miércoles, 17 de abril de 2013

De la regadera a la moqueta


La pasada semana durante un desayuno en el trabajo surgió el inevitable tema de la crisis. Entre los contertulios estaba un chaval bastante más joven y tan tierno en ciertas cosas de la vida como el pan bimbo sin corteza. Este compañero forma parte de ese grupo de personas que no había vivido las crisis de los noventa y mucho menos las anteriores de los ochenta o setenta. Y es que en España había mucha gente que llamaba crisis a que no le subieran el sueldo por encima del IPC o que tuviese que comprarse un coche de un modelo inferior  al que deseaba. Tal vez los que tuvimos dentro de nuestro vocabulario las expresiones  “despido” o “regulación de empleo” desde nuestra niñez hemos sido un poco más cautos a la hora de emplear la palabra maldita.

El caso es que él afirmaba que la crisis no se podía prever, que nadie sabía que esto iba a  pasar. Por el contrario otra compañera y yo, sosteníamos que la crisis ya se la veía venir muy de lejos (recordemos que Zapatero la admitió nada más tomar cargo en su segunda legislatura), por lo que desde hace seis años ya se le iban viendo las orejas como al lobo de Caperucita.

Lo que nadie alcanzaba a saber era la magnitud de la crisis. Pero desde luego que muchos ya vimos tiempo atrás que el modelo de economía que se nos imponía por nuestros regidores no era un modelo sostenible.
Estas son las cosas que tiene el escribir un blog, que tanto para bien como para mal, las opiniones de uno han quedado ahí como testigo del paso del tiempo. Recuerdo que mis críticas al por aquel entonces alcalde de Collado Villalba, me llevo a que me colgaran la etiqueta de militante del Partido Popular como cosa más suave, mientras que  para otros era un pesimista y para otros muchos mi visión era apocalíptica.

Pero no me hacía falta que viniese un ilustrado ministro de economía se llamase Solbes o Guindos, para ver que el modelo era insostenible. En aquellos años, el Ayuntamiento tenía muchos ingresos atípicos por la enajenación de terrenos y las licencias de obras, algo que estaba claro que mas tarde o más temprano se ralentizaría de forma importante y más en el caso de Villalba por la escasez de suelo.

Sin embargo, paralelamente el gasto corriente no paraba de crecer con una plantilla de empleados municipales mayor, proliferación de parques y jardines y todo ello para sumar a gastos atípicos como el del Viajazz y otros.

Veamos un pequeño resumen de la evolución del presupuesto municipal. La cifra entre paréntesis indica la variación con respecto al año anterior.

2000                      26891300             (56.23)
2005                      56145927             (23.93)
2006                      72382659             (28.92)
2007                      73457326             (1.48)
2008                      69384928             (-5.54)
2009                      73148520             (5.42)
2010                      67768909             (-7.35)
2011                      61882669             (-8.69)
2012                      49093387             (-20.67)
2013                      48166268             (-1.89)

Como pueden observar, el presupuesto ha caído en picado pese al brutal crecimiento de la presión fiscal a la que nos sometió José Pablo González en sus últimos años de mandato y a la aún más feroz si cabe de Agustín Juárez.

Como he dicho, muchos me tacharon de apocalíptico, pero la tozuda realidad me ha dado la razón en este caso y cuando me quejaba por la situación de nuestros parques, no era que no me gustase que se hicieran, sino que lo veía un gasto prescindible y que además comprometía la sostenibilidad del Ayuntamiento.



En fin, espero que la gente haya tomado nota y vaya viendo y valorando en que se gasta nuestro municipio sus dineros, ya sea a la hora de las fiestas o a la de enmoquetar rotondas, porque ya no hay ni como regarlas ni quien lo haga, porque de lo contrario llegará un momento en el que no tendremos ni donde caernos muertos. Y ojo las tasas por dicho concepto  también han crecido a ritmo de vértigo y la frasecita de marras amenaza con convertirse en una triste y dura realidad.

viernes, 12 de abril de 2013

De Atocha a Chamartin, un viaje particular.


Desde el pasado domingo, todos los villalbinos tenemos una ventana más a la que asomarnos para contemplar la actualidad de nuestro municipio o los pensamientos de uno de nuestros vecinos según le parezca.

Y es que Jaime Fresno, el cual desde hace tiempo lleva trabajando en distintos medios de comunicación locales, ha iniciado su andadura bloguera con “De Atocha a Chamartín”, un blog en el que piensa escribir sobre sus vivencias pasadas y presentes, así como su gran pasión que es el deporte.

El titulo del blog ya sintetiza a la perfección sus pretensiones con respecto al blog, ya que el mismo no ha sido elegido al azar, sino con mucha intención. Tratando por un lado de dar cabida al deporte con el nombre de dos estadios: Chamartín (que era como se llamaba al Santiago Bernabéu en tiempos y que es el campo del equipo de futbol más laureado de la historia) y Atocha (Antiguo feudo de La Real Sociedad de San Sebastián, equipo por el que siente autentica devoción por su trato a la cantera así como por ser un equipo identificado con su ciudad y que aunque presenta jugadores foráneos, es donde el futbol se vive con una pasión especial).

Por otro lado, el uso del nombre de estas dos estaciones pertenecientes a la red de Cercanías de Madrid, muestra el ver sus vivencias como un viaje a lo largo de la vida. Uno es lo que le pasa en cada momento y como lo vive. Además, el tren tiene una gran importancia en el desarrollo de la vida de este municipio como ya he comentado en anteriores ocasiones, y por eso ha usado esta analógica y no una relacionada con Moncloa por poner un ejemplo.

¿Pero quién es Jaime Fresno? Muchos le conoceréis por sus trabajos en Onda Cero Sierra, Onda Madrid, El Faro del Guadarrama, Localia… Pero para aquellos que no le conozcáis, Jaime es un tipo normal a la par que original, dentro de una familia normal, con sus alegrías y sus problemas.

Yo he tenido el placer de conocerlo desde niño cuando los dos íbamos al Carlos Ruiz, si bien no íbamos al mismo curso, pero si compartíamos canastas e incluso jugamos juntos algún torneo de las liguillas locales con unas camisetas que casi nos llegaban a los tobillos y que parecían los trajes  de los payasos de la tele.

Con el paso de los años, le perdí la pista, pero su trabajo en la prensa local me permitió reencontrarme con él. Es un periodista de método que basa todo su trabajo en el esfuerzo y la preparación minuciosa de todos los aspectos del entrevistado o la noticia que vaya a tratar. Con Jaime la improvisación no va y no es porque no pueda hacerlo, es que para poder hacerla con calidad hay que tener unos conocimientos que no caen del cielo ni se enseñan en la Facultad de Ciencias de la Información. El es un periodista de raza y disfruta tratando de exprimir al máximo al entrevistado o la noticia. Particularmente, no me hago a la idea de verle como palmero de Mou en una rueda de prensa, sino que le veo mas en el papel de ese periodista que fue encerrado en una sala anexa a la sala de prensa.

Podríamos decir que Jaime es como el José María García local, ya que en algunas ocasiones su estilo se asemeja al de la escuela del “butanito” que tanto se echa en falta en la radio de hoy en día.

Así pues, que tiemblen los abrazafarolas y los correveidile de la zona, porque un periodista valiente y decidido anda suelto y tiene una poderosa arma, LA PALABRA. Porque un golpe duele en el instante, pero la palabra queda escrita o grabada y no solo en un papel o un CD, sino en la memoria de las personas.

Ahora viene lo complicado para Jaime, aunque hasta ahora lo ha conseguido salvar aunque no sin esfuerzo, que es el conseguir seguir siendo independiente y que su trabajo en el blog no interfiera en el que le da de comer.

Desde aquí os invito al viaje que nos propone para recordar vivencias del pasado o revisar con él la actualidad, seguro que será interesante y variado como lo es el que une nuestro municipio con la capital, pasando de los paisajes de El Pardo, a la miseria de Pitis. 

lunes, 8 de abril de 2013

Que no pare la música.


Ya hace un tiempo, dedique una entrada a una serie de grupos y artistas musicales de la zona que consideraba interesantes por un motivo u otro, cada uno en su estilo.

No es que siga mucho sus carreras, pero sí que de vez en cuando cotilleo cosas por aquí y por allá y así es como me tropecé con lo que creo debe ser uno de los últimos trabajos de Zamburiel, grupo cuyos integrantes  se presentan como alpedreteños, vamos que los podemos considerar vecinos nuestros.

Recuerdo que hace varios años los pude ver en directo en el antiguo Massai y me causaron una muy grata impresión por su estilo propio mezclando el folk y el rock, todo ello acompañado de buenas melodías y letras.

El mundo de la música, tan dependiente de las modas y gustos cambiantes y nada fieles, les debe una a estos chavales. Yo al menos no entiendo que El Sueño de Morfeo arrase y tenga el éxito que tiene y sin embargo haya grupos como ellos que les cueste tanto asomar a las grandes masas. Tal vez la configuración de las radio formulas tenga mucho que ver.

Afortunadamente hoy contamos con un elemento que ha dado a conocer a muchos artistas que es internet y gracias a él, todos podéis valorar su trabajo y de esta manera, cuando veáis anunciado próximamente un nuevo concierto suyo decidir si vais a verlo o no. De momento podeis votarles en la siguiente pagina de internet para poder optar a ser teloneros en una serie de conciertos patrocinados por Vodafone.

Os dejo con el video que ha motivado esta entrada que fue grabado en Collado Villalba. Fijaros que bien luce en el mismo nuestra querida dehesa.


jueves, 4 de abril de 2013

Competitividad y memoria


Desde que estalló la burbuja inmobiliaria que ha llevado hasta la grave situación económica global que vive nuestro país, han sido muchas las ocasiones en las que se ha puesto como solución o como vía para la recuperación económica la mejora de nuestra competitividad.

Se nos acusa de la falta de competitividad con respecto a otros países y se nos invita a parecernos a los asiáticos. Mal asunto este de querer nuestra mejora queriendo equipararnos a países que han salido de la época feudal hace dos días como quien dice.

Y para ello se nos pone como ejemplo de cómo hay que trabajar a los chinos y su capacidad de trabajo cuyo ejemplo tenemos a la vuelta de la esquina en cualquier esquina en sus bazares donde hacen su vida, tanto profesional como familiar.

Pero fíjense por dónde, que esto de los bazares no es un invento chino. Que este concepto ya existía entre nosotros antes de que los chinos comenzasen a extenderse por toda la geografía y a copar polígonos enteros como el de Cobo Calleja.

Y es que los que tengan unos años, seguro que recuerdan algunos de estos nombres: “La Oca” (donde nos compraban casi toda la ropa a los niños), “El Arca de Noé”(para comprar calzado, ropa interior o incluso algún chándal), “González” (conocida también como la tienda de las de Don José, cuyo suelo de madera vieja parecía que te iba a tragar), “Confecciones Menchu”(de moda infantil, que aún sigue abierta).

Pero sin duda alguna, la que se puede considerar como la predecesora de los bazares chinos en la localidad, es esa extraña tienda que está ubicada en la Calle Real y a la que todos conocemos como “Los Cámara”, actualmente "Comercial de la Cámara". 


Allí durante años, los villalbinos hemos podido ir a comprar cualquier cosa, desde unos cordones para unos zapatos a un bote de pintura, pasando por cremalleras, perfumes, matarratas o disfraces. Si se sigue fabricando el papel higiénico de El Elefante, estoy seguro de que es en Los Cámara donde lo podré encontrar, como las cuchillas Filomatic y otros artículos de tiempos pasados, tiempo que parece no haber pasado nunca entre las paredes de la tienda.

Existen otros lugares donde podemos encontrar algunas de  estas cosas, pero ninguno con el encanto de esta vetusta tienda, donde uno no sabe lo que puede llegar a encontrar, simplemente pide lo que busca, el dependiente desaparece entre el maremágnum y poco después aparece con el ansiado objeto de deseo.

En unos tiempos tan difíciles para el comercio como los que vivimos actualmente por la caída del consumo, el que esta tienda siga en pie parece un milagro, pero es el milagro del día a día, de ofrecer al consumidor una solución cuando busca ese artículo imposible. Es el mérito de haber logrado ser una pequeña parte de la memoria de los villalbinos.

Por todo ello ojala esta tienda siga abierta por mucho tiempo, ya que si un día echase el cierre, una pequeña parte de nuestra vida se habrá cerrado con ella.

lunes, 1 de abril de 2013

La Armada Invencible


Siempre se ha dicho que uno es lo que come y en cierto modo y por esa misma regla de tres, podríamos decir que uno escribe lo que es o lo que le está pasando. Yo ahora mismo me encuentro en una fase llena de recuerdos y sentimientos del pasado.

Son muchas las cosas que nos pasan a lo largo del tiempo y otras muchas las que nos marcan el futuro. Un futuro que cuando éramos adolescentes y vivíamos en un Collado Villalba que nos parecía lo mas de lo mas, jamás pudimos pensar que acabaría siendo lo que es hoy en día.

Como jóvenes que éramos, nunca fuimos conscientes de que Villalba podía ser la capital de la sierra y algo más en lo que al ocio nocturno se refiere, pero que por otro lado eso solo era un aspecto minúsculo dentro del desarrollo futuro para el pueblo.

Jamás pensamos que seriamos parte de la primera generación de Villalbinos  que tendría que emigrar fuera del municipio buscando un lugar donde el precio de la vivienda le permitiese acceder a la misma. Cierto es que buena parte de esos compañeros de clase o instituto solo emigraron hacia los pueblos limítrofes, especialmente Moralzarzal y Alpedrete, aunque todo ello con el  agravante de que un altísimo porcentaje de nosotros éramos la primera o segunda generación de la familia que era puramente villalbina.

Esto que estoy diciendo puede sonar un tanto melodramático, pero lo cierto es que este pequeño movimiento demográfico ha llevado asociado un envejecimiento de la población del municipio que se ha visto en parte mitigada por la llegada de población emigrante, pero que permítanme con todos los respetos, no es lo mismo.

Estos nuevos habitantes vienen con sus costumbres y su cultura, ni mejores ni peores (en teoría), solo diferentes. Pero evidentemente, esto poco a poco contribuye a que las raíces del pueblo vayan debilitándose y todo ello catalizado por decisiones tomadas por nuestros mandatarios que han logrado que a Villalba no lo conozca ni la madre que lo parió, que diría Alfonso Guerra.

Si se mira la estadística que dejo en el siguiente enlace, se pueden ver datos muy interesantes en cuanto a todo lo que he citado en esta entrada. Y si se raspa un poco los aspectos más superficiales, podemos ver como Collado Villalba sale tremendamente desposicionada con respecto a la región y la Comunidad de Madrid.

Es especialmente alarmante el bajo número de afiliados a la Seguridad Social con respecto a la zona y la Comunidad de Madrid, dato que va muy de la mano del paro. Y mucho me temo que estos datos hayan quedado ya obsoletos por culpa de la crisis de estos últimos años.

No sé si soy muy pesimista al sentirme un poco como Felipe II, que vio el máximo esplendor del Imperio Español, pero también empezó a ver su decadencia. Cada vez que me hablan de la capitalidad de la sierra, no sé por qué, pero se me viene a la mente la Armada Invencible.