Ayer día 20 de abril, dimos un paso adelante en la lucha
contra la pandemia con la despedida casi completa del uso de la mascarilla. ¿Es
este paso el definitivo? Esperemos que sí, pero no cantaremos victoria, pues ya
hemos tenido que volver sobre nuestros pasos en más de una ocasión. ¿Recuerdan
como se puso el año pasado el tema de los contagios en verano? Que a partir
de ahí ya no volvimos a ver cifras por debajo de 200 en la incidencia acumulada
y, por otro lado, estamos viendo en China imágenes que nos llevan a lo vivido
hace dos años.
Pero pese a todo, habrá que mirar al frente, aunque con un
ojo puesto de vez en cuando en los retrovisores para no perder de vista lo
anteriormente citado y lo que hemos dejado atrás después de tanto esfuerzo y a
la espera de ver lo que pueda desencadenarse tras la Semana Santa.
Pero como digo, toca mirar al frente y a los primeros
eventos a celebrarse sin las restricciones que nos han limitado tanto en estos
dos últimos años y con la única protección de nuestra responsabilidad bien
respaldada por el plan de vacunación que hemos seguido mayoritariamente.
Así pues, la próxima semana afrontaremos las Fiestas de San
Jose Obrero dentro de la más absoluta normalidad y con un programa bien
parecido al de las últimas ediciones pre pandémicas.
Y es que empezaremos ya este mismo fin de semana con la
apertura del recinto ferial y un concierto de la Banda de la Escuela Municipal
de Música a la espera de los platos fuertes de la semana que viene.
Lo mollar de los festejos empezará con el típico pregón el
viernes 29 a las 21:00 y orquesta a las 23:00h.
El sábado aperitivo amenizado por Los Dikis y paella para
seguir con otra serie de actividades hasta llegar a uno de los momentos cumbres,
la actuación de Juan Salazar. No me preguntéis el motivo de que solo venga uno
de los integrantes de los míticos Chunguitos, porque no sigo ese mundo mezcla de
faranduleo y sabe dios qué. El caso es que por unas cosas o por otras, aunque
solo sea por ver que soliloquios se monta, seguro que muchos estarán dispuestos
a ver al showman que tantas parodias ha motivado a raíz de su paso por lugares
como Tu Cara me Suena o El Hormiguero. Y no descarto que muchos otros quieran
ver a quien puso banda sonora a una época de su vida.
El domingo es seguramente el día grande, pues volverán a
sucederse un buen número de espectáculos y actividades en la Plaza del 1º de
Mayo como el día anterior hasta que sobre las 23:00h vuelva la orquesta que más
ha pegado en nuestra localidad en los últimos años, La Huella. Y es que si hubo años en
los solicité un respiro para que trajesen a nuevos grupos y bandas, estos tres
años de ausencia, justifican que sean ellos los que nos devuelvan a la “antigua
normalidad”, aunque vengan cargados de caras nuevas y un espectáculo al que
seguro que han dado unas cuantas vueltas de tuerca.
Y el lunes día 2, seguirán otra buena cantidad de
actividades que seguro serán muy bien recibidas por muchos vecinos, en especial
por los más pequeños que no han podido disfrutar de las mismas hasta ahora.
Como veis, se trata de un programa muy amplio y bastante
acorde a lo que siempre han sido las fiestas del popular barrio de El Gorronal. Podeis consultarlo ampliando la imagen del cartel que ilustra esta publicación
Esperemos poder disfrutarlas y que sean el pistoletazo de
salida de una nueva etapa en la vida social y cultural del municipio.
A pesar de los años que llevo escribiendo en el blog y pese
a que alguna vez ha sido protagonista de alguna de mis “Crónicas”, creo que a
día de hoy no le he dado el protagonismo que se merece a uno de los
protagonistas de nuestro pueblo, El Rio Guadarrama.
Como todos sabréis, es un afluente del Tajo y su nombre se
lo debe a los árabes y su significado vendría a ser algo así como rio del arenal.
Su nacimiento se encuentra en torno a los 1900m de altitud
en Siete Picos, dentro del municipio de Cercedilla. Y desemboca tras casi 132km
de recorrido dentro de la provincia de Toledo a una altura de unos 500m. Por el
camino recibe al Aulencia como principal afluente, aunque son muchos los
arroyos que le otorgan caudal a lo largo de su trayecto.
¿Por qué el rio ha sido y sigue siendo muy importante en el
municipio?
Pues muy sencillo. Como es lógico, fue uno de los factores
para que se diese un asentamiento poblacional. Ya el hombre primitivo buscaba
los márgenes de los ríos para poder establecer sus asentamientos, por lo que
resultaría menos probable que nuestros antepasados se hubiesen asentado en este
lugar si el rio no existiese.
Y, por otro lado, el que el rio atraviese el corazón del Barrio
de la Estación ha condicionado todo su desarrollo a lo largo de su historia,
especialmente en los últimos años. La zona que ahora ocupa El Gorronal y buena
parte del P29, es lo que antiguamente se llamaba “La Huerta” y no dejaba de ser
la llanura de inundación del rio.
Es por ello, que desde que el rio entra por el Puente el
Herreño tras bajar desde Guadarrama y tocar tierras San Lorentinas, hasta que
abandona nuestro municipio por el Coto de las Suertes hasta desembocar en el
Embalse de las Nieves, el Rio es protagonista a lo lardo de casi 2km de nuestro
municipio. Unas veces silencioso y otras bravo y esplendoroso.
El Rio antes de franquear el Puente El Herreño
Como he dicho, el rio llega al municipio villalbino tras
abandonar el término municipal de San Lorenzo de El Escorial y atravesar el
Puente El Herreño, zona donde convergen los municipios de Galapagar, San
Lorenzo, Alpedrete y Villalba. A partir de ese punto el rio fluye por nuestro
municipio, primero en estado casi natural atravesando nuestro querido parque de
Romacalderas, hasta que al abandonarlo entra en el casco urbano y poco más
tarde pasa a estar encauzado por la canalización artificial. La canalización
del rio, es sin duda alguna “la gran obra” de Collado Villalba y uno de los
factores que hacen que el pueblo empiece a convertirse en ciudad. Está claro que,
junto con la llegada del agua corriente y la electricidad, supone el salto de
pueblo a ciudad, con permiso de la A6 y la estación de ferrocarril.
Antes de la canalización, el rio corría flanqueado por
verdes extensiones que escondían una buena cantidad de ortigas y otros
obstáculos donde poder caer los chavales que correteábamos por la zona. En el
lugar que hoy ocupa el Parque de las Bombas, era habitual que las mujeres
bajaran al rio a lavar la ropa y la dejasen extendida en el verde para que se
secara. Una escena típica de película de Almodóvar que casi no recuerdo, pero
si recuerdo bien la vegetación y los pasos de piedra en piedra para cruzar el
rio o el Arroyo de la Poveda.
Las Bombas antes de la canalización
La canalización nos quitó todo eso que hoy suena más bonito
de lo que en realidad era. A cambio, eliminó los peligros de desbordamientos e inundaciones,
así como la disminución de plagas, en especial la de las ratas y otras muchas
de insectos, en especial mosquitos . Se ganó mucho en seguridad e higiene, a
pesar del aspecto que muchas veces presenta el rio por la falta de limpieza por
parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo y del comportamiento incívico
de algunos que lo convierten en el vertedero del pueblo arrojando colchones,
carros de la compra y cualquier otro mobiliario.
La obra de canalización se llevó a cabo en los primeros años
ochenta bajo el mandato de Carlos Julio López Jiménez en la primera legislatura
democrática y fue una obra costosa, larga y compleja. Fue ejecutada por la
empresa LAING y durante su ejecución se tuvieron que tirar unos cuantos barrenos
en zonas muy cercanas a grandes edificios como en la zona del Parque de Las
Bombas. Recuerdo el sonido de las sirenas de aviso y la posterior detonación.
En una ocasión me pilló en un cuarto piso al ir a buscar a un amigo para jugar
y note perfectamente la oscilación del edificio tras la explosión, una
situación que os aseguro que llegaba a producir algo de miedo incluso para un
niño que no es consciente de la magnitud de los peligros.
Ya camino del Embalse de las Nieves
Así pues, podemos hablar de un rio Guadarrama antes y
después de la canalización. Un rio que ante las grandes lluvias se desbordaba e
inundaba lo que pillaba a su paso, en especial en sus márgenes cercanos a la
zona de La Huerta y el rio tal como lo conocemos ahora, metido entre muros de
hormigón. Esta obra también tiene una importancia capital en la gestión de los
trasvases de agua entre embalses que realiza el Canal de Isabel II y que
gracias a ellos han permitido salvar años de sequias severas sin restricciones
a pesar del incremento poblacional de la Villa y Corte de Madrid. Que allá por
los ochenta, cuando pillabas un verano seco, no era extraño el que llegasen
cortes de agua en algunos momentos del día o la prohibición del llenado de
piscinas o riego de jardines. Uno de los más grandes avances del progreso que
valoramos muy poco, pues la memoria nos traiciona y nos hace creer que el abrir
el grifo y que haya agua ha sido siempre así.
Y es que una de las características de nuestro rio, es que
puede pasar de llevar un gran caudal en las épocas de lluvia, a prácticamente secarse
en el verano dando imágenes de gran contraste.
Pero, así como el rio es parte esencial en el desarrollo del
pueblo, también constituye una barrera física para su crecimiento y había que
buscar alternativas para su paso más allá del paso principal que era el puente
de la Calle Real. Poco a poco se fueron construyendo varios puentes para
facilitar el paso en varios puntos y evitar así el colapso total del centro.
Es difícil hacer un repaso cronológico a la construcción de
los citados puentes, aunque estoy seguro de que Enrique García Herreros o algún
otro historiador de la zona podrá fecharlos con más exactitud.
Pasarela de acceso a la zona del P29
Los más antiguos fueron los que se construyeron casi a ambos
extremos del municipio. Por un lado, el que da acceso al Polígono P29 junto a
la entrada a Romacalderas, así como el que le da salida a la canalización casi
a la altura de Las Suertes. El de la zona de la Hidroeléctrica también debe
datar por esas mismas fechas, las comprendidas entre los años 80-85.
Ampliación puente Calle Real
Por aquellas fechas ya existían a su vez, dos pasarelas
peatonales. La que unía El Gorronal con Parque Sierra y la que unía la
explanada de Los Belgas con los bloques de El Pontón. Esta segunda tiene más
historia, pues años después de la canalización, cuando se acomete otro de los
grandes cambios del municipio como fue el ampliar la calzada de la Calle Real y
sacar un tercer carril, para lo cual fue preciso ensanchar el puente y de esta
forma, la pasarela que iba paralela al mismo, es desplazada rio abajo hasta la
ubicación que hoy le conocemos. Una obra con resultados visuales modestos, pero
compleja, aunque de gran utilidad.
Con la creación de El Parque de las Bombas, se crea una
nueva pasarela peatonal que enlaza los dos márgenes del rio y sus dos zonas
recreativas diferenciadas.
Unos años antes y con la canalización, se llevó a cabo otro
importante puente, el paralelo al de la Calle Real y que casi coincide con la
desembocadura del Arroyo de la Poveda sobre nuestro municipio.
Unos años después se construyó el último puente, el que enlaza
Los Belgas con la zona de la nueva comisaría. Un puente sin excesivo tráfico,
pero que evita la presencia de más coches en otros puntos ya saturados.
Puente de la RENFE (antes y después de la canalización)
Seguramente muchos de vosotros no habréis parado a pensar en
la cantidad de puentes construidos en los últimos 50-60 años, pero está claro
que han cambiado la morfología de nuestro municipio y su día a día. ¿Os habéis
parado a pensar como sería Villalba si no se hubiesen construido y solo
estuviese el vetusto puente de la Calle Real? Y más aún, ¿sois capaces de
imaginar Collado Villalba sin la canalización del rio?
Difícil ejercicio para la imaginación, ¿verdad?
Os dejo un audio de Cadena Ser Sierra en el que se habla un poco de este tema y con un video con unas cuantas imágenes.
P.D. Quiero agradecer el material cedido a Juan Jaramillo, Orgullo Villalbino, Luis de la Calle (Cadena Ser Sierra) y Mónica Alcoba.