jueves, 1 de enero de 2009

Nuevos horizontes

Un año más he despedido el año corriendo por los lugares más emblemáticos de Madrid junto con más de 27.000 almas. Disfrutando como un enano con leones, cocodrilos, hadas, angelitos, reyes magos y sobretodo romanos. Y es que la San Silvestre es algo mas que una prueba deportiva, es un evento festivo del que casi cualquiera puede tomar parte activa, siempre y cuando este espabilado para lograr uno de los dorsales que se agotan en poco mas de dos semanas. De lo contrario, siempre queda la opción de correr a lo “pirata” o acercarte a animar y participar de la fiesta desde las aceras del recorrido.

Quién me iba a decir a mí hace tres años, que esto del correr se iba a convertir en una parte sustancial de mi vida. Yo que había sido una persona sedentaria desde que abandone la pubertad y escasamente dotada para la práctica deportiva. Así los años me habían ido cayendo y con ellos los kilos y todos sus daños colaterales para la salud, subida del colesterol, transaminasas, fatiga, falta de sueño pese a estar todo el día “tirado a la bartola”…

Pero un día te levantas y decides que la vida esta pasando ante ti y no la estas aprovechando, que tienes que hacer algo, un cambio sea del tipo que sea. Tus amigos no son los que eran y la mayoría han tenido que abandonar el pueblo por motivos familiares o de trabajo y te toca mover ficha a ti. Yo opte por el deporte como otros lo habrán hecho por otros hobbies.

Y así he terminado en este mundillo, orgulloso de que la ultima semana de 2008 en algún punto cercano a la rotonda de Lobo Cojo, una persona que era incapaz de correr durante 10 min. no hace mas de cinco años, completaba su kilómetro 1000 del año. No son grandes cifras para los populares habituales, pero con el estado de forma actual, seguramente me habría salvado de una privación de salida que sufrí durante el servicio militar por no conseguir eludir una de las diez ultimas posiciones en una marcha de 7km con pista americana incluida siendo saliente de guardia.

Creo que el deporte me ha cambiado no solo físicamente. También anímica e intelectualmente y ahora disfruto mucho con él y sus gentes. Solamente hay que leer alguno de los muchos blogs de corredores populares que existen en la red, algunos de ellos de vecinos de nuestra localidad están incluidos en el margen derecho del blog. Su lectura es algo que muchas veces reconforta tanto y más que el superar tu meta deportiva.

Para finalizar, rendir un sentido homenaje a los nombres propios de la jornada en Vallecas asi como a todos los que sufrieron en las cuestas del final del recorrido.

Marta Domínguez. Por su continuo ejemplo de constancia y superación a lo largo de los años y por no borrar su sonrisa ni en los peores momentos.


Pablo Vega. Por el respeto que siempre muestra en la red hacia el corredor humilde como el que aquí escribe y por representar la esencia del deporte popular.


Mario Sanz. El atleta de Becerril, que con la camiseta del Club El Castillo de Villalba lució el nombre de Collado Villalba en la San Silvestre Internacional hasta que un resbalón le provoco una caída que le hizo perder comba del grupo donde se disputaba la victoria de las féminas. Una actuación destacadisima a unir a otras muchas a lo largo de la geografia madrileña o del mismísimo maraton de San Sebastian, donde nos propicio esta imagen del Diario del Pueblo Vasco, tras correr mas de 10km con los pies literalmente reventados por las ampollas.

Y finalmente un recuerdo para el corredor que falleció ayer a la altura de Atocha y a su familia. Lamentablemente, la muerte estaba agazapada esperándole en un día festivo.

Y ahora a por el 2009 con un objetivo de fondo. Ser maratonianoa

2 comentarios:

Miguel Ángel dijo...

En la MAPOMA te espero...

Anónimo dijo...

Un saludo, amigo
Me a parecido una reflexion muy acertada y una solucion muy buena, cuando me llegará a mi ese dia de levantar el culo?, no lo se, con la falta de tiempo, trabajo con turno partido, obligaciones domesticas.....Ainsss
solo espero que ya pasada hece mucho la pubertad, dando los ultimos coletazos a la juventud para adentrarme en la madurez encentre ese momento.

stornino.-