martes, 8 de febrero de 2011

Recuerdos de infancia.

Uno de esos más de trescientos amigos que uno ha ido admitiendo vía Facebook, ha desempolvado en los recuerdos de mi más tierna infancia cosas que tenía casi olvidadas. Los que siguen el blog desde sus inicios o han ido trasteando por él, habrán podido comprobar que siempre le he echado en cara a este, nuestro querido pueblo, la falta de señas de identidad, lugares con carisma, con una historia propia o unas particularidades que le hiciesen distinto al paisaje monótono del ladrillo y el acero.

Algunas de estas señas de identidad han ido cayendo fruto del avance y el progreso, pero otras podrían haber perdurado o haberse ido integrando a las nuevas necesidades como ha sucedido en otros pueblos.

Posiblemente, el área que más haya cambiado a lo largo de los últimos treinta años de vida sea la Plaza de la Estación. Una plaza de la que uno conserva aún el repicar del martillo estampador de MADE, cuyas puertas estaban justo donde hoy empieza la calle Rafael Alberti por cuyo paso de peatones pasamos miles de ciudadanos día tras día. Allí estaba el control de camiones junto con la enorme báscula que presidia el acceso a las instalaciones de la que fue durante años la empresa bandera y el motor económico del pueblo.

Justo en esa esquina estaba la tienda “Caprichos”, especializada en regalos y que a día de hoy es la cafetería más cercana a la Estación de Renfe una vez que la que había dentro ha cerrado.

Si cruzamos la vista hasta la otra acera, el paisaje no ha cambiado menos, pues aunque no se han levantado edificaciones, la Plaza de la Estación no tiene nada que ver con la que disfrutábamos de niños. Esa enorme plaza de forma cuadrada con sus cuatro puertas en las esquinas, con un paseo perimetral en el que abundaban los bancos donde poder sentarse las personas mayores y los niños darse un respiro en sus carreras alrededor de la plaza que dejaban nuestros calcetines polvorientos. Recuerdo ese puesto de helados y chucherías así como la gran farola que coronaba el centro de la Plaza. Hoy no sé si por la edad o por los cambios la tengo presente como algo más frio y sin imán para hacerme pasar una tarde allí como lo han hecho nuestros padres con nosotros.

Pero llamándose Plaza de la Estación, no podía por menos que terminar mencionando a la misma. Para todos los pueblos que tienen la suerte de contar con infraestructura ferroviaria, la estación se convierte irremediablemente en un edificio de referencia. Cuando a principios de los noventa se acometió la reforma de nuestra vetusta y obsoleta estación, nadie pensó en que el cambio iba a tener tantísima repercusión. Estoy seguro que es una decisión cuyos responsables no repetirían a día de hoy. Seguramente se replantearían el concepto y tratarían de hacer algo distinto añadiendo nuevos módulos funcionales al viejo edificio restaurado. Claro, que también es posible que el resultado no fuese satisfactorio en ese caso, pues paisajísticamente los resultados en este tipo de actuaciones suele dejar mucho que desear, como en el caso del Ayuntamiento.

Pero el caso es que la noche que se derribo el edificio se fueron con él muchos sentimientos que solo perduran en la memoria de los que pudimos vivir aquellos maravillosos años. Ese viejo edificio con su particular olor y el contraste de la temperatura cuando salías de él. El estanco, la cantina y kiosco de prensa
donde los niños nos acercábamos a ver las portadas de los comics “Don Mickey”, “Mortadelo y Filemón” o “Superhumor”, con la esperanza que rara vez se cumplía de que nuestros padres nos los compraran.

En su lugar hoy tenemos un edificio frio en su concepto, y no me refiero a las corrientes de aire que se generan en el mismo, sin un lugar donde la espera se haga más llevadera o donde poder parar a tomar un café caliente. En definitiva, lo que debería ser un enclave de referencia, es solamente un lugar de paso.

Para los que no hayan podido ver cómo era la estación antes de la reforma, en el edificio de Radio Villalba hay una maqueta que están construyendo los “amigos del ferrocarril” y que exponen junto con fotos y otros recuerdos del gremio.

P.D. Gracias a Grupo El Teide por compartir la foto que ilustra esta entrada.



8 comentarios:

Anónimo dijo...

de que año es la foto?

mooooola

GRUPO EL TEIDE dijo...

Gracias a la gente que esta aportando tantas fotos de esos recuerdos de collado villalba. Gracias a vosotros por este gran blog. Un saludo

SUPERMERCADO Y DISTRIBUCIONES
EL TEIDE

Anónimo dijo...

Enhurabuena por esta entrada, creo que ha sido de las mejores que he leído en tu blog y por ello te felicito.
Muchas gracias por refrescarnos este antiguo edificio de la estación de la localidad, del que sólo queda la valla que separa las vías de la plaza y un trecho de hierba.
No es sólo el edificio una seña de identidad de esta foto, sino una fuente que en su día soltaba agua y a día de hoy sirve como apoyo a esa esculpida máquina de tren. Ese adoquinado que ya ni recordaba y esa fábrica de MADE que yo no llegué a conocer y por la que muchos vecinos míos vinieron aquí tras obtener allí un trabajo. Esos coches aparcados donde hoy hay una parada de autubús... buff, son muchas cosas las que podemos recordar de esos tiempos y que gracias a entusiastas de la localidad y a ti podemos revivir.
Todos los pueblos tienen anécdotas y cosas históricas como las que cuentas en esta entrada, la diferencia está entre que ayuntamientos saben hacerlas llegar al pueblo y que ayuntamientos no, y desgraciadamente, el de Collado Villalba se encuentra en segundo lugar. Ha tratado de decorar las rotondas con cosas que efectivamente simbolizan historia de la localidad pero que no quedan más que en una simple decoración que la gente no sabe interpretar. Nadie cae en que la rotonda situada a la altura de DECORMAD y que da acceso a la A-6 representa el viejo ferrocarril Villalba-Berrocal del que muy poco se ha hablado, aunque por suerte, en el Estanco de la Calle Real venden (o vendían) un libro que habla de este ferrocarril.

Anónimo dijo...

Enhorabuena! Me gusta que se recuerde nuestro pueblo.

MARIVI dijo...

GRACIAS POR PUBLICAR LA FOTO DE LA ESTACION DE VILLALBA.ME TRAE RECUERDOS DE CUANDO ERA MAS JOVEN .CUANDOLA TIRARON SENTY QUE ALGO MIO ME QUITABAN.NOSE SI HOS ACORDAREIS QUE LAS FIESTAS TAMBIEN SE HICIERON EN LA PLAZA DE LA ESTACION,Y QUE VICTOR GIL ALQUILABA BICICLETAS Y DAVAMOS VUELTAS ALRREDEDOR DE LA LA PLAZA .LLENA DE ARBOLES Y MACIZOS.BUENO GRACIAS .POR ESTOS RECUERDOS

Anónimo dijo...

Grandes recuerdos los que comentáis. Para los que tengáis añoranza de esa estación, también existe un libro que cuenta su historia, desde que en 1861 pasara por Villalba el primer tren. Yo lo he comprado en la librería "La Rocha" en la calle Real, muy interesante y bien de precio. Su autor es Javier Aguado Martín, el mismo del libro sobre el tren del Berrocal. Y además, es villalbino.
Muchas gracias por estos recuerdos, que poco a poco se nos van de la memoria.

Samuel Gómez dijo...

Buena entrada sin duda. Espero os guste pegar un vistazo a:

http://sammas2250.blogspot.com.es/2013/02/la-estacion-de-villalba-de-guadarrama.html

http://sammas2250.blogspot.com.es/2013/03/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html

https://www.facebook.com/pages/Amigos-de-la-estación-de-Villalba-de-Guadarrama/636715439687851?fref=ts

Saludos.

Anónimo dijo...

Antes de la tienda de Caprichos estaba la tienda de Garza y al lado lo que hoy es la agencia de viajes estaba el Banco Español de Crédito que era la única entidad financiera que había en Villalba