martes, 18 de septiembre de 2007

Retrospectiva


Volviendo la vista atrás, uno aún recuerda los grandes atascos y el colapso circulatorio que vivió Villalba durante la última ampliación de la Carretera de La Coruña. La Avenida Juan Carlos I era un permanente atasco, que debido a la supresión de la salida del Zoco no ha mejorado mucho dado que todos los coches se ven obligados a desembocar en la rotonda de los Berrocales. Pero el problema en aquellos tiempos se vivía también en el centro del pueblo y especialmente en las calles Honorio Lozano y Batalla de Bailén, donde el atravesarlas en la hora punta de la tarde podía significar el tardar hasta 45’ en los poco mas de un kilómetro que tienen estas dos calles desde la Masia hasta el edificio Fremap.

Por ello cuando se empezó a hablar de la famosa obra del túnel de Honorio Lozano, una buena parte de la ciudadanía recibió con optimismo la propuesta, ya que podía solucionar un grave problema que estaba y esta sufriendo el pueblo y mejorar la estética y la movilidad de esa zona tan importante del municipio como ha sucedido en otras localidades como Majadahonda o Las Rozas.

Sin embargo cuando se tuvo acceso al proyecto, pronto muchos de nosotros empezamos a cambiar el optimismo por un escepticismo muy cercano al pesimismo. De salida se perdía el aliciente de tener unas amplias vías peatonales, ya que iba a seguir habiendo un importante tráfico en superficie. Por otro lado, el túnel solo tendrá un carril en cada sentido, lo que significa que ante cualquier accidente o incidencia en el interior, este se verá bloqueado. De esta forma, el capitulo movilidad también se empezaba a cuestionar seriamente, pero seguíamos hablando de conjeturas sobre un proyecto.

Pero cuando a partir del mes de febrero empezamos a ver fases de la obra “concluidas”, ya podíamos empezar a valorar la misma en toda su dimensión. Hemos visto como la calle Batalla de Bailen se convertía en un paisaje lunar, donde los paseos veraniegos han tenido que cambiar de destino ante la falta de sombras y el excesivo calor que retiene ese suelo granítico que han puesto. Un suelo que se nos afirmaba que sería de primera calidad, pero del que solo podemos destacar su facilidad para retener todo tipo de suciedad y lo dificultoso de su limpieza, lo que hace que una calle prácticamente sin estrenar presente un aspecto lamentable. Eso si, las terrazas de los bares son mas grandes hasta el punto de que el espacio ganado no ha sido en beneficio del peatón sino de esos negocios que tan generosos impuestos dejan en las arcas municipales.

Para concluir con Batalla de Bailen, solo recordar algunas cuestiones que ya han sido lanzadas al aire desde este blog. ¿Cuándo se finalizará la rotonda del Rodilla? ¿Irá enclavado en esta rotonda el famoso “Vigía del Collado? ¿Se pondrá alguna vez la valla de entrada al túnel y se permitirá una mayor visibilidad en los pasos de peatones? ¿Qué parte de ese modificado aprobado in-extremis en la anterior legislatura se corresponde con las plantas y los respaldos de los asientos que hemos visto en esta calle?

Continuando con el paseo por las obras llegamos hasta la famosa fuente que hace de enganche entre las dos calles y la Calle Real. Y en este caso solo cabe decir que ni el mismo presentador de la extinta Localía sabía hasta que punto iba a tener razón con aquello de que la fuente iba a dar mucho que hablar y que iba a ser algo fuera de lo común y espectacular. Por desgracia se ha convertido en algo fuera de lo común el verla funcionar, ya que casi siempre esta fuera de servicio y sobre su espectacularidad, pues solo decir que “cuanto agua” aunque eso si, el espectáculo lo han dado con la fuentecita ya desde antes de darla por concluida con aquellos famosos días de ahora hago un forjado ahora lo quito y vuelvo a empezar. Solo queda pensar en que sucederá en los días de invierno cuando la más mínima ráfaga de aire saque el agua fuera del pilón. ¿La apagarán? Total nos hemos acostumbrado a ver el enorme pilón sin sus chorros, así que tampoco nos vamos a extrañar a estas alturas de la película.

Finalizando el paseo por el maravilloso eje urbano llegamos a Honorio Lozano, por cierto que calor hace… no se si es una sensación mía o verdaderamente el granito del nuevo suelo refleja el calor mucho mas de lo que lo hacia el anterior suelo de terrazo, lo que provoca una sensación asfixiante mucho mas acentuada por la falta de sombras y vegetación que refresquen el ambiente.

Cuando nos adentramos en la calle desde la rotonda hay una primera cosa que nos llama la atención y no es otra que las estrecheces del carril de la circulación en superficie, lo que hace que el giro tenga que ser casi perfecto o de lo contrario los vehículos se subirán a los bordillos como Fernando Alonso a los “pianos” en los circuitos de F1.

Siguiendo con el análisis de lo que podemos ver hasta ahora, nos encontramos con que la calle presenta varios niveles de superficie, lo que ha provocado que se hallan tenido que crear innumerables rampas y escaleras a lo largo de la calle, casi tantas como portales o entradas a viviendas o comercios, lo que estéticamente queda horrible. Pero este problema de los niveles ha llegado incluso a condenar una calle, algo que salvo que alguien me diga lo contrario no estaba previsto en el proyecto. Parece de aurora boreal que las soluciones al trafico que se iban a dar con este proyecto tengan de momento como resultado la condena de una calle y aumentar el porcentaje de las rampas en la intersección de las calles que cortan con Honorio Lozano en sus respectivas desembocaduras, aumentando de esa forma la peligrosidad de esos stop o ceda el paso. ¿Que desnivel presentará en el futuro la intersección de la calle Honorio Lozano con la Calle de La Fuente, vista la altura de las alcantarillas que se han puesto en esta última?

Y si analizamos en profundidad como será la circulación en esta avenida, nos surgen algo mas que dudas razonables sobre su utilidad, ya que el famoso túnel solo tiene sentido cuando se cruza desde Honorio Lozano hasta el final de Batalla de Bailen o a la inversa, cosa menos frecuente. Y el trafico en superficie en Honorio Lozano presenta otros serios inconvenientes como imposibilidad de realizar cambios de sentido salvo en la rotonda de la Calle Real o ¿Los Enebros?, lo que nos forzará a muchos a tener que alargar nuestro camino contribuyendo al entorpecimiento general de la circulación. Por poner un ejemplo, ¿como se podrá ir desde el “barrio vaticano” a Los Belgas? ¿Tendré que ir hasta la Calle Real para girar y volver a hacer todo Honorio Lozano hasta bajar por Correos? Y los vehículos que suban por la Calle de la Fuente, ¿Cómo podrán ir hacia el Zoco? ¿También tendrán que subir hasta más allá de correos? ¿No iremos a crear otros puntos negros en la circulación de este pueblo en la rotonda de Los Enebros, calle de Correos o el puente de Los Delfines?

Seguro que vosotros estaréis dando vueltas a todos estos temas y otros más.
P.D. Prestar atención en las fotos al detalle de que estan sacadas desde la misma acera, es decir, sin subirse a ningún pedestal ni similar.

1 comentario:

ciudadan@s dijo...

Muy bueno el artículo, felicidades. Lo enlazaremos.

Un pequeño comentario sobre los desniveles de Honorio Lozano. La verdad es que lo tenían complicado, ya que los portales o comercios están a distintos niveles y había que hacer todos accesibles de alguna manera. Supongo que la única solución es la que han adoptado (excepto la condena de esa calle, que ha sido una chapuza de grueso calibre).

¡Un saludo!