domingo, 3 de mayo de 2020

Presupuestos Municipales I (A remar)


Por fin plantamos “el huevo presupuestario”. Después de largos meses, casi interminables a cuenta de la cuarentena, ya tenemos presupuesto municipal.

Les recuerdo que antes de que todo el asunto del Covid pusiese patas arriba nuestras vidas, ya estaba en marcha el proceso para aprobar los nuevos presupuestos municipales, algo muy importante, pues estamos viviendo con los del 2018 y eso estaba presentando múltiples problemas a la hora de dirigir ciertas áreas.

En aquel momento, el equipo de gobierno había alcanzado ya un acuerdo con el grupo municipal de Vecinos por Collado Villalba y necesitaba aún otros dos concejales para poder sacarlos adelante. Las miradas estaban fijadas en Vox, pues hay una mayor proximidad ideológica que con el resto de formaciones y porque de esta manera, se repetiría el resultado de la investidura. Pero al aparecer el Covid en nuestras vidas, todo quedo en “stand by”.

De esta forma, nos enfrentábamos a tres posibles escenarios.

1.- Prorrogar un año más los presupuestos de 2018 y hacer las modificaciones correspondientes para poder afrontar la crisis. Esta opción nacía ya coja, pues el presupuesto presentaba importantes problemas como no registrar el aumento de 2 millones de euros de ingresos (ya veremos si la “nueva normalidad” los confirma) y por el otro lado, el aumento importantísimo en el capítulo de gastos de la subida salarial del 2% de la plantilla y el nuevo contrato de la recogida de basura entre otros aspectos.

2.- Aprobar los que el equipo de gobierno presentó en febrero y afrontar el año con las modificaciones pertinentes. Tal vez algo más ajustado que el anterior en teoría, pero que evidentemente también nace cojo tras el “Efecto Covid”

3.- Diseñar unos nuevos presupuestos que ya tengan contemplado el impacto teórico del Covid. La mejor opción en teoría, pero casi inviable desde un punto de vista operativo, pues la emergencia es eso, emergencia y por lo visto, no podrían estar aprobados y operativos hasta finales de año en el mejor de los casos. Algo que dudo mucho con la actual composición de nuestra corporación municipal, incapaz de un consenso ni para lo más básico y elemental y que no para de meter palos en las ruedas al “vehículo municipal”, cuando lo que necesitamos es remar todos en la misma dirección y remar a conciencia, como en la mítica escena de Ben-Hur.

Así que al final, se ha llegado al acuerdo sobre el segundo escenario tras sumarse esta semana al mismo Vox, al haber arañado una partida de “ayudas a la familia” de 43000€ y seguir contando con el apoyo de Vecinos por Collado Villalba tras considerarlos “un mal menor”. El resto de formaciones han votado en contra.  

Así pues, nuestro Ayuntamiento ya va a poder empezar a moverse y a “remar” por el bien de todos para llegar a buen puerto salvando el temporal.



miércoles, 29 de abril de 2020

Una imagen mas que ilustrativa


Foto de Antonio Escuadra 
El tema del confinamiento me ha hecho variar algunos de mis hábitos y costumbres del día a día como era el pasar todos los días por la Plaza de los Belgas al ir y volver a trabajar. Ahora, uso transporte privado y ya veremos cuando volveré a usar el público.

Eso me ha dejado sin poder ver la evolución de la famosa obra de la Plaza de los Belgas, aunque una “escapada comercial” me permitió ver una pequeña avanzadilla de cómo iba la cosa.

Mi postura sobre la dichosa obra ya quedó plasmada por aquí 
hace tiempo y tras cada paso me he reafirmado más aún si cabe.

Hoy he podido observar una foto de un “vecino confinado” que goza de buena perspectiva para ver la evolución de la misma y me vuelvo a reafirmar más aún si cabe. Se han cargado la plaza de forma vergonzosa.

A grandes trazos y para quien no se haya querido “tragar” el enlace de arriba, la obra me parecía un despropósito por aspectos muy claros y concretos y la imagen lo certifica.

  •            Era un derroche económico para un Ayuntamiento tan endeudado y lo único que se necesitaba, era arreglar el suelo tan deteriorado por el levantamiento del mismo por las raíces de los árboles. A la vista de las fotos, ya me dirán como va a estar el mismo dentro de unos años y más con la poca separación entre los arboles a los cuales esperemos doten de un buen sistema de riego para evitar que se sequen. Que bien nos vendrían esos cientos de miles de euros tirados por la alcantarilla con la que se nos viene encima.


  • .         Perdíamos la mayor superficie diáfana de la que contábamos para realizar grandes eventos como el mercadillo (del que ahora ya tenemos sobradas muestras de que nunca entró en sus planes devolverlo a su lugar de origen), ferias del automóvil, conciertos, etc. Fíjense ahora la gran cagada con la perdida de aforo por el distanciamiento social. El espacio que quedaba en los planos, en la realidad es ridículo desde el pino hacia atrás, y la ubicación de las terrazas es un gran enigma ahora, pues dentro casi no tienen sitio o se lo han reducido mucho (doble reducción, una por la obra de la plaza y otra por el distanciamiento social). Y si la idea era ponerlas en la acera, ya me dirán como a partir de ahora con el tema del distanciamiento social. 
      
    • Otro detalle importante sobre el que incide nuestro vecino, es que observa que el acceso lateral hacia el DIA, no tiene rampa, que sería solo via escaleras. Si esto fuese así, es para que les quitasen la licencia a todos los expertos del proyecto. Supongo que será que aún no se ha terminado ese tramo, pero a estas alturas no nos vamos a sorprender.


  • .         El daño al comercio local. No quisiera verme en el pellejo de aquellos que tienen el negocio ubicado en la Plaza y alrededores, pues tendrán que enfrentar el desafío de luchar contra el Covid y contra la incompetencia de nuestros gobernantes de las diversas instituciones públicas.


Como lamento el haberme quedado corto en mis previsiones catastrofistas y que estas se hayan visto incrementadas por el maldito virus, que ahora servirá de cabeza de turco para la petición de clemencia de los que han perpetrado el mayor crimen a nuestro municipio de los últimos quince años.

jueves, 23 de abril de 2020

No está el horno para bollos


Casi todos los años por estas fechas, escribo una entrada al blog referente a las fiestas de San Jose Obrero que viene a significar el pistoletazo de salida del buen tiempo, las fiestas y el decir adiós al duro invierno, aunque ya estemos en primavera.

Lamentablemente este año no va a ser así, pues como sabrán, nuestro Ayuntamiento ha cancelado las fiestas de El Gorronal y las de San Antonio de forma oficial, mientras que las de Santiago Apóstol no han sido suspendidas aún de forma oficial, pero si oficiosa.

Y tal vez fuese este año, después de todo lo sucedido, el año en que más necesitásemos el ocio y el esparcimiento, pero la salud y la seguridad están por encima de todo y máxime cuando la pandemia está aún ahí fuera azotando con fuerza y promete no darnos tregua durante unos cuantos meses más, especialmente si no llegan los famosos test y simultáneamente bajamos la guardia sin tener vacuna ni tratamientos comprobados. En definitiva, no está el “horno para bollos” amén de las dificultades de hacerse con levadura.

Esta medida ha sido aplaudida por la unanimidad de los vecinos, como no podía ser de otra manera, pues como digo, la cosa no está para andarnos con fiestas mientras nos desayunamos todos los días con cifras escalofriantes de infectados y muertos. Unas cifras a las que nos hemos ido acostumbrando peligrosamente y a las que algunos han perdido totalmente el respeto, a juzgar por el aumento de paseantes por las calles y los comercios. Miedo me da, visto lo visto en esta última semana, lo que pueda ocurrir con la salida de los niños.

Así que este año no tendremos el debate de todos los años de que si las fiestas son una m… y de que ¿por qué se han traído a tal artista en lugar de tal otro? o ¿por qué no se gastan el dinero de los toros en otros menesteres?

Bien, pues este año, “por imperativo vital” ese dinero de los festejos, habrá de ser empleado para otros menesteres, pero eso da para otra entrada, pues los frentes abiertos por el Covid son múltiples y la sangría económica va a ser da órdago. Y a todo esto, los presupuestos no se aprobaron, lo cual uno no sabe si eso es positivo o negativo vista la situación actual.

viernes, 10 de abril de 2020

Resultado encuesta

Aunque a estas alturas y con lo que está cayendo no sea nuestra principal preocupación, este es el resultado de la encuesta que publiqué hace algo mas de un mes en la que pedía vuestra opinión sobre el modo de actuar del Ayuntamiento en el asunto del cambio de ubicación del mercadillo.


domingo, 29 de marzo de 2020

De Silicon Valley a Detroit

Resulta complicado conseguir alejarse por unos momentos de todo lo que rodea al dichoso virus que nos ha cambiado la vida y nos la cambiará de cara a un futuro más o menos inmediato, entendiendo por inmediato lo que queda de este año y posiblemente el próximo en su totalidad.

En el mejor de los casos, la mayoría de nosotros nos enfrentaremos a un azote económico que solo los más viejos del lugar que han vivido la posguerra podrán tener elementos de juicio para comparar. Para otros, el golpe será aún mayor, pues en sus mesas a la hora de las comidas habrá huecos que no podrán tapar.

Pero como digo, esto pinta a carrera de resistencia y mientras no tengamos vacuna ni fármacos para combatir “al bicho”, lo más que podremos, será jugar al escondite y no salir de casa para que no te pille.

Es por ello que retomo las “Crónicas Villalbinas” con un tema que tenía pendiente de tiempo atrás. Aunque la memoria es muy cortoplacista, seguro que algunos de los seguidores de este blog se acordarán de aquellos maravillosos años bajo el mandato de Jose Pablo, en el que la bonanza económica fomentaba ciertos “cantos de sirena”. En este caso no voy a hablar de los famosos terrenos de la ITV, terrenos en los cuales no se quiso instalar el hospital, porque se decía que no eran los adecuados para dicho tipo de instalación, aunque en realidad lo que había era la intención de venderlos para hacer algún tipo de polígono comercial o la instalación de alguna otra gran superficie. Este proyecto nunca salió adelante, porque cuando se empezó a mover, muchas firmas ya iban de retirada en sus planes expansivos (de hecho, el reguero de cadáveres entre las crisis de 2008 y 2013 fue más que notable) y nunca hubo una posibilidad real de llevarse a cabo como ya comenté por aquí.

Seguramente que unos cuantos menos se acordarán del plan de “Las Maripis” y “Cantos Altos” para construir un “Silicon Valley Serrano”. Dicho proyecto siempre me pareció un brindis al sol y un sueño de una noche de verano. Como tantas y tantas cosas de aquellos años. A lo más que se llegó, fue a un poco de ruido mediático seguido de polémicas inmobiliarias y constructoras. La zona que en la época de la adolescencia de muchos de nosotros fue el símbolo del esplendor de la “Movida Serrana”, no consiguió nunca el tan cacareado parque tecnológico y de oficinas de grandes empresas. A lo más que llegó fue a sustituir sus discotecas por un par de supermercados y otro par de concesionarios. En el caso de los supermercados, a día de hoy Supercor continúa abierto, mientras que Gigante no consiguió meter en la operación de venta a BM su centro ubicado en la zona y permanece cerrado después de varios años.

En cuanto a los concesionarios, Motor Gómez montó unas grandes instalaciones para dar cobijo a las marcas con las que trabaja. Sin embargo, el complicado entramado societario del que forma parte ha saltado por los aires y desde hace varios meses la empresa está en venta. Si difícil era la situación de la venta de esa empresa hace unos meses por la incertidumbre del mercado automovilístico por aquello de las restricciones al diésel y la transición ecológico-ambiental en las puertas de una desaceleración económica, que no decir ahora metidos en el ojo del huracán de una futura gran recesión.

El caso es que al final después de más de una década, al lugar no ha asomado ninguna inversión de las mencionadas más allá de la UDIMA (que ya llegó en los últimos tiempos de Jose Pablo) y a cambio sí que tenemos un rosario de estructuras fantasmales abandonadas para recordarnos lo que fue Villalba y el peligroso camino al que se dirige. Quisieron montar un Silicon Valley y al final nos hemos tenido que quedar con unas ruinas al más puro estilo de Detroit.