jueves, 16 de septiembre de 2021

¿Donde están los kioskos?

El último kiosko superviviente
Las lluvias y el bajón en el termómetro con el que comenzó la semana, me hacen darme cuenta de que el verano va tocando a su fin y que un otoño madrugador llama a la puerta a pesar de que queden los veranillos de San Miguel y otros llamados de mil formas en función del lugar.

Y así he caído en la cuenta de que este año no he probado las novedades de las principales marcas de helados industriales. Parece ridículo que una persona ya de cierta edad se pare a pensar que ha terminado el año y no ha probado el Maxibon Waffle, los Häagen-Dazs Dúo o el Magnum Double Gold Caramel Billionaire.

Pero es que los recuerdos tiran mucho y más que el interés en comer esos helados, está la añoranza de tiempos cada vez más lejanos. Y es que, seguro que muchos de vosotros también recordareis aquellos años en los que al abrir los kioskos en verano, los chavales corríamos a ver el gran cartelón que colgado o en forma de tótem nos ubicaban junto a los mismos. En esos carteles buscábamos la novedad del año, ese helado que queríamos probar para estar a la última.

Así, a lo largo de los años fueron asomando los Frigurón, Calippo, Twister, etc. Que iban tratando de hacerse hueco entre los clásicos Colajet, Drácula, Frigopie o Milky. Aunque para clásico el “helado de corte” que era con el que acababa la mayoría de las veces, pues mis padres no eran partidarios de comprarme “helados de hielo” o “polos”. Hoy evidentemente y por aquello de las “contaminaciones cruzadas” se hace impensable y casi tercermundista dicha práctica.

Pero además de las marcas de helados y los nombres de los mismos, han cambiado otras muchas cosas en estos años como ya comenté en sendas entradas hace un tiempo (1 y 2). ¿Dónde están esos kioskos donde comprábamos las chucherías o helados? Recuerdo así a groso modo, que existía uno en la Plaza de la Estación, aquella plaza cuadrada con un paseo que la rodeaba y una gran farola central, infinitamente más acogedora que la actual de la que ni me molestaré en hablar de sus “personajes habituales”. Aquel kiosko era de Frigo y no sé si siempre estuvo pintado de verde, pero al menos así lo recuerdo en sus últimos años. Un poco más arriba y junto a las escaleras de acceso al Paseo del Rio junto a los soportales, se encontraba otro puesto regentado por una mujer muy delgaducha de pelo negro salpicado con canas. Ese puesto ha sido el último en desmantelarse que yo recuerde, pero antes tuvo una segunda vida a golpe de gofres.

Antes, y en la acera contraria, Los Hernández solían montar un kiosko en verano, en el que servían los helados “soft”, para que nos entendamos, los cucuruchos tipo Mc Donald’s. Una variedad que era inaccesible salvo cuando llegaban las fiestas o si bajabas a Madrid. Ya sabemos que no era ni es el mejor helado, pero nos encantaba.

Volviendo a la acera principal, pues recordemos que el paso continuo por la otra acera a lo largo de toda la Calle Real es algo relativamente reciente, una vez pasado el puente, se encontraba el puesto de Maximino. Recuerdo verlo trabajar en él hasta bien mayor. Hoy ese puesto sigue abierto, aunque no con la estructura antigua, sino mucho más grande. Se trataría del único que se mantiene activo y con las características del negocio de antaño.

Cruzando la Calle de Alonso Pena, llegaríamos al kiosko de Chani y más recientemente de Bea. Aún se mantiene en pie, pero sin actividad pues su última inquilina ya se jubiló. Y un poco más arriba, más o menos a la altura de Banco Santander, estaba otro puesto regentado por un tal “Perico”, al que también le recuerdo muy mayor.


Kiosko de Chani o de Beatriz

Esos kioskos eran concesiones a las que solo se podía llegar, igual que con los estancos, si tenías algún tipo de “minusvalía”, que era como se decía entonces sin que nadie fusilase a nadie por el uso de la palabra. Pues al final, el daño no lo hacen las palabras sino el tono, el modo y el uso que se hace de ellas. Era la forma de ganarse la vida para muchas de estas personas en un mundo en donde la protección social era un capítulo aún por escribir.

El caso es que, por unas cosas u otras, el paisaje de la Calle Real ha cambiado mucho. Descenso de natalidad, internet hundiendo la venta de todo lo que huela a papel, tiendas donde poder comprar helados en formato familiar de forma mucho más económica, guerra al azúcar… Un cúmulo de motivos para que solo quede un puesto funcionando junto con los de la ONCE, que también viven su particular guerra contra las casas de apuestas ya sean presenciales o virtuales, amén de los múltiples tipos de loterías que surgieron hasta finales de milenio.


Los Kioskos de la ONCE son "La Resistencia"

La desaparición de estos puestos, no es más que el espejo en el que se refleja la continua decadencia y evolución de un pueblo joven y dinámico a una ciudad vetusta y enquistada donde la dejadez y la desidia marcan el ritmo sin darnos cuenta y donde el tiempo causa estragos.

En fin, que si te quieres comer un helado te tienes que ir a buscar una tienda regentada por un asiático o lo llevas claro. Y es que de heladerías artesanas no es que estemos bien surtidos precisamente. Un gran lunar en “La Capital de la Sierra”. Esa capitalidad que ya hace mucho que nos viene grande y por la que ya casi ni paseamos para darnos cuenta de como ha cambiado por más que tratemos de mirar para otro lado.

martes, 7 de septiembre de 2021

Saltó la polémica

Foto del servicio Tragamillas 2020
Habemus polémica.

Pues sí, tenemos polémica servida y casualidad o no, la protagonista es la ínclita “Diana Barrantes”.

El domingo por la tarde saltó la noticia de la destitución de Jose Berrón como responsable de la Agrupación Local de Protección Civil. Y si ya de por si la noticia nos ha sorprendido, lo han hecho más aún las formas en las que se ha producido.

No es la primera vez que soplan tempestades en la agrupación local, pues hace unos años ya hubo otro follón que hizo que muchos voluntarios causasen baja y que se cambiase de dirección, por lo que después de unos años de tranquilidad y crecimiento en la agrupación esto nos ha pillado por sorpresa y más después de que por fin el Ayuntamiento dotase de vehículos nuevos a la agrupación, que hasta la fecha era el último conflicto importante que se conocía.

En estos momentos la cosa no está muy clara, a pesar de que ya se han pronunciado al respecto tanto la alcaldesa apoyando a la concejala, como algunos voluntarios apoyando a Jose Berrón. Se espera que en próximos días hagan declaraciones ambos que arrojen algo de luz a tan oscuro conflicto.

Desde el Ayuntamiento se acusa a Berrón de haberse negado a la implantación de una aplicación de gestión de la agrupación, mientras que los voluntarios que han hablado hasta la fecha niegan tal aspecto y centran el foco en disidencias de un pequeño grupo de voluntarios que se han solventado con la “colocación” de un delegado del Ayuntamiento que lejos de apaciguar las aguas las ha revuelto aún más teniendo como colofón la implantación de la famosa aplicación que algunos voluntarios no ven con buenos ojos por fallos en aspectos que consideran importantes.

El Ayuntamiento defiende la implantación de esta aplicación como herramienta de mejora y especialmente porque es necesaria para preservar datos personales en ciertos servicios. Sin embargo, los voluntarios se quejan de que precisamente esta protección sea a cuenta de los suyos y su vida privada, pues se debería instalar en sus teléfonos particulares con lo que ello implica de localización, gestión de datos, etc.

A estas alturas podríamos pensar que Berrón con mucha experiencia a sus espaldas es un tanto “negacionista” de los cambios y escéptico con las nuevas tecnologías, pero más sospechoso aún es el que se haya puesto a una persona de la ejecutiva local del PP al frente de Protección Civil y más cuando se escucha el run run de poner un cargo de dirección de la Agrupación con nómina.

Y es que, si esto fuese así, muy mal han medido sus actos tanto la alcaldesa como su concejala. Y es que Diana Barrantes que hasta ahora ha hecho y deshecho a su antojo en el que fue su partido, ha calibrado muy mal el peso del apellido “Berrón”.


José Berrón. Fuente La Voz de la Sierra.

Tal vez Jose no sea su hombre para Protección Civil. Es más, tal vez no sea el mejor candidato que pueda tener la agrupación, pero lo que es indiscutible es que es un “Hombre de Villalba”. De la Villalba de dos carriles en la Avenida del Generalísimo, de la Villalba de un rio sin canalizar que asomaba en sus crecidas a su casa. Un hombre de una familia donde desde muy pequeños comenzaron a trabajar para ir ganándose un futuro que sus padres no podían facilitarles por mucho empeño que pusiesen. Jose es hermano de Arcadio y “El Tiri” y eso da empaque en el pueblo por mucho que la concejala siga mirando por encima del hombro a todo el que pase a su lado y a todo lo que asocie a Villalba con un pueblo.

El desprecio y la soberbia con la que se ha dirigido en la misiva enviada a los voluntarios retrata muy bien a la persona que hay detrás de la concejala y esa ya tenía su credibilidad en mínimos y con este episodio ha pasado a negativo. Enviar una carta en ese tono incluso antes de dirigirse directamente al afectado sobrepasa todo tipo de educación, política y modales independientemente de que pueda haber causas de peso para que se pudiese dar la destitución. Y por supuesto que, si las hubiese estaría bien que todos las conociéramos. La Concejala ha pretendido ponerse por encima de todo y todos, incluida la Agrupación Local de Protección Civil donde viendo el comunicado parece que es ella la que otorga o niega los carnets de voluntarios y quien es o no digno de prestar servicios a su pueblo.

Seguiremos pendientes del tema, pues está claro que traerá cola.

 

domingo, 22 de agosto de 2021

Las Rotondas

Con el paso de los años, ha habido un elemento que ha cambiado por completo el paisaje de todos nuestros municipios, se trata de las rotondas. Un elemento al que en un primer momento costó un poco la acostumbrarse, pero que sin duda ha dotado de mucha fluidez y seguridad al tráfico. De hecho, sigo sin entender como a día de hoy y con los gastos que se han hecho en otras materias, aún seguimos teniendo enclaves tan peligrosos como El Valle de los Caídos sin una.

El caso es que, a su labor de ordenación del tráfico, se les ha ido sumando una labor ornamental que en muchos casos va asociada a la identidad del propio municipio, pues se usan para hacer homenajes a celebres personajes (por ejemplo, en Villalba tenemos la dedicada a Antonio Molina, el Guardia Civil al que tanto debemos), para recordar momentos históricos, singularidades del municipio (en nuestro caso tenemos dedicadas a MADE, a la historia ferroviaria…), etc.

Cierto es que no se puede hacer cualquier cosa en las rotondas, pues ante todo se ha de preservar su función primera que es la de elemento de ordenación del tráfico, luego se han de respetar sobretodo unas condiciones de visibilidad y seguridad. Y claro está, no todas tienen las mismas medidas, etc.

Dicho lo cual, me gustaría saber cuáles son vuestras preferidas de nuestro municipio, ya sea por el elemento ornamental, por identificarse con el pueblo, etc…

Marcar tres opciones máximo.

Buena parte de las fotos del cuestionario han sido sacadas de la página de Facebook "Collado Villalba en Imágenes"



martes, 17 de agosto de 2021

El drama de la Virgen de Agosto

Buscando ayuda divina
Tristemente la historia se vuelve a repetir como casi todos los años por estas fechas cuando el calor más aprieta. El año pasado le tocó a la zona de Robledo de Chavela en la provincia de Madrid, aunque colindando con la provincia abulense al otro lado de la Sierra del Guadarrama. Este año le ha tocado la china a Navalacruz y Cepeda de la Mora entre otros lugares, obligando incluso a desalojar pueblos como Robledillo y Villaviciosa.

Ya a mediodía del domingo, el cielo en Villalba comenzó a tornarse de un gris plomizo que ni la peor de las calimas alcanza. Se veía claramente que era una columna de humo que llegaba a nosotros atravesando la Sierra por el Monte Abantos, testigo directo e indirecto de demasiados desastres medioambientales. Pronto el humo se empezó a ver acompañado por las pavesas que ya no dejaban lugar a dudas. El aspecto macabro del cielo era causa de un incendio, exactamente como pasó hace un año más o menos. Mientras un sol rojo rabioso trataba de hacerse paso entre las densas nubes de humo.

Pero existen más similitudes entre ambos incendios, pues al parecer, el siniestro de este fin de semana se ha provocado por el incendio de un vehículo en mitad de la carretera. Recordemos que el de Robledo se provocó por un accidente de moto que acabó en llamas. Si el año pasado se volvió viral el video de un tío grabando la moto ardiendo y hablando de la pena de ver así el vehículo mientras ardía el monte sin mover un dedo, este año se ha hecho viral la imagen de la inactivación de la alerta por no considerar peligroso el encontrarse el vehículo ardiendo en mitad de una carretera en la que había potencial combustible por todas partes. Este aspecto ha sido desmentido, pero deja en evidencia que los protocolos o los medios fallan cuando en tan poco tiempo se han "calcado" sendos desastres de tales dimensiones.

Si se hubiese actuado desde el primer momento, muy probablemente otro gallo habría cantado y los daños no habrían sido tan cuantiosos.

El vehículo que inició el fuego.


El desastre es mayúsculo, y lo peor es que  se produce en una zona donde “llueve sobre mojado” o ¿debería decir “arde sobre quemado”? Es un desastre medioambiental de consecuencias incalculables, pues a lo que tarda el monte en regenerarse (varias décadas mínimo), hay que sumar la pérdida de su fauna y flora parte de la cual seguramente no vuelva a surgir, del hábitat de muchísimos animales… Incluso de daños materiales importantes en algunos municipios de una de las provincias más pobres de nuestro país. Estos pueblos son parte de esa “España Vaciada” de la que tanto gusta hablar a nuestros políticos, pero por la que tan poco hacen. Con este incendio, serán centenares de personas las que habrán perdido, su ya de por sí difícil forma de ganarse la vida. Esperemos que los seguros agrarios ayuden a mitigar la perdida, ya que la recuperación total no está al alcance.

Pero esto sí que debería hacer recapacitar y pensar a nuestra clase política y a todos los ciudadanos. Especialmente a aquellos que se empeñan en dar por amortizado todo el periplo de la Transición, ignorando por ejemplo, que gracias a la Constitución Española (que por supuesto que no es perfecta) España vive el periodo de paz y prosperidad más longevo de su historia y que hay otras cosas más importantes en las que centrarse antes de esas luchas por una competencia más o menos y por una memoria histórica “desmemoriada” que olvida que fue una guerra fratricida y que hubo muertos de ambos bandos y que fueron igual de víctimas unos que otros.

  • A mí personalmente me urge más que quede perfectamente regulado la imposibilidad de dar uso al monte quemado y que los que sean pillados “in fraganti” cumplan penas acordes al daño que causan.
  • Me urge que salga una Ley Anti Ocupación, que permita desalojar a esas personas que no saben vivir en comunidad o que tienen la cara más dura que el cemento.
  • Me urge que la ley sea contundente con los casos de violencia sean del tipo que sean (machista, homófoba…) sin prejuzgar antes. Pero que el culpable cumpla su pena de cárcel completa.
  • Me urge que se persiga el menudeo y el alcohol al volante. Lacra de tantos y tantos delitos y de tantos y tantos accidentes en nuestras calles y carreteras y que además suponen el trampolín hacia delitos mayores.

Imagen impactante de la Capital 


Y hoy y tras lo visto en el fin de semana, me urge reconocer el trabajo bien hecho por nuestra Policía Local en colaboración con la Guardia Civil, al detener al presunto pirómano que intentó quemar nuestro Coto de las Suertes y que posiblemente tenga que ver con otro conato en El Mirador de la Sierra. Son muchas veces criticados por su poca presencia en las calles y por su pasividad, pero en este caso han sido efectivos en su trabajo y se agradece. Tal vez sean merecedores de un análisis más exhaustivo de su trabajo en el futuro, pero en estos días no procede.

lunes, 2 de agosto de 2021

Sueño olímpico

Lucía en el Cross de la Dehesa haca 6 años
Recuerdo que en mi época de niño también soñé con los JJOO. Recuerdo mirar y remirar un libro que tenía del Cola Cao en el que se hacía un repaso por los distintos deportes olímpicos y sus grandes héroes. Tenía otro de Phillips si mal no recuerdo.

Eran libros con grandes fotografías de la historia de los Juegos modernos. Zátopek corriendo descalzo, el salto de Beamon, las piruetas de Comaneci o la poderosa batida de Mark Spitz entre otros.


En aquellos años de infancia recuerdo madrugar y trasnochar para ver las retransmisiones de los Juegos de Los Angeles principalmente por ver luchar a nuestra selección de baloncesto contra los invencibles americanos después de haber llegado a lo más alto tras ganar a la temible Yugoslavia. Quería correr y saltar como Carl Lewis y me emocioné con la medalla de Abascal.

Eran otros tiempos en los que Teledeporte era un pequeño espacio de unos 15’ que servía para cerrar la programación nocturna antes de poner el himno y concluir la emisión diaria. Ese programa marcaba nuestro propio toque de queda, pues queríamos estar informados de todo lo que pasaba no solo en futbol, sino en todos los deportes. Es una pena que, teniendo un canal temático de deportes público, se de tan poca cobertura a la mayoría de deportes. Pero sale más rentable poner frente a la pantalla a gente como Roberto Gómez o similar.

¿Y todo este troncho a cuenta de qué?

Pues que en cada cita olímpica no puedo por menos que mirar a mi alrededor y buscar lo que me pilla más cerca. Poder vibrar con un atleta local en una cita como esta de Tokio, sería un gran orgullo. Y si bien algo pudimos sentir con Marina Damlaimcourt en las olimpiadas de Londres, no me quedo claro si era de aquí o si vivía en Galapagar o algún pueblo limítrofe, lo que más me gustaría es vibrar con alguien con el que has ido viendo su evolución a lo largo de los años, cosa que no me pasó con Marina, pues no la tenía fichada.

Y como una cita olímpica más esto no se ha podido dar con nuestro municipio, permítanme que me quede con el caso más cercano que tenemos y que es el de Lucía Rodríguez.

Y es que en Tokio hemos podido llegar a tener hasta tres representantes de la comarca en distintas disciplinas olímpicas, pero al final solo ha llegado a clasificarse la atleta gurriata, en parte gracias al aplazamiento por el Covid, pues por edad no llegaba a tiempo en el 2020. Ese mismo aplazamiento ha jugado en contra de Victoria Cuadrillero, la gimnasta de Guadarrama hija del conocido atleta popular Juan Antonio Cuadrillero, a quien una decisión más política que deportiva, la alejó del sueño olímpico. Pues justo a unos pocos meses de iniciarse la clasificación para las olimpiadas, la Federación de Gimnasia Rítmica decidió cambiar al cuerpo técnico y por ende hacer un borrón y cuenta nueva y empezar de cero, lo que dejaba muy mal paradas a las chicas que componían el equipo desde que se inició el ciclo olímpico a la conclusión de los Juegos de Rio. Quién sabe qué habría pasado de haberse disputado los juegos en 2020. De momento, Victoria trabaja como entrenadora en una escuela de gimnasia de Villalba, así que quien sabe, seguramente habremos ganado una entrenadora Premium que pueda hacer que alguna de las niñas de hoy sea una olímpica mañana.

Y el tercer representante podría haber sido Carlos Verona, el cual sonó mucho en las quinielas del seleccionador para ir como gregario para la prueba en ruta gracias a la gran campaña 2020 y el buen inicio de este año 2021. Desgraciadamente la caída de principios de Tour le alejó de poder tener cualquier tipo de opción de ser olímpico.

Así que finalmente solo Lucía ha podido lograr la clasificación para Tokio casi in extremis.

Lucía en el pódium de la S. Silvestre de Villalba
A Lucía la empecé a seguir hace unos añitos cuando vino “tapada” a disputar la II San Silvestre de Collado Villalba en 2014. Por aquel entonces era una adolescente que “insolente” ella, se le subió a las barbas a Marina Damlaimcourt, aunque aún había mucha distancia entre ambas. Una era una atleta consagrada y la otra una joven de apenas 16 años. Recuerdo que al llegar a meta y preguntar por los ganadores, inmediatamente pregunté por la segunda chica, pues al cruzarme con la carrera en Los Belgas, me quedé impresionado por lo cerca que iba de la primera clasificada. La respuesta fue, “es la hija de Josito”. Entonces en ese puzle de locos empezó a cuadrar alguna pieza. Tanto talento y calidad tenían una base fuerte como la del atleta del Capol que arrasaba en todas las carreras populares unos diez años antes, justo cuando la vida familiar en casa de los Rodríguez Montero dio un trágico giro con la muerte de la madre de Lucía.

En ese momento Lucía era una niña que no tenía ni 10 años y su padre apartó las zapatillas y priorizó a la familia pues había dos pequeños que se habían quedado sin su ángel protector. Josito no quiso en un primer momento que su hija fuese atleta, pues él era más que consciente de que eran muchos los sacrificios y que era poca la recompensa y las posibilidades de triunfar hasta ganarse la vida con ese deporte. Y así trató de que “la niña” se aficionase a un deporte menos sacrificado como el golf al que él se había pasado. Sin embargo, Lucía cayó rendida al brillo de los trofeos de su padre y cuando se idolatra a la figura paterna, ¿por qué no seguir sus pasos? Así que la “cabezonería adolescente” pudo más y al final “la niña” fue atleta.

En los años siguientes empezó a ganar todo en categorías inferiores en un bonito duelo de rivalidades con su amiga Celia Antón, un año mayor que ella y que nos anticipaba que estábamos ante dos atletas que posiblemente iban a dominar el futuro del medio fondo español en un medio plazo.

1777, el número que nunca olvidará

Esos triunfos no pasaron desapercibidos para el Playas de Castellón que no tardó en ficharla desde su club de origen, Las Ardillas de El Escorial, que buena parte de culpa tienen en todo este periplo de Lucia. Pues el trabajo del club está siendo buenísimo desde hace años y los resultados van llegando y seguirán llegando gracias al buen hacer de Coti.

En estos últimos ocho años, el club escurialense ha sacado ya un buen puñado de atletas de un nivel extraordinario y ojo a lo que viene por detrás con Ronaldo Olivo como cabeza de lanza.

Entrenada por Luis Miguel Martin Berlanas, Lucía pasó dos años en el conjunto levantino hasta que la firma Nike se fijó en ella como atleta de proyección para un futuro inmediato. Sin embargo, el 2018 y especialmente el 2019 no son años fáciles. Lucía alterna buenas actuaciones con otras más oscuras y aparecen algunas lesiones que impiden que tenga regularidad. Algo está fallando y la progresión ya no va al ritmo.

Así que Lucía da un giro en su carrera y decide cambiar de aires y de entrenador pasando a estar bajo la dirección de Arturo Martín. Ese principio de temporada 2019-2020 empieza a enseñarnos que Lucía ha vuelto.

Pero la progresión vuelve a tener un contratiempo con la aparición del Covid. El confinamiento ha supuesto un gran hándicap para muchos deportistas que han tenido muchas dificultades para entrenar. Incluso Lucía tuvo algún disgusto con algunos vecinos que no entendían que para ella el correr era su trabajo, que no se trataba de placer sino de ganarse la vida y que para nada se estaba saltando el confinamiento. Fueron meses de reseteo y de poner a prueba el sacrificio y la capacidad mental de los atletas ante la falta de competición durante casi 6 meses.

La vuelta a la competición tras la pandemia nos muestra que Lucia ha gestionado bien la misma y que confirma la línea ascendente que mostraba desde el inicio de temporada. Pero, aun así, el regreso a la competición fue muy extraño tanto por la falta de pruebas como por los distintos estados de forma de los competidores ante la falta de un objetivo claro.

Así que de esta forma comenzamos la temporada 2020-2021. Una temporada en la que Lucía da un gran salto de calidad y empieza a pensar que tal vez sea posible engancharse al tren que la lleve a Tokio. Para ello el camino no va a ser nada fácil, pues debe rebajar muchísimo sus marcas y aunque las va metiendo buenos bocados, la cosa no pinta para tal cosa ni de broma. Debe sortear aún muchos pasos intermedios.

Sin embargo, lo que está claro desde que comienza la temporada es que Lucía cambia la forma de leer las carreras y pasa de ser una observadora que se presenta “a ver que sale” a ser aspirante seria o incluso la dominadora de las pruebas. Solamente la veterana Esther Guerrero esta fuera de su alcance cuando se enfrenta a ella. A las demás las hace frente de tú a tú, aunque luego tal vez los resultados no la terminen de sonreír. Pero ya no es la juvenil que se quedaba encerrada en las calles interiores o la que hacía toda la carrera entre las calles 2 y 3 para evitar los encajonamientos y los famosos pisotones y empujones.

Consigue un tercer puesto en el tardío campeonato de España de 1500 y un subcampeonato en el 5000 sub 23 nacional como puestos más destacados del final del 2020 que despide con un abandono en la San Silvestre Vallecana.

Últimos metros en la prueba de Tokio
El 2021 comienza con un baile entre las distintas distancias y compitiendo muy poco en la que había sido su gran distancia hasta la fecha que era el 1500. Seguramente su entrenador calibró las posibilidades que existían de poder acudir a los JJOO si subía de distancia. Y aunque no logra subirse a lo más alto del cajón en ninguno de los campeonatos nacionales, espinita que sigue teniendo pendiente pero que no tardará en sacarse, debuta en su internacionalidad absoluta en el europeo de pista cubierta en Torun, donde acude para correr la distancia de 3000m. Allí consigue colarse en la final gracias a lo comentado anteriormente. Deja de sentirse como una invitada de piedra y pasa a mostrar galones evitando un enganche que descolocó a un par de rivales. En la final logra un meritorio octavo puesto, pero lo que es más importante, la reafirmación de que tiene en sus piernas la posibilidad de la clasificación para la gran cita.

Ya en mayo vuelve a vestir la internacional para defender a España en el Campeonato de Europa de Naciones y nuevamente en la distancia de los 3000m. Allí consigue un más que meritorio segundo puesto que daba casi la máxima puntuación al combinado nacional. El sueño se acercaba pese al pequeño tropiezo que supuso el no lograr el Campeonato de España absoluto en Getafe en una prueba que dominó de principio a fin y que solo cedió en los últimos metros ante el férreo marcaje al que se vio sometida.

Parecía que el sueño no se iba a poder alcanzar, sin embargo, al final entro en la lista de elegidos para la gloria y así nos hizo disfrutar de su carreron el pasado día 31, donde “fundió” su record personal de los 5000m bajo unas condiciones de temperatura y humedad terribles mostrando que aún hay margen de progresión.

¿Qué podemos esperar en el futuro? Pues sin duda una carrera más que prometedora ahora que se ha visto reforzada y que empieza a correr pruebas internacionales en las que va a tener que dar un plus para poder estar ahí, pero que le van a reforzar y hacer ganar experiencia. Esos mítines internacionales que se disputan en verano la tienen que aportar mucho en la emergente carrera que lleva desde que está bajo la dirección de Arturo Martin y entrena con el #tagarroteam.


Lucía exhausta tras el esfuerzo

P.D. Quiero agradecer a Jaime Fresno, Suso Alamo y a su padre Jose María Rodríguez el que nos hayan tenido tan informados de la evolución de Lucia. Y a la propia Lucia no solo el gustazo de haberla podido ver en los JJOO, sino el ser una chica trabajadora, humilde y accesible. No cambies nunca independientemente de tu rendimiento como atleta, sigue siendo ante todo Lucía Rodríguez Montero.