En alguna que otra ocasión he expresado mi punto de vista de la Fábrica de Sueños, que a groso modo puedo resumir de la siguiente forma.
No estoy en absoluto de acuerdo con el fenómeno “Okupa”, ya que va contra uno de los pilares de la Democracia y la Constitución Española como es el derecho a la propiedad privada. Sin embargo, en el caso de la Fábrica, habría que matizar algunas puntualizaciones, ya que el “Dueño legitimo” del mismo no atendió a sus obligaciones como propietario, lo que hace que pierda sus derechos. Y todo esto, que no se nos olvide, ante el silencio y la falta de actuación por parte del Ayuntamiento, el cual tiene buena parte de culpa de que la situación de “alegalidad” o “ilegalidad” se prolongase a lo largo de todo este tiempo y siga aún.
Con respecto a la gente que lleva el tema, he de decir que no conozco a nadie y no las sigo de cerca, si bien, un día coincidí con una chica que resulto ser una de las precursoras del “tinglado” y me resulto interesante todo lo que me comento de los orígenes y demás. Era una chica normal y corriente, que en los fines de semana trabajaba en una agencia de trabajo temporal para costearse sus gastos como han venido haciendo a lo largo de los tiempos todos los estudiantes de familias no acomodadas.
Mi miedo, he de reconocer que no he pisado nunca el lugar, así que solo puedo juzgar de oídas y por lo que veo en Internet, es que hay una importante mezcla de gente y que como siempre habrá gente brillante, imaginativa, altruista… pero también otros que son únicamente despreocupados, gente sin ningún interés en cambiar la sociedad pero participando en ella, etc. Pero no me voy a extender en esto, ya que como he dicho, no viene a cuento juzgar algo que no conozco, pero si creía conveniente explicar el porque algunos mostramos cierta reticencia a acercarnos a ellos.
Sin embargo, no quisiera acabar este post, sin hacer mención a una de esas actividades que me resultan interesantes y que espero que sean un éxito, ya que el planteamiento me parece correcto y si hay voluntad se puede hacer algo interesante. Se trata de una jornada intercultural en cuyo programa destaca a las 14:30 una degustación de comidas de otros países como Guinea, Marruecos o Senegal, todo ello al módico precio de 3€. Seguirá a las 16:00 la proyección de la película “Fuerte Apache”, sobre un trabajador de un centro de menores. Para continuar a las 18:00 con una serie de conciertos de reggae-fusión, blues, etc. (precio 2€) y finalizar con un DJ hasta altas horas de la madrugada. Los beneficios que obtengan iran para un tema de formación en Marruecos, del que darán más información allí a través de una charla.