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viernes, 15 de julio de 2016

Fiestas Santiago Apostol 2016

Pues ya se ha filtrado de forma más o menos oficial la casi totalidad del programa de fiestas de Santiago Apóstol y que quieren que les diga, podría repetir casi de forma idéntica las entradas que hice el año pasado relativas al asunto. Para quienes no me sigan con frecuencia o no las recuerden, las del mondongo y las lentejas. Pero no lo voy a hacer, porque se me hace obligatorio profundizar en el análisis del programa visto que no han tomado medidas para corregir lo que yo consideraba grandes fallos del programa del año pasado.

Aunque lo primero que debo hacer en honor a la justicia, es felicitar a la concejalía de juventud por haber vuelto a insuflar aire al proyecto de la Semana de la Juventud, a la que en las últimas ediciones habían dejado languidecer peligrosamente. Nuevas iniciativas como la carrera de los colorines y recuperar la música en la calle me parecen muy interesantes.

Pero vayamos a lo gordo del asunto, el programa de fiestas de Santiago Apóstol. Partiendo de las premisas de la anorexia de la tesorería municipal y de lo difícil que es satisfacer a todo el mundo, me parece que el programa se ha quedado pobre y descompensado. Y es que cuando no hay mucho dinero y tienes que mantener un pilar tan importante como es Granitorock (este año con elenco internacional nuevamente) con elevadísimos costes de producción y contratación, la cosa se complica y mucho. A todo ello, sumémosle la feria taurina, que este año con la recuperación de una corrida de toros, también tiene que haber subido en gastos. Así pues, poco dinero y dos eventos que consumen porcentualmente demasiados recursos y provocan una descompensación.

Evidentemente, son dos cosas con una gran cantidad de fieles, pero no del agrado de la inmensa mayoría, que ve como las opciones de eventos de sus gustos quedan mermadas. Pero sigamos con el análisis, pues no se trata de un debate a favor ni en contra del “Metal” o “La Tauromaquia”. Está claro que las actividades más demandadas siempre han sido las musicales y que evidentemente, los conciertos gratuitos antes en el polideportivo y ahora en Los Belgas llevan varias décadas siendo referencia y estandarte de las fiestas, pero como ya he explicado por aquí en más de una ocasión, el panorama musical nacional ha cambiado de forma radical en estos últimos 15-20 años. La industria se mueve en otros registros y los cantantes ya no sacan la pasta de la venta de discos, sino de las actuaciones. Son pocos los que tienen un público de masas y de esos, menos aun los que tocan en lugares de forma gratuita, aunque la minuta al receptor de los servicios sea de aúpa. Consideran que es devaluar su caché o que la calidad de su espectáculo se ve alterada por un público no fiel y entregado al 100%.

Así pues, seguimos viendo desfilar por los conciertos de Los Belgas a grupos que tuvieron su cima hace una o dos décadas y que en algunos casos han tocado en más de una ocasión en Villalba como es el caso de Seguridad Social que si la memoria no me falla, será ya su tercera ocasión. Un grupo que evocará al recuerdo a los cuarentones que coreaban su “Chiquilla” allá por los primeros 90’s. Grupo con un único disco en lo que va de década y sin publicar nada desde 2012. Lo que viene siendo un “dinosaurio” del pop-rock nacional. Difícil banderín de enganche para la generación del Instagram. 

Pero estos tendrán su cuota con el certamen de DJ’s, algo que agradará a una parte pero que dejará insatisfecha a otra buena parte de los menores de 30.

Así pues ya hemos visto que es difícil la cuadratura del círculo y cuando resulta que dan con una fórmula que puede corregir todo esto, como es la contratación de orquestas de amplio registro en repertorio y puesta en escena como Pikante o La Huella, para que sirvan como refugio a los que no ven satisfechos sus gustos con Granitos y otros eventos de amplias minorías, van y la cagan.

Y no es que estas dos orquestas sean malas, que para nada lo son, el problema es que no son las únicas, cosa que no parecen haberse dado cuenta en nuestro pueblo. No puedes traer a estos grupos tres veces al año a actuar en menos de 4 meses y súmales las posibles actuaciones en pueblos vecinos. Es un comentario generalizado el que se escucha por ahí de que si, que están bien pero ya cansan.



Me parece bien que si estas dos orquestas han funcionado bien  a lo largo de estos años se las reserve un espacio importante dentro de las fiestas como el sábado en alternativa al Granitorock. Pero si haces esto, no se las debería haber traído en San José o San Antonio. Hay más bandas de estas características por toda la geografía española. O probar con bandas de tributo a las grandes leyendas de la música, ¿no recuerdan el paso por Villalba del grupo Dios Salve a la Reina? ¿O una concentración de batucadas?



Así pues, la conclusión es que el programa presenta las mismas carencias que el del año pasado, solo que acrecentadas e incurriendo en un nuevo y peligroso defecto como es el de la repetición y el cansancio. Una orquesta como Pikante o La Huella, puede empezar a no ser atractiva para el posible asistente local y especialmente foránea de nuestro municipio si ya las han visto en las fiestas de San Jose, San Antonio, en años anteriores y encima han tocado por varios pueblos de la geografía de la Sierra del Guadarrama. Si a esto le sumamos la mala colocación dentro del programa de fiestas, pues doble error. Y es que una de estas orquestas o una de corte similar tendría que haber ido el sabado, pues a la gente de menos de 60 años y no aficionada al heavy metal, le han avocado al exilio o al botellón.



La orquesta Vulkano es otro ejemplo del gran abanico de orquestas de este tipo que podrían cubrir ese hueco que acaparan La Huella y Pikante.

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