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sábado, 22 de enero de 2022

Reflexión festiva

 Ya sé que es un poco tarde para recuperar el tema navideño, pero lo prometido es deuda y uno intenta cumplir su palabra como los Lannister siempre pagan sus deudas.

Y si bien hemos visto que en muchos aspectos nuestra Navidades pasadas y no me refiero solo a las últimas, eran francamente muy mejorables, hay cosas sobre las que convendría tener más información para poder poner todos los ingredientes en la balanza.

Y es que me temo que nuestros políticos aún no han dejado claro cuánto cuesta cada capítulo de los eventos que se realizan en Navidad. Porque no solo de luces vive la Navidad.

Y es que, en los últimos años hemos visto como se ha hecho un hueco fijo el mercadillo navideño, el trenecito de la Navidad, la San Silvestre y los conciertos de La Malvaloca para acompañar en el programa al concierto de villancicos de la parroquia y a la cabalgata de reyes.

¿Va todo esto incluido en la partida que todos hemos asociado única y exclusivamente con las luces? ¿Es una partida aparte? ¿O va incluida dentro de la partida de festejos?

Me parece que es un dato bastante relevante para poder valorar donde se ha inflado la burbuja si esta existe y para quien sabe si ahorrarnos alguna sesión de fusta en este ejercicio de sadomasoquismo al que nos sometemos los Villalbinos de largo recorrido al no querer renunciar a
aquellos maravillosos años
.

2 comentarios:

  1. El pasado jueves, en la rotonda del Carrefour (junto al Wok), estaban quitando las luces de navidad. Completamente a oscuras, con el camión aparcado en el carril interior, y con un chaval intentando señalizarlo con la luz de su móvil. Resultado: a punto estuvieron de atropellarlo.

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  2. Esos trabajos deberían estar más controlados. Me das pie para una nueva entrada.

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