
Y llegamos al “caluroso otoño” que pareció no tener fin, ya
que las bajas temperaturas no acababan de llegar, contrariamente a lo que se
refiere a la economía y el ambiente de nuestro pueblo, donde el otoño ya hace
años que llegó y con él un frío estepario que deja nuestras calles desiertas y
locales cerrados. Un buen ejemplo de como las cosas languidecen y se marchitan
en nuestro pueblo podría ser la “Ruta de la Tapa”, que contrariamente a lo que está
sucediendo en otros pueblos, donde no paran de “brotar” iniciativas de este
tipo, incluso con rutas más específicas como las de la croqueta o la torrija,
acaban siendo un resto inorgánico de tiempos pasados. O lo que viene a ser lo
mismo un mojón.

En el primer caso, el consistorio
echa balones fuera diciendo que es competencia de Fomento, ¿qué excusa hay para
el segundo caso? ¿Cuantos pasos de peatones tenemos en esas condiciones?
No quiero dejar pasar esta ocasión para agradecer a todos los vecinos que han apoyado la recogida de firmas para que el Ayuntamiento tome cartas en el asunto.
De esta forma, las siguientes entradas con los resúmenes de
lo que fueron el primer y el segundo trimestre del blog sirvieron para relajar
un poco el ambiente antes de tener que volver a la carga en esta lucha por
recuperar el Collado Villalba que nunca debió dejar de ser. Y es que la torpeza
de nuestros políticos es capaz de dejar sin luz a la mismísima estrella que guió
a los Reyes Magos. Este año no hemos llegado a tanto, pero dejémosles y
veremos. De momento una de las cosas más ilusionantes para los niños se ha ido al garete. ¿Cómo se compensa eso?
Así que mejor vamos cerrando el año y buscando nuevos objetivos para el que viene. Si es que nos dejan…
Feliz 2018