostenibles y se tuvo que vender la plaza ACB y descender a una categoría inferior al año siguiente. En la Primera B se trató de mantener el equipo pero ya resultaba imposible sin patrocinio ni ingresos por televisión y con una taquilla exigua por unos rivales que no llamaban al público a asistir a la grada del pabellón municipal.

La situación económica siguió agravándose y el club termino por desaparecer tras 10 años en la elite del baloncesto español con un parentesis de dos temporadas, la segunda y la tercera, en la 1ª División B.


Muchos recuerdos y muchos buenos momentos vividos que he tratado de recuperar para compartir con quienes los vivieron y con los que no tuvieron esa suerte.




miércoles, 20 de agosto de 2014

C.B.C. Villalba. Vuelve la ilusión IX (Se apagó la luz)

El candil de nuestras ilusiones y el sueño que se había ido construyendo poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Pero tampoco vamos a culpar a Jesús Gil de todos los males y de la desaparición del club.

La realidad es que el tener un equipo de baloncesto en la época dorada de la ACB, era un sueño fuera del alcance de un pueblo como era en aquellos tiempos Collado Villalba que no llegaba ni a los 30000 habitantes. No había grandes empresas afincadas en nuestro pueblo por lo que la dependencia del club era total y absoluta del patrocinador principal y lo que se pudiese derivar de los ingresos por derechos de imagen.  ¿Qué podía hacer Villalba cuando sus anunciantes en el pabellón eran la pescadería del barrio o como mucho algún concesionario de coches local?

Recordemos que en esos años los equipos grandes rompieron el mercado, especialmente el FC Barcelona, con el fichaje primero de Andrés Jiménez y posteriormente y de forma muy especial el de José Antonio Montero.

Equipos con más historia que el nuestro habían caído ya con anterioridad victimas del descontrol en el que había caído el baloncesto patrio, Canoe, Cotonificio, Granollers… fueron son solo algunos ejemplos a los que luego se han ido sumando otros con posterioridad a la desaparición del Villalba como el CAI o el Huesca. Por no hablar de los apuros que están teniendo otros en la actualidad como el Estudiantes o el Bilbao Basket.

En definitiva, la desaparición del BBV como patrocinador del club, era un anticipo de la carta de defunción del club villalbino. Recordemos que el panorama bancario en aquellos tiempos estaba un tanto revuelto con las fusiones que se dispararon a raíz de la llegada de un Mario Conde ansioso por acaparar todo tipo de poder.

Así que la llegada de Jesús Gil con una oferta bajo el brazo por el club villalbino fue bien recibida, no tanto por la oferta, como por ser la única opción que teníamos de poder mantener el club.

Las primeras decisiones de Gil (que en aquellos tiempos interfería en todo tipo de gestión deportiva del club de futbol), fueron las de tratar de crear un equipo más competitivo, pero todo ello a su manera, a pesar de que no tenía ni la mas mínima idea de baloncesto.

Así inició una revolución que comenzó por fichar a un técnico con poco rodaje como era Clifford Luyk, algo extraño, pues venia del eterno rival futbolístico. Otra importante decisión fue la gran subida en los precios de las entradas, lo que provoco que a pesar de que supuestamente teníamos mejor equipo, la afluencia a las gradas se vio muy mermada, ya que los precios se multiplicaron por tres. Yo fui uno de esos que paso a ver únicamente aquellos partidos que televisaron al equipo.

Pero sin duda alguna, la diferencia principal fue la del concepto de equipo. Se decidió apostar por jugadores americanos de extraordinario nivel y muy espectaculares, aunque ello significase perder como bloque compacto en detrimento de las individualidades. El peso de los jugadores españoles en el sistema de juego cayó en picado y mas tras las bajas de hombres que habían sido muy importantes como Marrero o Juan Carlos Barros.

En definitiva, teníamos un entrenador mediocre y un equipo descompuesto donde los españoles defendían y los americanos atacaban. Poca disciplina de entrenamiento y mucho correcalles y saltos de saltimbanquis.
El equipo cayó hasta los puestos de descenso, donde Jesús Gil debió de escuchar a alguien con algo más de conocimiento que él en los temas del baloncesto y así se tomaron medidas drásticas como el cese del entrenador, trayendo a Tim Shea y posteriormente el cese del indisciplinado Shelton Jones, que había ido descendiendo en su rendimiento de forma alarmante y que no entendía du rol de secundario ante la gran estrella Walter Berry.

La incorporación de Howard Wright y la llegada del nuevo entrenador propiciaron la remontada del equipo en la clasificación hasta lograr entrar en los Play off por el titulo y lograr plaza para jugar en la Copa Korac al año siguiente.

Fue la mejor clasificación del club, pero para muchos este ya no era el Villalba, era otra cosa, independientemente de que aquí jugase el mejor jugador de la liga y que pulverizase los records de anotación o de que el otro extranjero ganase el concurso de mates. El sueño se agotaba  y el candil estaba a punto de apagarse de forma definitiva.

La ruptura del pacto entre políticos locales y Jesús Gil en aquel verano, fue la puntilla definitiva para que el club desapareciese.



Son pocas las cosas que puedo rescatar de aquel año a nivel de emociones o  recuerdos, solo me quedan los números y algún video que circula por internet.


martes, 15 de julio de 2014

C.B.C. Villalba. Vuelve la ilusión VIII (La Cima)

La temporada 88-89 fue casi insuperable para un equipo tan limitado en todo menos en ilusión como era el villalbino. Sin embargo, la dirección técnica del club consiguió dar una vuelta de tuerca más y consiguió reforzar el equipo a pesar de que no éramos un equipo poderoso en lo económico.

Y así, se consiguió mantener todo el bloque principal del equipo a excepción de Tod Murphy que salió con destino a la NBA tras la gran temporada que cuajó en Villalba. Pero se consiguió amarrar la continuidad del otro americano, Lance Berwald,  que ese año formó pareja con Mike Schlegel  delcual ya hice una referencia en el blog con motivo de su triste muerte y por otro lado hubo un par de incorporaciones que añadieron más competitividad en la plantilla y ampliaron la profundidad del banquillo.

Así llegaron Remetería y Antón Soler, dos hombres altos que iban a añadir centímetros y en el caso del segundo un autentico fajador debajo de los aros que ya venía de hacer muy buenas campañas en el Magia de Huesca. Si a estos refuerzos le añadíamos la llegada al equipo junior de un David Brabender que ya iba estando para jugar algunos minutillos con el primer equipo obtenemos un equipo tremendamente competitivo para estar en mitad de la tabla sin apuros e incluso luchar por esa última posición que diese acceso a los play off por el título, aunque eso ya era harina de otro costal.

Tácticamente había un cambio destacado y es que Mike jugaría principalmente de alero alto aprovechando su buen tiro exterior y Antón Soler jugaría dentro de la pintura con Lance, si bien Mike podía aprovechar su altura cuando fuese defendido por un hombre más bajo que él. Del mismo modo, podía darse la circunstancia de que Mike pudiese jugar de cuatro y jugar con tres bajitos si se metía un base acompañado de Marrero y Gorroño. La polivalencia de varios hombres como Mike, Gorroño o Barros, permitía dibujar varios equipos distintos sin que el nivel de rendimiento se viese mermado por entrar hombres de banquillo o poner a alguno del quinteto inicial fuera de su posición optima.

Y así se desarrollo la temporada sin los sufrimientos típicos de un equipo siempre con la espada de Damocles del descenso sobre su cabeza. Y es que el espíritu de equipo que se sembró en la campaña anterior echo raíces a lo largo de esta. Atrás quedaron los tiempos en los que los extranjeros eran conocidos por cerrar las discotecas, bien al contrario eran auténticos profesionales con experiencia en las ligas europeas y que además formaban piña no solo con ellos, sino con los españoles a los que iban aportando sus tablas.


Para que os hagáis una idea de lo correoso de nuestro equipo, el Barcelona solo nos ganó por cuatro puntos en la cancha villalbina, mientras el Joventud de Badalona solo lo hizo por dos, cifra idéntica a la que nos infringió el Madrid en el Palacio de los Deportes tras una prorroga. A cambio, ganamos a un histórico como el CAI Zaragoza en ambas canchas, mientras que con Estudiantes o Taugres nos repartimos los triunfos y derrotas por igual para llegar a una meritoria posición número 11. Un peldaño por encima de lo logrado el año anterior.

domingo, 29 de junio de 2014

C.B.C. Villalba. Vuelve la ilusión VII (El Equipo)

Foto sacada de Clásicos del Baket
Al final y pese a tener conocimiento de cuando iba a ser el acontecimiento, me termino pillando el toro y bueno, el tornado de ese grupo de Facebook llamado “No eres de Villalba si…” y no pude acabar colección de entradas dedicadas al Club Baloncesto Collado Villalba. Pero evidentemente la cosa no podía quedarse así y ha llegado el momento de seguir y terminar las últimas entradas.

Así que retomemos el asunto por donde lo dejamos y llegaremos a la temporada 88-89, otra de las que yo considero temporadas cruciales del equipo. Y es que nuevamente cambiamos a la pareja de americanos a pesar del gran rendimiento ofrecido por ambos, lo cual volvía a representar el hándicap de volver a engarzar un equipo entorno a piezas claves que no estaban en el club. Era el problema de ser un modesto y que tus estrellas deslumbraran, siempre había un equipo más poderoso dispuesto a pescarlos ya fuese en la liga española, la italiana, griega o turca.

Así que aquel año llegaron dos nuevos extranjeros para formar el eje sobre el que pivotaría todo el juego del equipo. Lance Berwald llegaba tras pasar por el Tenerife y el Askatuak, dos equipos de 1ªB, es decir, no tenía experiencia previa en ACB y Todd Murphy llegaba tras un año en la CBA, una liga menor estadounidense para aquellos jugadores que no encontraban acomodo en la NBA y habían dejado el baloncesto universitario.

No  parecía la mejor carta de presentación posible para encarar una nueva temporada, ¿verdad? Sin embargo, hubo un factor muy importante que hizo cambiar el equipo y es que por primera vez la plantilla de nacionales iba a tener dos hombres por puesto, es decir, se ganaba profundidad de banquillo sin que se resintiese el equipo en las lógicas rotaciones por faltas o por descanso.

Así, por ejemplo llego al puesto de base Carlos Gil, jugador que llegaba del Caja Madrid de 1ªB, pero que era uno de los jóvenes con más proyección en su puesto y que había sido internacional en categorías inferiores. De esta manera se reforzó un puesto que había cojeado el año anterior por la pérdida de rendimiento cuando Ruiz Paz iba al banquillo, además este se vio mas exigido al ver en Carlos Gil a un jugador que le podía robar la titularidad, como así pasó en algunos partidos. También llegó Mikel Cuadra, un hombre más veterano a pesar de que no había jugado en ACB, pero tenía un buen tiro y buenas dotes en defensa.

Estos cambios tan selectivos unidos a la polivalencia que ofrecía un Juan Carlos Barros ya en su madurez deportiva, hicieron del Villalba un equipo correoso y difícil de ganar, especialmente en la cancha serrana. Y es que era un equipo de auténticos currantes y que era mortal al contraataque con los pases “coast to coast” de Berwald a Marrero o Gorroño o con jugadores altos que tiraban bien desde el 6.25 como Murphy o Barros.

El caso es que aquella plantilla siempre será recordada porque supuso por primera vez la aparición del concepto equipo por encima de las individualidades. Y es que no había grandes estrellas, sino jugadores muy profesionales. Aún recuerdo un partido en el que Lance había sufrido una neumonía o un catarro muy severo, pero aún así jugó el partido y aunque no brillo como en el era habitual, lo hizo muy dignamente por el compromiso que tenia con su trabajo y el equipo. Verle toser en la zona de defensa mientras sus compañeros tiraban los tiros libres dejaba bien a las claras que aquel día estaba sufriendo.

Sabíamos que no teníamos esos jugadores de 40 puntos, pero por el contrario teníamos unos jugadores que se partían el alma por un rebote y que no escatimaban un pase extra en lugar de tirar si con ello daban una asistencia a un compañero.


Probablemente fue el año que mas disfrute con el equipo a pesar de que no fuese en el que logró su mejor clasificación. Por cierto, si mal no recuerdo, aquel año tuvimos un duelo en los play offs con el Magia Huesca que nos dejo la imagen imborrable de ver todo el pabellón de Villalba teñido de gente con las camisetas verdes del equipo oscense. Sin duda una imagen que no se olvidará de posiblemente la mejor afición que pasó por la cancha serrana.


La plantilla la compusieron aquel año:Amón, Berwald, Casado (entrenador), Tod Murphy, Barros. Ruiz Paz, Gorroño, Marrero, Mikel Cuadra, Carlos Gil.

lunes, 9 de junio de 2014

Intenso fin de semana

Este pasado fin de semana ha sido muy intenso en cuanto a la actividad sociocultural del municipio y en lo que a mí respecta ha sido bastante ajetreado, pues no he tenido ningún día libre, lo que me ha propiciado que no haya salido de los límites del mismo.

Y es que el sábado se celebro el partido de homenaje a los 30 años de la llegada del Club de Baloncesto Collado Villalba a la localidad, algo de lo que llevaba un tiempo escribiendo entradas para tratar de refrescar la memoria de algunos y para que los que no tuvisteis la oportunidad de vivirlo, supieseis un poco lo que significo este suceso en el pueblo, eso sí, siempre desde mi punto de vista. Si queréis repasar lo publicado hasta ahora al respecto solo tenéis que teclear la etiqueta “baloncesto” del final de esta entrada y se os abrirá un menú con las entradas en las que he hablado de ello.

Pasadas poco mas de las 19:00h, empezaba en el Pabellón Quique Blas el acto conmemorativo, para el cual estuvieron presentes la gran mayoría de los que fueron las personas importantes del club, desde directivos a jugadores pasando por el cuerpo técnico. Muy poquitas fueron las ausencias y si muchos los que se presentaron aquí a pesar del esfuerzo que les suponía el llegar hasta aquí.

Una rápida presentación de los protagonistas dio paso a un respetuoso minuto de silencio en memoria de Charly Montes, un carismático jugador de la época que defendió los colores del Casa San Fernando, pero muy especialmente los del Estudiantes cuando este jugaba aún en el Antonio Magariños.

El Real Madrid vino con un equipo más joven y que está acostumbrado a jugar este tipo de bolos con una cierta asiduidad, por lo que el repaso que dieron a los nuestros fue notable, pero eso era lo de menos en una fiesta como la del otro día. Lo importante es que algunos volvimos a pisar el pabellón años después y volvimos a respirar baloncesto.

Cuando terminó el partido decidí pasar por el tradicional mercado medieval que se monta todos los años en el fin de semana anterior a las fiestas de San Antonio. Los problemas para encontrar aparcamiento fueron importantes, pero al final lo conseguimos y pudimos dar una vuelta por el centro del casco antiguo del pueblo y poder respirar esa extraña mezcla de olores entre los jabones aromatizados y los distintos productos gastronómicos que en estas ferias se venden.

Pero justo al llegar a casa me entero de que la jornada no ha sido tan redonda en el municipio. Al parecer se había producido un accidente en el ferial y había habido cuatro heridos. Eso justificó la presencia de varias ambulancias que vi mientras trataba de aparcar o el que viese al alcalde cabizbajo apoyado en un pale de patatas, se podría decir que estaba en un proceso de simbiosis y se le había quedado cara de boniato.
Afortunadamente, el accidente se saldo solamente con cuatro heridos leves, pero pone de manifiesto que el control y vigilancia sobre todo este tipo de ferias y tinglados ambulantes debe de ser mayor para evitar que tengamos que lamentar algo más gordo en el futuro. Recordemos que esta es la segunda vez que la suerte se alía con nuestro municipio y un accidente no se convierte en tragedia.

Al día siguiente, pude ver como la atracción permanecía precintada y no sé yo si se volverá a abrir o si estará ya su suerte echada por esta campaña en nuestro municipio. Lo que si me llamó la atención del mercado en este segundo día fueron un par de cosas. Por un lado la no presencia de animales (ni corralitos con ocas, ni los burros para los paseos infantiles, ni animales de cetrería) no se si se debió a un tema de espacio o a normas de cuidado animal, el caso es que se notaba que faltaba algo típico de este tipo de mercados.


Y la otra cosa que aprecie, fue el gran bajón de afluencia del sábado al domingo. Por un lado es lógico, pero mucho me temo que la competencia entre este mercado y el Olé Moral es muy cainita para ambos. Tal vez los municipios vecinos deberían mejorar su comunicación y tratar de diseñar una agenda que evite este tipo de solapamientos que no benefician a nadie.